Portada » Psicología y Sociología » Fundamentos de Psicología y Filosofía: De Platón al Psicoanálisis
Sus escritos se conservan completos y fueron redactados en forma de diálogos, como La República o la Apología de Sócrates. Para Platón, el alma es inmaterial, incorruptible e inmortal, mientras que el cuerpo es material, corruptible y mortal. La reminiscencia es el conocimiento que es recuerdo de lo contemplado en el mundo de las ideas.
Nota: El texto original mencionaba a Sócrates como alumno de Platón, pero históricamente es Aristóteles.
Según Aristóteles, el hombre es cuerpo y alma, ambos indisolublemente unidos, formando parte de lo único realmente existente: el individuo. El cuerpo es la materia que realiza la forma (el alma). El alma es el principio de vida y movimiento; el cuerpo no es nada sin el alma, y el alma no puede tomar forma sin el cuerpo.
Es el mundo de los sentidos. Platón considera que el conocimiento obtenido aquí es imperfecto y mudable. Está representado por la caverna, las sombras y las cadenas.
Es el mundo de las ideas, la auténtica realidad. Es perfecto, inmutable y eterno. Se accede a él mediante el uso de la razón.
Es el núcleo central de la persona, conjunto de rasgos que determinan nuestra forma de ser. Se divide en tres componentes:
Capacidad de dirigir el comportamiento para enfrentar situaciones nuevas. Se divide en cognitiva (lógica/teórica) y emocional (gestión de sentimientos).
Almacén de recuerdos que proporciona la continuidad del «yo». Permite experiencias conscientes y una identidad estable.
Los sentimientos son experiencias conscientes e internas. Las emociones son afecciones visibles en el cuerpo como reacción a estímulos externos.
Sigmund Freud fundó el psicoanálisis, una teoría sobre el funcionamiento de la mente basada en el conflicto entre lo consciente y lo inconsciente. La personalidad se estructura en tres instancias:
Fuerza interna que impulsa a actuar para satisfacer una necesidad. Se divide en:
Corriente del conductismo que explica el aprendizaje mediante el refuerzo de conductas (recompensas) y la inhibición (castigos).
