Portada » Historia » El Siglo XVII: Crisis, Absolutismo y el Esplendor del Arte Barroco
La pintura barroca se caracteriza por su intención de emocionar e impresionar al espectador, representando temas religiosos, mitológicos y de la vida cotidiana con gran realismo. Utiliza el claroscuro, con fuertes contrastes de luces y sombras, y muestra escenas con mucho movimiento y sentimientos intensos.
En el siglo XVII, la monarquía hispánica entró en decadencia debido a graves problemas políticos, económicos y sociales. Los reyes delegaron el poder en los validos, como el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares, quien intentó imponer reformas como la Unión de Armas, pero fracasó.
Hubo importantes problemas internos:
Finalmente, Carlos II murió sin descendencia, lo que provocó la Guerra de Sucesión y el inicio de la dinastía de los Borbones.
En el siglo XVII, España perdió su hegemonía en Europa. Con Felipe III se llevó a cabo una política pacífica conocida como Pax Hispánica. Sin embargo, con Felipe IV se retomaron las guerras, participando en la Guerra de los Treinta Años.
En 1648 se firmó la Paz de Westfalia, que obligó a España a reconocer la independencia de las Provincias Unidas. Más tarde, en 1659, la Paz de los Pirineos puso fin a la guerra con Francia, con la pérdida de territorios españoles. Como consecuencia, España dejó de ser la potencia dominante en Europa, y Francia pasó a ocupar ese lugar, aunque España mantuvo su imperio en América.
Durante el reinado de Luis XIV se implantó en Francia la monarquía absoluta, un sistema en el que el rey concentraba todos los poderes del Estado y gobernaba por derecho divino. Para reforzar su autoridad, controló a la nobleza y centralizó el poder.
Las Provincias Unidas se convirtieron en una gran potencia económica gracias a su comercio marítimo. Por su parte, en Inglaterra se desarrolló el parlamentarismo, especialmente tras la Revolución Gloriosa de 1688 y la Declaración de Derechos, que limitó el poder real. Además, Inglaterra inició la formación de un imperio colonial, participando en el comercio triangular.
La arquitectura barroca (siglos XVII-XVIII) buscaba sorprender y emocionar. Se caracteriza por el uso de líneas curvas, plantas complejas, columnas salomónicas y una decoración muy abundante. Utiliza elementos clásicos con libertad y crea efectos de luz y sombra.
Nació en Roma tras la Contrarreforma. Destacan Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini. En Francia y Austria fue más sobria, con grandes palacios como el Palacio de Versalles. El urbanismo barroco impulsó plazas grandes, avenidas amplias y jardines para embellecer las ciudades.
La escultura barroca se caracteriza por su intención de emocionar e impresionar al espectador, utilizando principalmente temas religiosos, mitológicos y retratos. Destaca por su gran realismo, dinamismo y teatralidad, utilizando los pliegues de la ropa y los contrastes de luces y sombras para crear dramatismo. En Italia sobresalió Gian Lorenzo Bernini, autor de obras como Éxtasis de Santa Teresa, David o Apolo y Dafne.
