Portada » Filosofía » Fundamentos de la Ética: Comprendiendo la Acción Humana, Libertad y Responsabilidad
Una acción es cualquier operación que un agente realiza de manera consciente y voluntaria. Para que esta se defina como tal, requiere de tres elementos:
Actuamos porque tenemos una razón para hacer o dejar de hacer algo, impulsados por:
Cuando actuamos conscientemente en función de lo que deseamos, la realización de nuestro deseo se convierte en el fin de nuestra conducta. Entre las metas que nos planteamos suelen estar la satisfacción de nuestras necesidades y la consecución de nuestros intereses. Sin embargo, hay necesidades e intereses de los que, a menudo, no somos conscientes, y a veces ocurre que nuestra conducta va en contra de nuestros intereses. Cualquier acción realizada de manera consciente y orientada a un fin cuenta con dos elementos fundamentales:
Por lo general, el sentido de una acción coincide con la intención de quien la realiza, pero a veces se produce una franca contradicción entre ambos. Por ejemplo, una persona que acude a una entrevista de trabajo puede tratar de resultar simpática haciendo una broma que, sin saberlo, resulte hiriente para el entrevistador.
La palabra moral viene del latín mos/moris, que significa «costumbres». En este sentido, la moral es el aprendizaje y la adquisición de las buenas costumbres que le vienen bien al ser humano.
Por su parte, la palabra ética proviene del griego ethos, que significa «costumbre», pero además, «carácter» o «modo de ser».
La ética nace como una respuesta a la necesidad de regular la conducta humana y evoluciona a lo largo del tiempo.
La moral es un rasgo constitutivo de nuestra naturaleza; es el conjunto de costumbres y normas que regulan las acciones, tanto individuales como colectivas. Puede ser considerada como un modo de vida.
La ética, en cambio, es una investigación racional sobre la moral. Es la reflexión filosófica que trata de aclarar en qué consiste la moral, cuáles son sus fundamentos y cómo se aplica en distintos casos.
La libertad puede entenderse como la capacidad de elegir entre el bien y el mal, lo cual implica conocer las consecuencias de nuestras decisiones. La libertad está relacionada con el ejercicio de la voluntad al elegir qué comer, qué comprar o cómo actuar.
A veces, nos topamos con obstáculos:
Al vivir en sociedad, no podemos hacer todo lo que nos apetezca, ya que existen normas que limitan nuestra libertad para favorecer la convivencia:
El contractualismo sostiene que una sociedad es fruto de un acuerdo entre iguales, donde se renuncia a algo para obtener otros beneficios.
La palabra responsabilidad procede del latín respondere, que significa la defensa de una cosa en un juicio o la justificación de una acción. El concepto se utiliza para justificar cuando alguien ocasiona un perjuicio a otro y debe asumir la reparación del daño.
La responsabilidad moral es un fenómeno subjetivo de la conciencia: el sujeto que actúa se siente responsable de su acción, y la sanción interna que podemos recibir se llama remordimiento. Sin libertad, seríamos seres dirigidos, esclavos o máquinas.
