Portada » Filosofía » Ley de la correspondencia entre la base económica y la superestructura
“La costumbre es la gran guía de la vida humana “; esta fórmula de Hume, expresa la clave de nuestras creencias sobre el futuro y las relaciones causales, ya que repetimos experiencias y esperamos resultados similares, lo que impulsa nuestra vida y creencias, no la razón abstracta. La costumbre es esa fuerza que nos lleva a asumir que el sol saldrá mañana, basándonos en la experiencia pasada, no en una necesidad lógica. Desde esta perspectiva, Hume censurará la metafísica tradicional, y fundamentará su análisis en la crítica de dos de las ideas centrales que la sosténían: sustancia y causalidad.El término sustancia procede del latino «substantia» que es, a su vez la traducción del griego «ousía». Su significado más general es el de «fundamento» de la realidad, (significado que adquiere ya de forma clara con Aristóteles), «lo que está debajo», lo que «permanece» bajo los fenómenos, lo subsistente. YaAristóteles, en la Metafísica, resolvía la pregunta sobre el ser interrogándose sobre la sustancia. En cuanto tal, la sustancia es ante todo sujeto, lo que tiene su ser en sí, y no en otro. Hume se preguntará por la validez de la idea de sustancia, y lo hará recurriendo al criterio de verdad que había fijado anteriormente en el análisis del conocimiento para determinar la validez de una idea. Según tal criterio, una idea es verdadera si le corresponde una impresión; en caso contrario hemos de considerarla falsa. Ahora bien, sólo hay dos tipos de impresiones: las impresiones de sensación y las impresiones de reflexión. ¿Es la idea de sustancia la «copia» de alguno de esos tipos de impresión? O dicho de otra manera ¿Hay alguna impresión -de sensación o de reflexión- que le corresponda a la idea de sustancia? No, nos dirá Hume. No hay ninguna impresión de sensación que corresponda a la idea de sustancia, ya que esta idea no contiene nada sensible. Para Hume la idea de sustancia es producida por la imaginación; no es más que una «colección» de ideas simples unificadas por la imaginación bajo un término que nos permite recordar esa colección de ideas simples, una colección de cualidades que están relacionadas por contigüidad y causación (que son dos de las leyes por las que se regula la asociación de ideas, independientemente de que a estas les corresponda o no alguna impresión).Por otro lado, es obvio que el conocimiento de hechos está fundado en la relación causa y efecto. Esa relación se había interpretado tradicionalmente, bajo la noción del principio de causalidad, como uno de los principios fundamentales del entendimiento, y como tal había sido profusamente utilizado por los filósofos anteriores, tanto medievales como antiguos, del que habían extraído lo fundamental de sus concepciones metafísicas. Recordemos, por ejemplo, la utilización que hace Aristóteles de la teoría de las cuatro causas, o el recurso de santo Tomás al principio de causalidad para demostrar la existencia de Dios en las cinco vías. ¿Qué ocurre si aplicamos el criterio de verdad establecido por Hume para determinar si una idea es o no verdadera? Una idea será verdadera si hay una impresión que le corresponde ¿Hay alguna impresión que corresponda a la idea de «conexión necesaria» y, por lo tanto, es legítimo su uso, o es una idea falsa a la que no corresponde ninguna impresión? ¿Cuál es el valor del principio de causalidad? Ninguno, dirá Hume. En ningún caso la razón podrá ir más allá de la experiencia, lo que le conducirá a la crítica de los conceptos metafísicos (Dios, mundo, alma) cuyo conocimiento estaba basado en esa aplicación ilegítima del principio de causalidad. Su filosofía surge en oposición al Racionalismo de Descartes, cuya influencia intelectual gozaba de mucho vigor en tiempos de Hume. Mientras Descartes desconfiaba de los sentidos y daba un fuerte valor a los contenidos mentales, Hume rechazará la claridad de estos y afirmará que “El conocimiento humano se basa en la experiencia y la observación”. En definitiva, el planteamiento de Humeresponde a unEmpirismo radical:
Establecer un conocimiento basado estrictamente en la experiencia (impresiones e ideas). En consecuencia, Hume argumentará respecto a la ciencia, que en ese tiempo estaba en un punto de inflexión evolucionando hacia el Empirismo y la observación, que el conocimiento científico (filosofía natural) se basa en la experiencia y el hábito. Esto le lleva a poner en duda sus fundamentos y a postular que la ciencia es un saber probable basado en secuencias de eventos, no en leyes eternas e inmutables.###El marxismo es una filosofía de la Marx vive en pleno Siglo XIX, un período convulso en todos los ámbitos, fundamentalmente en el contexto social y económico en el que el desarrollo del libre mercado crea la figura del trabajador asalariado. Acontecimientos como la revolución burguesa de 1848, la situación de la clase obrera en Inglaterra, la Comuna de París de 1871 nutren la configuración del marxismo como teoría y práctica. Las tres fuentes principales de la obra de Marx fueron la filosofía clásica alemana (Hegel y Feuerbach fundamentalmente), la economía política inglesa (Adam Smith y David Ricardo) y el socialismo utópico de Proudhon.El materialismo histórico es la metodología que Marx utiliza para analizar la sociedad. Según esta teoría, la historia de la humanidad está determinada por las condiciones materiales de la vida, es decir, por la forma en que los seres humanos producen y reproducen su existencia. Marx sostiene que la infraestructura (las fuerzas productivas y las relaciones de producción), base económica de una sociedad, determina la superestructura (instituciones políticas, leyes, ideologías, etc.). Esta relación implica que los cambios en la economía conducen a transformaciones en todos los aspectos de la vida social.Sin embargo, para Marx, la historia de todas las sociedades hasta el presente es la historia de la lucha de clases (“El motor de la historia es la lucha de clases”). Esta lucha se manifiesta entre los opresores y los oprimidos en distintas formas a lo largo del tiempo. En la sociedad capitalista, la lucha principal es entre la burguésía (la clase capitalista que posee los medios de producción) y el proletariado (los trabajadores que no poseen medios de producción y deben vender su fuerza de trabajo), sobre el que Marx manifiesta: “El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan”.Marx argumenta que el conflicto de clases es el motor del cambio histórico. La explotación de una clase por otra lleva inevitablemente a tensiones y luchas que resultan en la transformación de las estructuras sociales. Según Marx, la sociedad capitalista está destinada a ser reemplazada por el socialismo, donde los medios de producción serían socializados y la explotación de clase abolida.Asimismo, Marx critica duramente el capitalismo por su naturaleza explotadora. En su obra ‘El Capital’, analiza cómo los capitalistas se enriquecen extrayendo plusvalía del trabajo de los proletarios. La plusvalía es la diferencia entre el valor producido por el trabajo y el salario pagado al trabajador. Esta explotación es, para Marx, la fuente de todas las desigualdades y conflictos en la sociedad capitalista.Marx también destaca la alienación que sufren los trabajadores en el capitalismo. Los trabajadores están alienados de los productos de su trabajo, del proceso de producción, de sus compañeros de trabajo y de su propia esencia humana, según Marx. Para él, esta alienación deshumaniza a los trabajadores y reduce su vida a la mera subsistencia.En consecuencia, Marx cree que el capitalismo contiene las semillas de su propia destrucción. Desde su punto de vista, las crisis económicas recurrentes, la concentración de capital y la intensificación de la explotación llevarán eventualmente al proletariado a tomar conciencia de su situación y organizarse para derrocar a la burguésía. Esta revolución proletaria resultaría en el establecimiento del socialismo, una sociedad transicional donde los medios de producción son controlados colectivamente; porque el objetivo final de Marx es una sociedad comunista, sin clases, sin Estado y sin explotación. En el comunismo, la producción estaría orientada a satisfacer las necesidades humanas y no a generar ganancias. Marx imagina una sociedad donde “el libre desarrollo de cada uno sea la condición para el libre desarrollo de todos”, una comunidad de productores libres e iguales. Sin lugar a duda, sus ideas sobre la sociedad, la lucha de clases y la estructura económica han dejado una profunda huella en la historia, la sociología, la política y la economía, y aún hoy siguen siendo objeto de debate.
