Portada » Historia » Transformación de Europa: Del Antiguo Régimen a la Ilustración
Durante los siglos XVII y XVIII, la mayoría de los países europeos estaban sometidos a un sistema sociopolítico denominado Antiguo Régimen. Sus características principales fueron:
La Ilustración pretendía iluminar al ser humano con el conocimiento y hacer desaparecer el Antiguo Régimen. Por ello, el siglo XVIII se dio a conocer como el «Siglo de las Luces».
El pensamiento ilustrado se basaba en dos pilares fundamentales:
Las aportaciones de la Ilustración se manifestaron en una doble vertiente: constituyó un frente de oposición política y se presentó como una auténtica revolución cultural.
Los pensadores ilustrados fueron llamados filósofos por sus contemporáneos. Entre ellos destacaron figuras como Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Diderot y D’Alembert.
Surgieron nuevos modelos políticos inspirados en los principios del liberalismo. Este movimiento afirmaba que la soberanía (la autoridad para gobernar un país) residía en el pueblo. Este principio sentó las bases de la monarquía parlamentaria.
En el siglo XVIII, algunos monarcas absolutistas europeos aceptaron los principios de la Ilustración para impulsar el progreso económico y cultural. Estos monarcas son conocidos como déspotas ilustrados. Su lema era: «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo».
El liberalismo abarcó dos grandes campos: el pensamiento político y las teorías económicas.
Se formularon dos teorías principales:
El uso de la razón impuso un alejamiento de la exageración decorativa del Barroco. Se buscó el equilibrio y la serenidad del arte del primer Renacimiento y de sus orígenes grecorromanos. A este estilo se le llamó Neoclasicismo.
La guerra finalizó con la Paz de Utrecht, un conjunto de tratados donde España cedió territorios a Austria, Gran Bretaña y Saboya.
Estuvo condicionada por los Pactos de Familia y la alianza con Francia, cuyo mayor rival era Gran Bretaña.
A diferencia de la francesa, la Ilustración española carecía de una vertiente revolucionaria. Se centró en difundir ideas a través del fomento económico, la cultura y la educación. Entre los ilustrados españoles destacaron: el Padre Feijoo, Olavide, Campomanes y Jovellanos.
