Portada » Lengua y literatura » Literatura Española del Siglo de Oro: De Cervantes a la Lírica Renacentista
La obra Don Quijote de la Mancha fue escrita por Miguel de Cervantes, nacido en Alcalá de Henares. Cervantes, que fue soldado, estuvo preso cinco años en Argel, residió en varias ciudades de Madrid y Andalucía, sufrió problemas económicos e incluso volvió a la cárcel. Finalmente, consiguió la protección de un obispo y un conde. Además, cultivó todos los géneros literarios de su época, como muestran sus Novelas ejemplares.
Esta obra representa la transición del idealismo renacentista a la frustración barroca y destaca por su estilo totalmente original, que mezcla distintos géneros literarios y emplea varios niveles de lenguaje (culto, popular, jurídico, etc.).
La novela se divide en dos partes:
Los personajes principales representan dos visiones del mundo: don Quijote simboliza el idealismo y Sancho Panza el realismo. A lo largo de la obra se produce una evolución mutua: la “quijotización” de Sancho y la “sanchificación” de don Quijote. Además, aparecen numerosos personajes secundarios que representan distintos grupos sociales típicos (monarcas, criados, curas, etc.).
Entre los temas principales destacan el idealismo (heroísmo) frente al realismo (materialismo). También sobresale la justicia como un ideal utópico y la libertad. Aparece el amor cortés, reflejado en don Quijote como siervo de Dulcinea. Además, la obra ofrece un retrato de la sociedad de la época y una crítica a sus defectos, junto con una reflexión sobre la propia literatura.
El Lazarillo de Tormes, obra anónima publicada en 1554, es considerada la primera novela moderna de Europa y una de las primeras manifestaciones del género picaresco. Se presenta como una falsa autobiografía, ya que el protagonista, Lázaro, narra su vida en primera persona en forma de carta dirigida a “Vuestra Merced”, con la intención de explicar su situación actual, marcada por la deshonra.
La obra relata los orígenes humildes de Lázaro y su infancia llena de dificultades. A lo largo de la novela, pasa por varias etapas o tratados en los que sirve a personajes como un ciego astuto, un clérigo avaro o un escudero pobre. Lázaro evoluciona desde un niño inocente hasta convertirse en un pícaro que utiliza su ingenio para sobrevivir en una sociedad hostil.
A diferencia de los protagonistas de las novelas idealistas del siglo XVI, Lázaro representa a un antihéroe. Esto supone una ruptura con géneros anteriores como las novelas de caballerías, pastoriles o bizantinas, ofreciendo una visión realista y crítica de la sociedad.
Entre los temas principales destacan el hambre, la hipocresía y el honor. La obra incluye una fuerte crítica social, denunciando los vicios de la sociedad española del siglo XVI, como la corrupción y la desigualdad. En cuanto al estilo, destaca por su claridad, sencillez y el uso de un humor irónico.
El Renacimiento es un movimiento cultural que marca el paso de la Edad Media a la Edad Moderna. Se produce un cambio fundamental: del teocentrismo medieval al antropocentrismo. En España, el siglo XVI se divide en dos etapas: el reinado de Carlos I (apertura cultural) y el de Felipe II (mayor religiosidad).
Garcilaso encarna el ideal del cortesano renacentista. Recibe una gran influencia del poeta italiano Petrarca. En la métrica introduce los versos italianos, como el endecasílabo. Los temas principales son el amor, la naturaleza y la mitología, siempre idealizados.
Una perífrasis verbal está formada por: Verbo auxiliar conjugado + verbo principal en forma no personal.
