Portada » Diseño e Ingeniería » Fundamentos de Ingeniería y Ciencia de Materiales en la Fabricación de Pasta
La selección de la harina es crucial para definir la textura y calidad de la pasta:
El contenido proteico y el índice de gluten son determinantes en la estructura final de la pasta:
El índice de gluten influye directamente en la capacidad de retener el almidón y el agua durante la cocción, afectando la textura final.
El amasado es un proceso mecánico esencial que permite:
Un amasado insuficiente produce una masa quebradiza; uno excesivo puede endurecerla.
La textura ideal (suave, elástica, ligeramente rugosa) se logra mediante el control preciso de los siguientes factores:
Una superficie ligeramente rugosa (lograda con sémola o rodillos porosos) es deseable, ya que ayuda a que la salsa se adhiera mejor.
Las principales técnicas de formado varían según el tipo de pasta y la escala de producción:
La geometría de la pasta es un factor de diseño crítico que afecta tanto la cocción como la experiencia sensorial:
El secado es la etapa más delicada, ya que asegura la estabilidad y la calidad de rehidratación del producto final:
El equilibrio entre estos factores asegura una pasta estable, sin fisuras y con buena rehidratación.
Un secado demasiado rápido compromete la integridad estructural de la pasta, resultando en:
La elaboración de pastas implica transformaciones reológicas y fisicoquímicas complejas. La formación de la red de gluten (compuesta por glutenina y gliadina) determina la estructura final. El amasado desarrolla esta red, mientras que el secado controlado preserva la calidad microbiológica y textural.
Las curvas de secado representan la velocidad de eliminación de agua en función del tiempo. Se distinguen dos periodos principales:
Freír carne molida con cebolla picada y ajo. Añadir dos huevos batidos, perejil, sal y queso rallado.
Sofreír cebolla y colocar luego queso.
