Portada » Biología » Nutrientes y funciones en la alimentación: clasificación, vitaminas y minerales
Para hacer una oferta gastronómica coherente y saludable, debemos fijarnos en las propiedades dietéticas y nutricionales de los alimentos, ya que están directamente relacionadas con los beneficios para la salud.
Nutrición: conjunto de procesos involuntarios que el organismo realiza para recibir, transformar y utilizar los nutrientes de los alimentos para su desarrollo.
Nutrientes: sustancias indispensables que necesita el organismo para desarrollarse y que se encuentran en los alimentos. Durante la digestión, el cuerpo extrae los nutrientes de los alimentos para absorberlos y transportarlos hacia los tejidos y células.
Procesos: digestión – absorción – distribución – metabolismo – almacenaje – eliminación.
Ambas con funciones reguladoras.
Los glúcidos son la fuente principal de energía, aportando entre un 50 % y un 60 % de la energía total.
Se clasifican según su complejidad:
Según la velocidad del aporte energético:
Los lípidos son la principal reserva de energía del organismo y pueden almacenarse. El cuerpo recurre a ellos cuando no hay suficientes carbohidratos disponibles.
Funciones:
Los lípidos están compuestos por triglicéridos, que se forman por la unión de dos tipos de moléculas: glicerol y ácidos grasos. Los triglicéridos son la forma en la que se almacenan los lípidos en el tejido; un exceso supone un riesgo cardiovascular.
El colesterol, cuando se encuentra en exceso, se acumula en las arterias obstruyendo el paso de la sangre, lo que constituye un riesgo cardiovascular.
Tipos de grasas:
Las proteínas son el nutriente principal en la elaboración de tejidos.
Funciones:
No se almacenan como material de reserva, por lo que se deben consumir cada día. Están formadas por la unión de moléculas llamadas aminoácidos.
Tipos de aminoácidos:
Las vitaminas son sustancias presentes en cantidades muy pequeñas pero imprescindibles para el organismo. El cuerpo no las puede sintetizar en cantidades suficientes. No aportan energía, pero son necesarias para un buen nivel de salud porque intervienen en procesos metabólicos.
Se clasifican en hidrosolubles y liposolubles.
Los minerales son micronutrientes con funciones reguladoras y plásticas; se encuentran en todos los alimentos. Entre los necesarios para la salud destacan: calcio, hierro, potasio, sodio, fósforo, flúor y yodo.
El agua es la sustancia más importante en nuestra alimentación. Alrededor del 60 % del cuerpo está formado por agua.
La fibra no puede ser digerida por las enzimas del intestino. El principal componente de la fibra es la celulosa, que se encuentra en cereales, legumbres, verduras y frutas consumidas enteras (no en zumos).
La fibra no se considera un nutriente; su función es retener agua, lo que ablanda los residuos y facilita la evacuación de las heces.
Alimentación: conjunto de procesos voluntarios y conscientes que constituyen la manera de procurar al organismo los alimentos necesarios para el desarrollo y mantenimiento de la vida.
Un solo alimento no cubre las necesidades nutricionales de una persona.
La elección alimentaria o necesidad básica se clasifica como: voluntaria, educable, cultural y religiosa.
La rueda de alimentos es un recurso gráfico que clasifica los alimentos en seis grupos según los nutrientes que contienen. Los colores indican la función:
Están formados por carbohidratos y lípidos.
Ricos en proteínas.
Ambos grupos deben consumirse con frecuencia.
