Portada » Historia » Guerra Civil Española y Segunda Guerra Mundial: Historia, Desarrollo y Consecuencias
La idea principal era hacer una serie de sublevaciones simultáneas; una vez conquistado Madrid, se crearía una Junta de Gobierno que sustituyera al Frente Popular. El proceso comenzó el 17 de julio en Melilla.
El alzamiento, desarrollado entre el 18 y el 20 de julio, tuvo resultados diversos. Triunfó en Galicia, Castilla y León, Navarra, parte de Extremadura, algunos lugares del suroeste de Andalucía, Canarias y Marruecos. No funcionó en el resto de la península debido a la intervención de la Guardia Civil, la Guardia de Asalto y el Ejército, ya que estos permanecieron fieles a la República, sumado a que la resistencia al Frente Popular dio armas al pueblo.
La España Nacional estaba formada por la Iglesia, buena parte de los militares, la aristocracia, la burguesía, la Falange, la CEDA y los carlistas; además, contó con el apoyo de pequeños proletariados agrícolas.
Por otro lado, la España Republicana tuvo el apoyo de la clase obrera, campesinos, republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas, los nacionalismos catalán y vasco, la clase media y parte del ejército.
La República contó con el apoyo de la URSS, una pequeña ayuda de Francia y un aporte más significativo de México. También recibió el auxilio de las Brigadas Internacionales, formadas por voluntarios de varios países y de Estados Unidos, unidos por diferentes ideologías comunes y la lucha contra el fascismo.
Los nacionales contaron con la ayuda de Alemania, Italia y grandes compañías internacionales.
Por el suroeste, parte del ejército franquista se dirigió a Madrid, pero Franco decidió ocupar Toledo previamente. Franco modificó la estrategia, estableció un gobierno en Burgos e inició una guerra de desgaste.
El bando nacional se dirigió al norte, zona de gran importancia industrial y minera. Desde septiembre de 1936 se cortó el paso a Francia, dejando el norte aislado y bloqueado. Durante esta etapa se produjo el bombardeo de Guernica. El gobierno republicano intentó aliviar la presión en el norte y romper el cerco sobre Madrid mediante la batalla de Brunete, pero esto no liberó la presión sobre el norte; el bando nacional controló dicha zona en octubre de 1937.
Posteriormente, la República quiso aliviar la presión sobre Madrid atacando y ocupando Teruel, lo que dio lugar a la batalla de Teruel, que luego fue reconquistada por Franco. El ejército republicano quedó cada vez más debilitado. Los nacionales cortaron la zona republicana en dos después de la ofensiva de Aragón; esta ofensiva los llevó cerca de Madrid, Valencia, Murcia y Castilla-La Mancha, dejando a Cataluña aislada. Para romper esta situación, el mando republicano lanzó una ofensiva en el río Ebro, conocida como la batalla del Ebro, donde ganó el bando nacional.
A finales de 1938, el Ejército Nacional avanzó sobre Cataluña. Tras la caída de Barcelona en 1939, las consecuencias fueron inmediatas: 500.000 republicanos pasaron a Francia junto con el Gobierno de la República. La República perdió recursos, intentó alargar la guerra para enlazarla con la Segunda Guerra Mundial, pero en febrero de 1939, Reino Unido y Francia reconocieron el gobierno de Franco. A finales de marzo, los nacionales entraron en Madrid y ocuparon el resto de España. El 1 de abril de 1939 acabó la guerra.
Las consecuencias se dividen en demográficas y económicas:
Las causas se manifiestan desde principios de los años treinta con la Gran Depresión y el auge de los fascismos. La expansión belicista de Alemania e Italia, con sus políticas de acciones militares y anexiones, contravino los tratados internacionales.
La inoperancia de la Sociedad de Naciones y la política de apaciguamiento de las democracias occidentales (Reino Unido y Francia) pretendían evitar la guerra, pero solo consiguieron aplazarla. Esta política quedó plasmada en el Tratado de Múnich, que reconoció las anexiones alemanas. Los pactos militares definieron los bandos: la expansión japonesa en 1937 en China, el ataque a Pearl Harbor en 1941 y la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, que marcó el inicio formal.
Se aliaron en 1940 mediante el Pacto Tripartito:
El conflicto impulsó un gran desarrollo tecnológico:
Al igual que en la Primera Guerra Mundial, se llegó a una guerra total pero de mayor magnitud. Se vieron afectados todos los territorios y poblaciones, con movilizaciones masivas. En los países ocupados por el Eje, se llevaron a cabo traslados a campos de concentración y exterminio, además de obligar a la población a trabajos forzados.
La guerra total implicó que cualquier lugar y población fuera un objetivo militar, lo que se manifestó en el bombardeo sistemático de ciudades con el objetivo de desmoralizar a la población civil.
