Portada » Lengua y literatura » Historia y Movimientos Literarios: De la Segunda Mitad del Siglo XIX al Siglo XXI
El realismo y el naturalismo son movimientos literarios que aparecen en la segunda mitad del siglo XIX, en una Europa en crecimiento donde destaca la clase media. Sus formas de vida y costumbres pasan a ser el tema principal de muchas obras.
El realismo se basa en observar la realidad tal como es. En las novelas, esto se ve en descripciones detalladas de personajes, lugares y situaciones cotidianas. El narrador suele ser omnisciente, es decir, conoce todo: lo que hacen, piensan y sienten los personajes. Además, los diálogos reflejan la forma de hablar de cada clase social.
El naturalismo parte del realismo, pero va más allá. Intenta explicar el comportamiento humano como si fuera un experimento científico. Defiende que las personas están muy influidas por su entorno y sus condiciones de vida (esto se llama determinismo). Por eso, muchas obras muestran ambientes de pobreza o enfermedad y analizan problemas sociales.
En poesía destacaron los posrománticos como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. En teatro, surgió la alta comedia con autores como Manuel Tamayo y Baus y José de Echegaray.
El novecentismo es un movimiento cultural situado entre el modernismo, la generación del 98 y la generación del 27. Este grupo hereda la preocupación por España, pero la analiza de forma objetiva, racional y sin dramatismo. Defienden un arte intelectual y puro.
Las vanguardias son un conjunto de movimientos artísticos que aparecen a principios del siglo XX. Buscan romper con lo anterior, experimentar y dar importancia a lo irracional. Entre ellos destacan:
Grupo de escritores que combinan la tradición literaria española con las vanguardias. Su evolución abarca desde la poesía pura hasta el compromiso social y el exilio tras la Guerra Civil. Autores como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre y Luis Cernuda definieron esta etapa. El teatro de Lorca, con obras como La casa de Bernarda Alba, es fundamental por su carga simbólica y crítica social.
La Guerra Civil marcó una ruptura cultural. La literatura se dividió en:
La literatura latinoamericana se renovó buscando su propia identidad. Destacan:
