Portada » Lengua y literatura » El Desastre del 98 y la Renovación Poética de Rubén Darío a Juan Ramón Jiménez
Crisis de fin de siglo y el Desastre del 98: Supuso la derrota militar frente a Estados Unidos y la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico. Esto significó el fin del imperio colonial y un profundo hundimiento moral en la sociedad española.
Influido por Théophile Gautier, defendía el «arte por el arte»: buscaba la perfección formal, la belleza, la serenidad y el gusto por lo exótico y los mitos clásicos, utilizando rima y ritmo muy cuidados.
Representado por autores como Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, intentaba ir más allá de lo visible para descubrir el sentido oculto y misterioso de la vida. Utilizaba símbolos e imágenes que sugieren ideas o emociones.
El Modernismo, liderado por Rubén Darío, renovó profundamente la poesía en lengua española mediante nuevos temas y un lenguaje más musical y cuidado. Se inspiró en los poetas franceses Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, buscando la perfección formal y una fuerte armonía sonora.
Los modernistas recurrieron a fuentes antirrealistas:
La estética modernista se basa en la búsqueda intensa de la belleza, lo que provoca una gran renovación del lenguaje poético.
Nicaragüense que revolucionó la poesía hispánica, es el principal representante del Modernismo.
A raíz de la derrota de España frente a Estados Unidos en 1898, surgió un grupo de jóvenes escritores que criticó la desigualdad social, la injusticia y el caciquismo, y reclamaron una regeneración del país. Este grupo sería conocido después como Generación del 98.
Para ellos, Castilla representaba la esencia de España: un territorio austero, tradicional y atrasado, que reflejaba tanto los problemas como la autenticidad del país. Su visión del paisaje castellano se caracteriza por:
Juan Ramón Jiménez desarrolló su obra en tres etapas fundamentales:
Escrita durante su exilio.
La poesía novecentista de Juan Ramón Jiménez destaca por su entrega total al arte: una creación minoritaria, exigente y siempre revisada.
Influencia romántica y modernista: simbolismo, infancia, soledad y melancolía. Lenguaje sencillo y gran atención a lo sensorial.
Con Diario de un poeta recién casado inicia un cambio radical:
En el exilio revisa toda su obra y aspira a una poesía total, capaz de crear la realidad mediante la palabra. Surge una visión metafísica donde «Dios» es símbolo de Naturaleza, Belleza y Perfección.
