Portada » Lengua y literatura » Movimientos Literarios Clave: Generación del 27, Novecentismo y Modernismo Español
Es un conjunto de poetas españoles del siglo XX que se dieron a conocer en el panorama cultural alrededor del año 1927.
Los rasgos fundamentales de este movimiento literario son dos: la expresión de lo subjetivo, por lo que se caracterizan por el uso de la metáfora, y la precisión conceptual, que pone de manifiesto la sólida formación intelectual de los integrantes de este grupo. Dados sus rasgos fundamentales, no puede extrañar que los géneros literarios más representativos de estos literatos sean la lírica y el ensayo, que se divulgan fundamentalmente a través de periódicos y revistas especializadas. A pesar de ello, hay algún que otro representante de la novela dentro del Novecentismo que opta por el subjetivismo y la renovación iniciada por la Generación del 98, manipulando las situaciones para poder expresar su opinión sobre los más diversos temas.
En esta situación de continua renovación y cambios sociales y políticos, empiezan a aparecer jóvenes poetas, ensayistas, novelistas e incluso escritores de teatro, que tienen características propias difíciles de encuadrar en los grupos existentes. Todos estos jóvenes van a contar, por un lado, con una revista excepcional que va a permitirles abrirse al mundo y, al mismo tiempo, recibir las novedades del exterior. A pesar de todo, este grupo se caracteriza porque cada uno de sus miembros posee una personalidad tan acusada que es capaz de transformar las influencias o lecciones de cualquier modelo.
Designa a un grupo de autores españoles que se sitúan cronológicamente entre la Generación del 98 y la Generación del 27; es decir, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Su objetivo principal era renovar estéticamente la literatura y el arte de la época para conseguir una estética más moderna y propia del siglo XX. Los escritores de este grupo no eran exclusivamente literatos, sino que escribieron sobre distintos aspectos del saber. Todos los escritores de esta generación tenían una sólida formación intelectual obtenida en los nuevos centros científicos españoles y en universidades extranjeras. Este grupo también compartió las siguientes características:
El modernismo literario tuvo su origen en Hispanoamérica, entre los años 1880 y 1914, impulsado en especial por el poeta nicaragüense Rubén Darío. En el desarrollo del modernismo, es posible identificar los siguientes momentos:
La primera generación modernista, con figuras como José Martí y Manuel Gutiérrez Nájera, inicia un trabajo de actualización de la lengua, principalmente en la prosa, aunque también en el verso, muy apegados al modelo español.
En 1888, Rubén Darío publica su libro Azul…. En esta época ya se habían realizado grandes innovaciones en la palabra poética. Por medio de su obra en Chile, Argentina y España, Darío realiza una tarea excepcional que consolida el Modernismo como movimiento continental y se convierte en su síntesis más brillante, tanto en América como en España. En 1896 se edita Prosas Profanas, el libro de Darío que oficializa el Modernismo en Hispanoamérica.
La segunda generación modernista, con Rubén Darío ya consagrado como jefe de la escuela, continuaría la obra con sus aportes personales. Entre ellos se encuentran Leopoldo Lugones, Ricardo Jaimes Freyre, Amado Nervo y Julio Herrera y Reissig.
En sus comienzos, el estilo modernista fue muy recargado y estuvo dominado por los temas exóticos e indigenistas, pero con el tiempo se fue haciendo cada vez más depurado y alcanzó expresiones de gran purismo lírico, como las rimas de Juan Ramón Jiménez.
Los temas preferidos por los poetas modernistas reflejaban el mundo intimista y subjetivo del autor, así como una atracción por lo original e insólito y cierta carga de melancolía.
El poeta sentía una absoluta necesidad de evadirse hacia paraísos idílicos y una gran añoranza del pasado mítico y legendario, sentimientos que solían acompañarse del culto por la belleza y lo erótico y del rechazo del mundo real.
Es muy frecuente la alusión a culturas lejanas. También, los escritores de este movimiento se caracterizaban por su deseo de ser cosmopolitas y trascender la realidad en la cual vivían. Esto los llevó a tomar imágenes de culturas exóticas, europeas, de Oriente o pertenecientes a otras épocas.
Para expresar sus preocupaciones y sentimientos, los modernistas recurrieron a una renovación formal y estilística, en la que eran frecuentes los símbolos, los giros complejos con palabras de gran sonoridad o la laberíntica combinación de las rimas. Utilizaban un amplio vocabulario metafórico, integrado por elementos como: flores (loto, crisantemo, nenúfar), animales (cisne, ibis, cóndor), piedras preciosas, colores, ciudades exóticas y abundantes referencias a otras artes.