Portada » Español » Evolución del Teatro Europeo y Grandes Sistemas de la Filosofía Occidental
Teatro Isabelino: El teatro de finales del siglo XVI y principios del XVII se desarrolló en la época de Isabel I de Inglaterra y continuó hasta que los puritanos (protestantes ingleses muy estrictos) cerraron los teatros en 1640. Antes de 1576, las representaciones las llevaban a cabo actores ambulantes en determinadas posadas, hasta que surgieron teatros como The Globe o Blackfriars, donde Shakespeare trabajó como actor y director. El público era variado: desde la nobleza hasta artesanos y comerciantes.
Fue un dramaturgo y poeta inglés del siglo XVI–XVII, considerado el escritor más importante en lengua inglesa. Sus obras se dividen en tres grupos:
El teatro nacional francés se consolidó en la segunda mitad del siglo XVII gracias a Corneille, Racine y Molière. A diferencia de España e Inglaterra, el teatro francés se basó en la recuperación de los preceptos clásicos, respetando las tres unidades (acción, tiempo y lugar) y la separación de géneros. En el siglo XVII, bajo la protección de la corte y la influencia de la Academia Francesa, el teatro adoptó un estilo más racional, ordenado y refinado, acorde con el racionalismo de Descartes. Durante el reinado de Luis XIV alcanzó su máximo esplendor.
La teoría hilemórfica de Aristóteles afirma que todo ser material está compuesto por materia y forma, dos principios inseparables que constituyen la sustancia. La materia es el componente físico y potencial, mientras que la forma es la esencia que determina lo que la cosa es.
Aristóteles distingue dos tipos de cambio:
La metafísica es la rama de la filosofía que estudia la realidad en su sentido más profundo y general, es decir, el ser en cuanto ser y los principios últimos de todo lo que existe. Se ocupa de cuestiones como qué es el ser, qué es la sustancia, cuáles son las causas primeras y cuál es la naturaleza última de la realidad.
Al explicar su teoría del conocimiento, Descartes aplica las reglas del método (reglas ciertas y fáciles para evitar el error y avanzar en la investigación científica):
Para ello utiliza la duda metódica: duda de los sentidos, de los razonamientos, de que la vida no sea un sueño e incluso duda de que pueda existir un «genio maligno». De lo que no puede dudar es de que está dudando; por tanto, si dudo, pienso, y si pienso, existo (Cogito, ergo sum).
Tras esta conclusión, entra en una situación de subjetivismo absoluto y analiza qué ideas hay en su mente para conectar con el mundo exterior:
La realidad se compone de la sustancia infinita (Dios) y la sustancia finita (el resto), estableciendo un dualismo ontológico.
Platón también defiende un dualismo ontológico; para él, la realidad se compone de dos mundos:
El teatro nacional francés se consolidó en la segunda mitad del siglo XVII gracias a Corneille, Racine y Molière. A diferencia de España e Inglaterra, el teatro francés se basó en la recuperación de los preceptos clásicos, respetando las tres unidades (acción, tiempo y lugar) y la separación de géneros. Bajo la protección de la corte y la influencia de la Academia Francesa, el teatro adoptó un estilo más racional, ordenado y refinado, acorde con el racionalismo de Descartes. Durante el reinado de Luis XIV alcanzó su máximo esplendor. La tragedia (Corneille y Racine) se caracterizó por obras en cinco actos y personajes nobles, mientras que la comedia (Molière) criticó la hipocresía defendiendo la razón.
Teatro Isabelino: Desarrollado a finales del siglo XVI y principios del XVII bajo Isabel I de Inglaterra hasta 1640. Las representaciones pasaron de posadas a teatros como The Globe. William Shakespeare (1564-1616), el autor más relevante, dividió su obra en tragedias (Hamlet), comedias (El sueño de una noche de verano) y dramas históricos (Julio César). Su producción literaria atravesó tres periodos: juventud, madurez (visión trágica) y periodo tardío (concepción conciliadora).
