Portada » Arte » Arte Románico y Gótico: Evolución, Características y Diferencias Clave
El románico es el primer estilo internacional de la cultura occidental y representa el concepto de la unidad espiritual de Europa al margen de las divisiones políticas. Discurre por los siglos XI y XII, época de las grandes reformas monacales, de las cruzadas y de las peregrinaciones, una triple acción socio-religiosa que abarcará a todas las clases sociales.
El románico es un arte alejado de lo humano y centrado exclusivamente en lo divino (teocentrista). Constituye la manifestación artística propia de la sociedad feudal, lo que explica su carácter monástico y rural. Al monopolizar la Iglesia buena parte de la cultura, el arte adquiere una función formativa y de glorificación de Dios, heredando la plástica paleocristiana y bizantina con un fuerte carácter simbólico.
Se emplea principalmente la piedra en forma de sillar. Sus elementos característicos son:
La escultura se subordina a la arquitectura con una finalidad docente. Destaca por su antinaturalismo, desproporción y perspectiva jerárquica. Por su parte, la pintura se caracteriza por el linealismo, el uso del fresco y la representación esquemática, destacando temas como el Pantocrátor.
El periodo gótico (siglos XIII al XVI) se caracteriza por su naturaleza más laica, urbana y materialista. Coincide con el surgimiento de la burguesía y la conexión con las cortes y gremios. Representa una transición hacia una visión más humanizada de Dios y un aprecio por la naturaleza.
La arquitectura gótica innova mediante la verticalidad y la luz:
La escultura se libera del marco arquitectónico, buscando un naturalismo idealizado y expresando sentimientos humanos. En la pintura, destacan cuatro corrientes:
