Portada » Lengua y literatura » Historia y corrientes literarias de la novela española en la dictadura
En el año 1939 acabó la Guerra Civil con el triunfo del bando sublevado; de esta manera se inició la dictadura de Francisco Franco, que duró hasta la muerte del dictador en el año 1975. Durante la dictadura, el contexto histórico fue cambiando y esto se reflejó en el tipo de novelas que se escribieron.
Al principio, en la década de los cuarenta, el régimen fue mucho más estricto: prevalecieron la muerte, la miseria de la inmediata posguerra, el hambre, las represalias políticas, el ajuste de cuentas y una ideología nacionalcatólica muy cerrada y fanática. Las obras de arte estuvieron condicionadas por la censura.
Tres novelas fundamentales de este periodo son:
En la década de los cincuenta, el país comenzó a salir de la miseria gracias a las ayudas de EE. UU. (Plan Marshall) y al contexto de la Guerra Fría. Los intelectuales emergieron con el objetivo de concienciar políticamente al pueblo contra la dictadura.
Los escritores practicaron una literatura social: la novela se simplificó, el protagonista pasó a ser colectivo y el interés se centró en las estructuras sociales. Fue un arte comprometido, no artístico. Destacan:
En los años sesenta, los novelistas comprendieron que la escritura sencilla no tenía el impacto esperado contra la dictadura. Coincidiendo con el boom de la novela hispanoamericana (García Márquez, Vargas Llosa), se adoptaron técnicas innovadoras: multiplicidad de perspectivas, analepsis, prolepsis y flujo de conciencia.
La obra emblemática es Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín Santos, que destaca por su ideología marxista y sus técnicas experimentales. Otras obras clave fueron:
Tras la muerte de Franco, se produjo una saturación del experimentalismo y una vuelta a la narratividad, priorizando la trama argumental. Influyó notablemente la novela negra norteamericana (Dashiell Hammett). Un ejemplo es Tatuaje (1974), de Manuel Vázquez Montalbán, con el detective Pepe Carvalho.
No se puede olvidar a los escritores del exilio, quienes recrearon la conflictiva historia reciente de España. Entre ellos destacan Ramón J. Sender, Rosa Chacel, Max Aub, Arturo Barea y Francisco Ayala.
