Portada » Filosofía » Pensamiento de Nietzsche y Marx: Crítica a la Cultura y Estructuras Sociales
Nietzsche (1844-1900) fue un filósofo alemán del siglo XIX (Edad Contemporánea). Fue un pensador vitalista y profundamente crítico con la filosofía occidental. Entre sus obras principales destacan Así habló Zaratustra (1883), Genealogía de la moral (1887) y El Anticristo (1888).
Nietzsche es un filósofo vitalista, en el sentido de que la categoría más importante para él es la vida. Pero esta no se entiende en sentido literal o biológico, sino como símbolo de movimiento, devenir, cambio, superación, lucha y fuerza; lo que también denominó como voluntad de poder.
En El nacimiento de la tragedia, Nietzsche contrapone lo apolíneo con lo dionisíaco al interpretar la cultura clásica:
La tesis de Nietzsche es que ambos valores coexistían en la cultura clásica en tensión constante, hasta que los valores apolíneos se impusieron, dando lugar a la decadencia de la cultura occidental.
Para Nietzsche existen dos tipos de moral:
El resentimiento ha provocado una transvaloración, donde los valores de los débiles han pasado a ser considerados «buenos» y los de los guerreros «malos». Este proceso se consolidó a través de la filosofía socrática y platónica, la religión y, posteriormente, la Ilustración y el socialismo.
Ante el nihilismo —la ausencia de fundamentos tras la «muerte de Dios»—, Nietzsche propone:
Karl Marx (1818-1883) fue un filósofo y revolucionario alemán, fundador del marxismo. Sus obras clave incluyen los Manuscritos económicos y filosóficos (1844), El manifiesto comunista (1847) y El capital (1867).
Marx sostiene que la historia es el resultado de las condiciones materiales:
La lucha de clases entre propietarios y no-propietarios es el motor de la historia. El objetivo final es el comunismo, donde al desaparecer la propiedad privada, desaparecen las clases sociales, el Estado y la alienación.
Marx define la ideología como una «falsa conciencia» que deforma la realidad para proteger los intereses de la clase dominante. Asimismo, critica la alienación:
Para Marx, la superación de la alienación requiere la abolición de la propiedad privada de los medios de producción.
