Portada » Arte » El Renacimiento Italiano: Arquitectura, Escultura y Pintura
Italia se divide en pequeños estados (Florencia, Venecia, Milán, Estados Pontificios y Nápoles), manteniendo una unidad cultural. Las ciudades se convierten en focos de renovación artística bajo el mecenazgo de la gran burguesía.
Roma se convierte en el nuevo centro artístico bajo el impulso de los papas Julio II y León X, formulando una arquitectura solemne y monumental.
Tras la crisis política de 1527, el arte refleja tensión frente a la serenidad clasicista, buscando formas dinámicas y libertad creativa.
Características generales: Representación del desnudo, vuelta a la naturaleza, imitación de la Antigüedad, perfección geométrica y fusión de realismo e idealismo. Uso de piedra, mármol, madera, terracota y bronce. Géneros: estatuas, bustos, relieves y tondos.
Monumentalidad y equilibrio. Miguel Ángel Buonarroti: Piedad del Vaticano, David, Sepulcros Mediceos, Piedad Rondanini.
Características generales: El hombre como centro de la naturaleza, uso de la perspectiva lineal y aérea, y temas religiosos, mitológicos e históricos. Predominio del fresco y el óleo.
Iniciado por Giotto, rompiendo con el estilo bizantino. Destacan:
Importancia de la luz, sombras y composiciones cerradas (triangulares). Leonardo da Vinci: La última cena, La Gioconda, La Virgen de las Rocas.
