Portada » Filosofía » René Descartes: El Método, la Duda Metódica y el Cogito
Descartes busca un método para alcanzar verdades seguras e indudables, inspirándose en las matemáticas. Su método consta de cuatro reglas:
Para encontrar esta verdad, Descartes aplica una duda metódica radical, cuestionando los sentidos, la tradición, la imaginación y, finalmente, planteando la hipótesis de un «genio maligno» que podría engañarnos incluso en matemáticas.
Tras la duda, Descartes descubre su primera certeza: «Pienso, luego existo» (Cogito, ergo sum). Puede dudar de todo, pero no puede dudar de que está dudando (piensa), y para pensar, debe existir. Esta verdad es el fundamento de todo su sistema filosófico. El yo es una «cosa que piensa» (res cogitans), y el pensamiento es su atributo principal.
Para Descartes, conocemos a través de ideas (representaciones mentales). Distingue tres tipos:
Descartes compara la filosofía con un árbol: la metafísica es la raíz (fundamento), la física es el tronco, y las demás ciencias son las ramas.
Aquí desarrolla su teoría de las tres sustancias, definidas como aquello que no necesita de otra cosa para existir (aunque estrictamente solo Dios cumple esto):
La gran novedad de Descartes frente a los filósofos griegos es que cambia por completo el punto de partida de la filosofía. Mientras que Platón y Aristóteles buscaban la verdad observando el mundo exterior, Descartes empieza mirando hacia dentro de sí mismo. El sujeto se convierte en el fundamento de todo conocimiento.
Aunque coinciden en que la metafísica es la base del saber, la diferencia radica en que el griego pensaba que la metafísica estudiaba la realidad exterior, mientras que el francés parte de su propio pensamiento para llegar a ella.
