Portada » Filosofía » Pensamiento Filosófico: De Ortega y Gasset a los Clásicos
José Ortega y Gasset (Madrid, 1883) fue un catedrático e intelectual liberal que defendió la modernización y europeización de España. Su pensamiento se enmarca en el Vitalismo, corriente que prioriza la vida, la historia y el espíritu frente al positivismo, sosteniendo que el ser humano solo puede comprenderse desde su contexto histórico. Entre sus obras fundamentales destacan Meditaciones del Quijote, El tema de nuestro tiempo y La rebelión de las masas.
Para Ortega, el principal problema filosófico es la vida, entendida como la unión entre el yo (subjetividad) y la circunstancia (mundo). Sus categorías fundamentales son:
Ortega explica la historia mediante la teoría de las generaciones. Cuando las generaciones establecidas y las emergentes comparten intereses, vivimos épocas acumulativas; cuando son incompatibles, surgen épocas revolucionarias. En La rebelión de las masas, distingue entre:
Ortega critica tanto el realismo (objetivismo dogmático) como el idealismo (subjetivismo relativista). Propone el perspectivismo: cada persona conoce la realidad desde su propia perspectiva, aportando una parte de la verdad. Su filosofía, el raciovitalismo, une la razón con la vida, defendiendo una razón vital e histórica que comprende el sentido de las acciones humanas.
Para Aristóteles, el objetivo de la vida es alcanzar la eudaimonía (felicidad), entendida como una vida plena. Su ética es una ética de la virtud, donde esta se define como el término medio entre el exceso y el defecto.
Antropológicamente, define al ser humano como un «animal racional y político». Además, sostiene que el alma es la forma del cuerpo, distinguiendo tres tipos: vegetativa, sensitiva y racional.
René Descartes buscó una verdad absoluta mediante la duda metódica, concluyendo que la única certeza es el pensamiento: “Cogito, ergo sum”. Defensor del racionalismo, sostiene que la razón es la única fuente segura de conocimiento a través de las ideas innatas.
Descartes propone una distinción sustancial en el ser humano:
Para Descartes, la esencia humana reside en el pensamiento, separando radicalmente la mente del cuerpo mecánico.
