Portada » Filosofía » Santo Tomás de Aquino: Fe y razón, las cinco vías y la demostración de Dios
Teología: ciencia suprema por su objeto (Dios) y por su certeza. Utiliza la filosofía, sobre todo la de Aristóteles.
Conocimiento: La razón participa de los sentidos (experiencia) y tiene un límite. La fe está basada en la revelación divina y supera a la razón. Fe y razón no son opuestas: la fe perfecciona a la razón.
Una única verdad — tres ámbitos: Fe: misterios (por ejemplo, la Trinidad). Razón: verdades naturales (leyes físicas). Existen además los preámbulos de la fe, que son accesibles tanto por la fe como por la razón.
Preámbulos de la fe: el mundo fue creado; el alma es inmortal; Dios existe. Son accesibles por la razón, aunque no todos llegan a ellos solo por la razón.
Relación fe–razón: la teología corresponde a la fe y la filosofía a la razón. Hay armonía, no oposición; sin embargo, la razón está subordinada a la fe: si hay conflicto, la teoría filosófica es falsa y la verdad revelada es indudable.
Existencia de Dios: considerada un preámbulo de la fe y, por tanto, demostrable racionalmente.
Crítica a San Anselmo: rechaza el argumento ontológico; no se puede pasar de una idea a la existencia real sin mediación.
Método de las cinco vías: punto de partida en la experiencia sensible; método inductivo de efectos a causa.
Esquema común (aristotélico): 1) hecho de la experiencia; 2) principio de causalidad; 3) rechazo del orden causal infinito; 4) primera causa: Dios.
Vía del movimiento
Vía de la causalidad
Vía de la contingencia
Vía de los grados de perfección
Vía del orden del mundo
Edad Media: predominio del cristianismo. La filosofía estaba subordinada a la religión; el problema central fue la relación entre fe y razón.
San Agustín (inicio de la Edad Media): predominio de la fe sobre la razón. Sintetizó cristianismo y platonismo. Para él existe una sola verdad: la cristiana. La fe es el acceso a la verdad; la razón ayuda a comprenderla.
Exclusión de las mujeres: la filosofía escolástica fue principalmente ámbito de religiosos y eruditos; las mujeres eran consideradas, en muchos contextos, incapaces de razonar y la alternativa femenina se orientó a la mística (reflexión interior y espiritual).
Siglo XIII — Santo Tomás de Aquino: llegada de traducciones árabes de Aristóteles (por ejemplo, a través de Averroes). Cumbre de la escolástica, con una síntesis entre el aristotelismo y el cristianismo y una nueva relación fe–razón con mayor autonomía de la razón.
Siglo XIV — Guillermo de Ockham:
Autonomía más marcada entre fe y razón.
Crisis de la escolástica.
Paso hacia la modernidad.
Renacimiento:
Giro antropocéntrico.
Ruptura con el teocentrismo medieval.
Nuevos problemas filosóficos: ¿qué podemos conocer? ¿cuál es el método?
Siglo XVII — Modernidad:
Racionalismo: Descartes.
Empirismo: Locke, Hume.
Punto común: búsqueda del método.
Resultado: nacimiento de la ciencia moderna.
Independencia definitiva de la razón frente a la fe.
Para la salvación no basta la filosofía; es necesaria la teología, ya que la comprensión de Dios excede a lo que puede alcanzar la sola razón.
Si el conocimiento de Dios dependiera únicamente de la razón, la verdad sobre Dios sería conocida por pocos y existiría peligro de error.
Como de ese conocimiento de la verdad depende la salvación, alcanzarla por medio de la revelación divina es hacerlo de una forma más fácil y segura.
Por todo ello es necesario que, además de la filosofía (resultado de la razón), exista una doctrina sagrada para alcanzar la salvación.
Aunque Santo Tomás otorga cierto grado de autonomía a la razón, no debemos olvidar que es, ante todo, un teólogo, como se pone de manifiesto en el texto. Existen verdades de la razón y verdades de la fe.
Descartes expone la duda metódica y los tres motivos principales de la misma.
El primer motivo es la desconfianza en los sentidos como fuente fiable de conocimiento.
Aceptando que incluso los principios matemáticos pueden ser puestos en cuestión, decide someterlos a duda.
El siguiente motivo es la confusión entre sueño y vigilia.
En el seno de esta duda universal surge el primer principio buscado: el pensamiento como verdad indubitable.
La duda en Descartes es parte esencial del método; no se trata de una duda escéptica permanente. Tras descubrir esa primera verdad, Descartes logra recuperar lo que antes había puesto temporalmente entre paréntesis: ahora se puede explicar cómo, al analizar el pensamiento, surge la idea de Dios, que garantizará la existencia del mundo como materia.
Nacimiento de la filosofía (Grecia, s. VI a.C.): paso del mito a la razón; transición de dioses míticos a causas racionales. Pregunta clave: ¿cómo es la naturaleza?
Presocráticos. Problema central: el arjé (principio de todo). Escuela de Mileto: arjé material. Heráclito: la naturaleza es cambio constante (devenir); ley universal: el Logos. Parménides: los sentidos engañan; la razón es la vía de la verdad; el ser es único, eterno e inmóvil. Pluralistas: arjé múltiple; combinación de varios elementos.
Siglo V a.C. — Giro antropológico. Se abandona, en parte, el interés exclusivo por la naturaleza y surge un interés por el ser humano, la ética y la política.
Sofistas: estudian leyes y normas de las polis; la moral y la política son convenciones; formulaban posiciones próximas al relativismo (no hay una verdad absoluta; depende del individuo).
Sócrates: centró la filosofía en la ética y la política con método racional; sostenía la existencia de verdades universales. Método: diálogo o mayéutica. La filosofía es práctica y moral: intelectualismo moral (conocer el bien es obrar bien; virtud y razón conducen a la felicidad).
Platón: discípulo de Sócrates; teoría de las Ideas: el mundo sensible es cambiante; el mundo inteligible contiene las Ideas eternas; la Idea suprema es el Bien. El conocimiento verdadero es el de las Ideas. Finalidad política: Estado ideal gobernado por filósofos-reyes.
Aristóteles: crítico con Platón; las Ideas no están separadas de las cosas; la realidad son las cosas concretas. Todo ente es materia y forma. Ética: fin del ser humano es la felicidad; la virtud es el término medio y la prudencia la guía. Política: el ser humano es animal social; objetivo: el bien común.
Helenismo: decadencia de las polis y expansión de Roma; la filosofía entra en crisis y predomina la ética (filosofía práctica).
Escuelas principales: estoicismo (la filosofía como terapia vital; dominio de las pasiones) y epicureísmo (fin: felicidad; felicidad entendida como placer moderado).
De la explicación racional de la naturaleza se pasa a la ética como camino hacia la felicidad.
Duda metódica: no es duda escéptica ni permanente. Decisión racional y provisional; instrumento del método para hallar verdades evidentes y ciertas. Finalidad: reconstruir el saber desde fundamentos firmes.
Decisión racional y provisional; instrumento para hallar verdades evidentes y ciertas.
Resolución cartesiana: considerar falso todo lo dudoso.
Objetivo: depurar y mejorar el edificio del conocimiento.
Motivos de la duda (Meditaciones metafísicas):
Falibilidad de los sentidos: pueden engañar.
Sueño / vigilia: imposibilidad de distinguir con certeza en algunos casos.
Dios engañador: duda radical (incompatible con la perfección divina).
Genio maligno: sustituto hipotético del Dios engañador; plantea un engaño universal.
Radicalización de la duda: afecta incluso a las verdades matemáticas.
Primera verdad indubitable: en la duda misma aparece la certeza.
Para ser engañado es necesario existir: «yo pienso, luego existo» (cogito ergo sum).
Naturaleza del yo: no hay certeza del cuerpo como res extensa (conocida); sí hay certeza del pensamiento como res cogitans. El yo es sustancia pensante.
Certeza del pensamiento: res cogitans.
Criterio de certeza: se extrae del cogito por su evidencia y claridad.
Superación del solipsismo: acceso a Dios como res infinita.
Análisis de las ideas: adventicias, facticias, innatas (la idea de Dios es la más preeminente).
