Portada » Arte » El Arte Gótico: Evolución, Arquitectura y Contexto Social
El arte gótico se inició a mediados del siglo XII en la isla de Francia y fue el estilo dominante en Europa entre los siglos XIII y XV.
Los siglos del gótico coincidieron con un espectacular desarrollo del comercio, local y a larga distancia, que propició el crecimiento y la prosperidad de las ciudades. Este proceso se había iniciado en el siglo XI, pero alcanzó su pleno apogeo en el siglo XIII. No fue casual que la manifestación más representativa del arte gótico fuera la catedral urbana, como en el románico lo fue el monasterio rural.
Frente a la servidumbre que el sistema feudal imponía en el campo, el clima de libertad de las ciudades favoreció el surgimiento de una burguesía de comerciantes y artesanos. La atracción urbana alcanzó también a los religiosos y en el siglo XIII aparecieron las órdenes mendicantes, cuya actividad se desenvolvía en las ciudades, haciendo gala de la pobreza y transmitiendo una nueva espiritualidad. Las dos primeras y más importantes fueron la de los frailes menores o franciscanos y la de predicadores o dominicos.
La cultura, sin llegar a extenderse demasiado entre la población, que siguió siendo analfabeta en su mayoría, salió al menos del limitado reducto de los monasterios. Las catedrales urbanas desempeñaron desde el siglo XII una importante labor docente a través de las denominadas escuelas catedralicias. En el siglo XIII aparecieron las universidades o estudios generales, donde se produjo una profunda renovación de la filosofía y la teología a través del movimiento conocido como Escolástica.
De todas estas circunstancias económicas, sociales y culturales derivó una nueva visión del mundo más optimista. La situación cambió con la crisis del siglo XIV, que comenzó con una sucesión de malas cosechas y se agudizó tras el impacto letal de la peste negra.
El arte gótico fue ante todo el reflejo de la nueva mentalidad surgida con los cambios de la sociedad europea bajomedieval. Esencialmente consistió en una religiosidad distinta, con una actitud más positiva hacia las realidades de este mundo:
En lo esencial, no se produjeron grandes cambios respecto al Románico. Sin embargo, los artistas, aun sin superar la condición de artesanos, gozaron de una mejor posición económica y vieron aumentar su prestigio social, en especial los maestros de obras.
Gran parte de las mejoras alcanzadas por los artistas se debieron a su agrupación en gremios. Dentro de cada gremio existían tres categorías: los maestros, únicos autorizados a tener taller propio; los oficiales, que trabajaban con los anteriores; y los aprendices.
La incorporación de los artistas al sistema gremial supuso su asentamiento, reduciendo el carácter itinerante del artista románico. Además, la extensión de la riqueza explica que aparecieran nuevos clientes con nuevos encargos: obras destinadas al uso privado de la nobleza y la burguesía enriquecida.
La orden del Císter se fundó en 1098 en la abadía francesa de Cîteaux, en respuesta a la relajación de la orden cluniacense. El verdadero impulso de esta nueva orden vino de la mano de San Bernardo.
La arquitectura cisterciense se caracterizó por la carencia absoluta de elementos decorativos y la incorporación de adelantos técnicos como el arco apuntado y la bóveda de crucería.
La construcción más representativa fue la catedral urbana. La arquitectura gótica no debe entenderse como una mera evolución técnica, sino como el resultado de nuevos espíritus religiosos que buscaban iglesias más altas y luminosas.
Al trasladarse el peso a puntos concretos, el muro se libera, permitiendo la apertura de amplios ventanales con vidrieras policromadas. El alzado interior se divide en tres niveles: arquería, triforio y piso de ventanales.
En Francia, el estilo nació en 1140 en la abadía de Saint-Denis y evolucionó en cuatro periodos: preclásico, clásico, radiante y flamígero.
En Italia, el gótico tuvo una acogida escasa debido al arraigo de la tradición clásica, configurando el llamado gótico mediterráneo u horizontal, caracterizado por la sobriedad, la menor altura y la persistencia de la pintura al fresco.
