Portada » Historia » Evolución política, social y económica de Hispania y los reinos medievales
La conquista fue un proceso largo (siglos III-I a. C.). Los motivos principales fueron derrotar a Cartago y explotar los recursos mineros. Se distinguen tres etapas:
En cuanto a las aportaciones romanas, destacan:
En el siglo V, el Imperio Romano de Occidente fue invadido por pueblos bárbaros (suevos, alanos y vándalos). Roma envió a sus aliados visigodos, quienes apoyaron militarmente hasta la caída del Imperio. Tras esta, se estableció el reino de Tolosa en Francia y, posteriormente, un reino centralizado en Toledo en Hispania.
Las instituciones principales eran el Aula Regia (asamblea de alta nobleza) y el Oficio Palatino (magnates con funciones ejecutivas). La monarquía era electiva, lo que generaba dependencia de la nobleza y el clero. Los Concilios de Toledo, al tratar cuestiones políticas y eclesiásticas, otorgaron gran poder a la Iglesia, provocando conflictos internos e inestabilidad que facilitaron la conquista musulmana.
La economía se basaba en la agricultura, perfeccionada mediante el regadío (norias, acequias) y nuevos cultivos (arroz, algodón, azafrán). Se creó un circuito económico unificado con una lengua (árabe) y moneda (dinar) comunes, impulsando el comercio interior (zocos) y exterior (Mediterráneo), destacando la artesanía (cordobanes). Las ciudades principales fueron Córdoba, Toledo y Valencia.
La sociedad era multiétnica y multirreligiosa:
En el ámbito cultural, destacaron la Mezquita de Córdoba, la literatura (jarchas), avances científicos (álgebra, medicina, matemáticas) y la filosofía de Averroes.
Los primeros focos surgieron en el norte peninsular. Don Pelayo creó el Reino de Asturias (después Reino de León) tras la batalla de Covadonga (722). En los Pirineos surgieron condados ligados a la Marca Hispánica: Pamplona, Aragón y los condados catalanes.
La expansión (Reconquista) avanzó hacia el sur:
Los modelos de repoblación variaron: presura (siglos IX-XI), repoblación concejil (siglo XII), órdenes militares (segunda mitad del XII) y repartimientos (siglo XIII).
El gobierno se organizaba en torno a la Curia Real. En 1188, en el Reino de León, se incorporaron representantes de las ciudades, surgiendo las Cortes. La sociedad se regía por el régimen señorial, dividido en realengo, eclesiástico y señorial. La estructura social era estamental (nobleza, clero y campesinado), basada en relaciones de vasallaje y servidumbre.
En Castilla, la monarquía reforzó su carácter autoritario mediante textos legislativos (Partidas de Alfonso X, Ordenamiento de Alcalá) y el control de los concejos mediante corregidores. Instituciones clave: Cancillería, Consejo Real y Chancillería.
En la Corona de Aragón, se mantuvo una política pactista. Cada entidad (Cataluña, Aragón, Valencia) conservó sus fueros e instituciones (Justicia Mayor de Aragón, Generalitat, Consell de Cent) para limitar el poder real. Navarra mantuvo un modelo similar de carácter pactista.
