Portada » Historia » Colapso de la Restauración y el Camino a la Guerra Civil Española: Un Recorrido Histórico
Alfonso XIII inició su reinado en 1902. Esto coincidió con una fuerte crisis provocada por el desastre del 98.
El sistema de la Restauración no pudo democratizar la política del país ni dar cabida a la oposición. Además, la conflictividad social era cada vez mayor.
Los gobiernos conservadores y liberales de Alfonso XIII trataron de llevar a cabo diversas medidas de regeneración.
El Partido Conservador de Antonio Maura puso en marcha la “revolución desde arriba”.
El Partido Liberal de José Canalejas trató de reducir la influencia de la Iglesia en la vida pública y en la educación. Asimismo, introdujo las primeras leyes de protección social a los trabajadores. También, permitió la creación de la Mancomunidad de Cataluña.
Sin embargo, el caciquismo y la manipulación de los datos electorales continuaron debilitando el sistema político, atacado también por acontecimientos como la Semana Trágica y el asesinato de Canalejas.
Los grupos de la oposición al sistema adquirieron un mayor protagonismo:
En 1909, el gobierno movilizó soldados ya retirados para participar en la Guerra de Marruecos. Esto provocó una revuelta popular en Barcelona, conocida como la Semana Trágica. Los manifestantes expresaron su oposición con un estallido antimilitarista y anticlerical. El presidente del gobierno tuvo que dimitir. Su sucesor fue José Canalejas, pero poco después fue asesinado.
En 1917, debido al carácter cada vez más conservador de los gobiernos de la Restauración, hubo protestas generalizadas tanto por parte de la oposición como del ejército, y del movimiento obrero.
El gobierno consiguió reprimir las huelgas y pactar con militares y políticos, pero estos acontecimientos mostraban la debilidad de los partidos Conservador y Liberal.
La monarquía de Alfonso XIII implantó en 1923 una dictadura militar dirigida por Miguel Primo de Rivera.
Tras la crisis de 1917, diversos problemas agravaron más la situación del país:
En 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado consentido por el monarca, la patronal y una parte de los políticos conservadores. Las principales medidas fueron:
La crisis económica internacional fue menor debido al fuerte proteccionismo de la economía española.
Aun así, se produjo un descenso de los productos orientados a la exportación.
Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 fueron entendidas por la población como una votación para elegir entre monarquía y república.
En las grandes ciudades y en zonas industriales ganaron los republicanos, pero en las zonas rurales la monarquía.
Tras esto, Alfonso XIII suspendió la potestad real y abandonó el país.
El 14 de abril de 1931 fue proclamada la Segunda República española.
El nuevo gobierno puso en marcha varias reformas políticas y sociales.
En junio de 1931 convocaron elecciones a Cortes Constituyentes, que dieron la mayoría a la coalición republicano-socialista. Primeramente se creó una constitución que fue aprobada en diciembre de ese mismo año.
La constitución estableció las bases de una república democrática y de progreso. Sus principales características fueron:
Niceto Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República y Manuel Azaña fue nombrado jefe de gobierno. Se iniciaba la etapa del Bienio Reformista.
España se definía como una República democrática de trabajadores de toda clase que se organizaba en régimen de libertad y de justicia.
Era compatible con los municipios y las regiones.
El congreso se elegía por sufragio universal, igual, directo y secreto.
Algunas reformas fueron:
En noviembre de 1933 se celebraron nuevas elecciones. La victoria correspondió al partido Radical de Alejandro Lerroux y a la CEDA de Gil Robles. Lerroux fue nombrado jefe del gobierno.
En octubre de 1934, la entrada de ministros de la CEDA en el gobierno provocó un fuerte rechazo entre los partidos y sindicatos de izquierda.
En Asturias, socialistas y comunistas declararon la revolución social y ocuparon la cuenca minera.
En Cataluña, la Generalitat proclamó el Estado catalán dentro de la República federal española. El nuevo gobierno ordenó la suspensión de la autonomía y el encarcelamiento de los principales dirigentes catalanes.
En 1935, algunos ministros radicales se vieron implicados en escándalos de corrupción, y el presidente de la república convocó nuevas elecciones.
Los partidos republicanos de izquierda se presentaron a las elecciones formando un Frente Popular.
Los partidos de centro y de derecha se unieron en una coalición que proponía continuar con su política conservadora y modificar la Constitución.
La victoria electoral correspondió al Frente Popular. El gobierno fue asumido por los republicanos de Azaña.
El Frente Popular puso de nuevo en marcha el programa de reformas.
Los sectores más conservadores de la sociedad no aceptaron esta derrota electoral, y desde los primeros momentos la extrema derecha y una parte del ejército comenzaron a organizar un golpe de Estado.
Las tensiones políticas fueron creciendo ante la recuperación de las reformas, y los golpistas iniciaron un levantamiento militar.
El golpe de Estado fracasó en algunas ciudades, pero se convirtió en una guerra civil durante 3 años.
Durante los primeros meses de la guerra se desencadenó un proceso de revolución social y el poder quedó en manos de los comités obreros.
En septiembre de 1936, el socialista Largo Caballero formó un gobierno de republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas. Se creó el Ejército Popular.
En mayo de 1937 se produjo un grave enfrentamiento entre los partidos que querían concentrar los esfuerzos en ganar la guerra y los comités obreros.
El socialista Juan Negrín formó un gobierno. Negrín planteó una propuesta de paz, los Trece Puntos, que fue rechazado por Franco.
En la zona donde triunfó el golpe militar, el ejército asumió el poder.
Todos los esfuerzos fueron dirigidos a lograr la victoria militar y a organizar un nuevo Estado de inspiración fascista.
El general Francisco Franco se convirtió en generalísimo y jefe del gobierno.
En abril de 1937, Franco decretó la unificación de todos sus partidos y un año después se creó el primer gobierno.
Las principales medidas políticas del nuevo gobierno fueron la prohibición de los partidos y sindicatos, excepto la FET y las JONS, la supresión de la Constitución y de los estatutos de autonomía, la recuperación del catolicismo como religión oficial del Estado y la anulación de las reformas republicanas.
La república contaba con el apoyo de la población. Todos defendían la república y la necesidad de cambios sociales y económicos.
El sector más radical de la izquierda, quiso aprovechar su fuerza para impulsar una revolución social.
Los aspectos más destacados de aquel proceso fueron:
– La presencia de los milicianos, fuerzas civiles voluntarias, organizadas por sindicatos y partidos, que sostuvieron el esfuerzo bélico durante el primer año del conflicto. Finalmente, quedaron integrados en el Ejército Popular en 1937.
– La colectivización de la economía, suprimiendo la propiedad privada.
– El decisivo papel de las mujeres tanto en el frente, como en la retaguardia.
Durante tres años, el ejército rebelde llevó la iniciativa militar. Los republicanos actuaron casi siempre a la defensiva. Las principales fases del conflicto fueron:
– La Batalla de Madrid, desarrollada entre agosto de 1936 y marzo de 1937. Las tropas golpistas avanzaron por Extremadura y Toledo y llegaron a Madrid en noviembre de 1936. Al no poder hacerse con la ciudad, Franco decidió avanzar en otros frentes.
– A lo largo de 1937, las tropas franquistas fueron tomando la costa cantábrica (Batalla del Norte). Los republicanos quedaron privados de abastecimientos mineros e industriales.
– En 1938 se desarrolló la Batalla del Ebro, con el objetivo de evitar que la República quedara partida en dos. La victoria del bando franquista trajo como consecuencia, la caída de Cataluña y posteriormente la de Madrid, finalizando la guerra en abril de 1939.
La Guerra Civil se libró entre la democracia y el fascismo.
Los golpistas contaron con el apoyo de la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. Portugal aportó al bando franquista voluntarios y libertad para operar en su territorio.
El Reino Unido y Francia promovieron un Comité de No Intervención. Francia se mostró más benevolente con los republicanos.
La Unión Soviética fue el único país que apoyó al gobierno republicano. Su ayuda consistió en armamento, tanques y aviones, así como oficiales para la formación del Ejército Popular.
La República también recibió apoyo de las Brigadas Internacionales, voluntarios de todo el mundo que participaron en el conflicto.
La Guerra Civil dejó un fuerte impacto en la sociedad española:
