Portada » Ciencias sociales » Evolución del Nivel Inicial: De la Dictadura a los Modelos Pedagógicos
Durante la dictadura, el Nivel Inicial sufrió un gran retroceso histórico. Para las provincias, el Jardín Maternal no era considerado parte del sistema educativo, y solo se reconocía la sala de 5 años. El sector privado creció —limitado a la clase media-alta— debido a que el Estado dejó de financiar directamente a los establecimientos estatales, provocando una notable ausencia de instituciones públicas. Esta desfinanciación perjudicó principalmente a los Jardines Maternales, ya que atentaban contra el modelo de familia impuesto por la dictadura: padre trabajador y madre ama de casa dedicada al cuidado de los hijos.
El gobierno buscaba promulgar su ideología, fomentando la disciplina y la obediencia. Se distinguen dos etapas claras:
El juego, las canciones y los rincones fueron censurados; las actividades eran pautadas y el niño carecía de capacidad de elección. El acceso al Nivel Inicial quedó restringido al sector alto de la sociedad, reduciéndose drásticamente la oferta institucional.
Con la llegada de la democracia, se revalorizó el Nivel Inicial. La Ley Nacional de Educación definió al jardín de infantes como una unidad pedagógica para salas de 3 a 5 años. Asimismo, se estableció que el Jardín Maternal era una institución especializada en el cuidado de niños de 45 días a 2 años. Se hizo obligatoria la sala de 5 y universal la de 4 años, con un rol protagónico del Estado, las familias y la comunidad. El juego fue reconocido como una herramienta fundamental para aprender valores y cultura.
El diseño curricular del Jardín Maternal enfatizó:
Durante la Revolución Industrial, Robert Owen fundó instituciones para hijos de obreros (0 a 6 años). Sostenía que la educación es un medio de elaboración social y una necesidad para el desarrollo de la personalidad, basada en cuatro pilares:
Owen fomentaba el trabajo en grupo, las actividades al aire libre y una visión evolutiva del niño, aunque sus ideas tuvieron un impacto limitado en su época.
María Montessori desarrolló un método basado en el respeto a la individualidad. Sus principios fundamentales incluyen:
En este modelo, el rol de la maestra es el de observadora, interviniendo únicamente cuando el niño no puede resolver la situación por sus propios medios.
