Portada » Arte » El Greco y la Evolución del Renacimiento Italiano: De la Técnica a la Mística
El Greco es uno de los pintores manieristas más importantes. Sus obras se rigen en base a la Contrarreforma, la doctrina de la Iglesia Católica y el manierismo.
La imagen religiosa constituye la mayor parte de su producción, cumpliendo una función docente para las órdenes religiosas. Temas como la penitencia, la caridad y la oración fueron fundamentales. En sus retratos, como El caballero de la mano en el pecho, destaca el uso de fondos neutros y la sobriedad, centrando la atención en el rostro y las manos.
El Renacimiento marca el inicio de la Edad Moderna, una época de innovación tras la caída de Constantinopla y la invención de la imprenta. El humanismo sitúa al ser humano, y no a Dios, como el centro del mundo, valorando la dignidad individual.
Brunelleschi conjugó elementos de la tradición romana con la perspectiva renacentista. Sus características principales incluyen:
Alberti encarna el ideal del hombre polifacético. Para él, la belleza reside en la relación numérica y la distribución, logrando la justa medida de las cosas. Destacan obras como San Andrés de Mantua y el Palacio Rucellai.
En el siglo XVI, el foco cultural se traslada a la corte y el papado impulsa un arte triunfal. Destacan dos figuras clave:
