Portada » Lengua y literatura » Evolución de la Novela Española: De la Experimentación de los 70 a la Narrativa Actual
En el comienzo de los 70, la experimentación narrativa se mantiene. Autores de los 60 y décadas anteriores publican novelas innovadoras:
Esta generación comienza a publicar a finales de los 60 y principios de los 70. Se inician en la narrativa experimental, pero pronto evolucionan hacia formas tradicionales del relato.
La verdad sobre el caso Savolta (1975) es considerada precursora del cambio narrativo en la transición democrática y la superación del realismo social.
Técnicas narrativas empleadas:
Obras destacadas de Eduardo Mendoza:
En 2016, Eduardo Mendoza recibió el Premio Cervantes por poseer “una lengua literaria llena de sutilezas e ironía”.
Bélver Yin (1981), de Jesús Ferrero, abre el camino de la novela de la democracia y sirvió como modelo de novelas que conservan la tendencia iniciada por Mendoza sobre la importancia del argumento.
Se observa un determinismo comercial y cinematográfico.
Tendencias por su temática y características formales:
Novelas históricas sobre la Guerra Civil y el periodo de posguerra:
Subtendencias dentro del realismo:
Combina la novela policiaca y el cine negro. Emplea técnicas narrativas complejas e intrigas paralelas. Crea el espacio imaginario de Mágina.
Es un escritor de un estilo cuidado y gran capacidad para la construcción del relato. Emplea técnicas como la digresión, que hace que la estructura de la novela esté más relacionada con los pensamientos de los personajes que con el desarrollo de la propia acción. Predominan el empleo de la primera persona, que propicia la reflexión sobre el pasado, y las referencias culturales abundantes. Su producción narrativa se inauguró con Los dominios del lobo (1971), le siguen novelas como: Travesía en el horizonte (1972), El siglo (1983) donde se relata la vida de un hombre que nace a la vez que el siglo XX, El hombre sentimental (1986) cuyo tema es el proceso del amor a su ausencia, Todas las almas (1989), Corazón tan blanco (1992) y Mañana en la batalla piensa en mí (1994) en las que el pasado sirve como fórmula para interpretar el presente, Negra espalda del tiempo (1998), la serie de novelas Tu rostro mañana (2002 – 2007), Los enamoramientos (2011), Así empieza lo malo (2014).
Narrador y articulista, parte de experiencias personales para abordar asuntos de actualidad. Sus personajes aparecen desplazados de su lugar en el mundo, alienados por sus trabajos, sus relaciones familiares, etc. A menudo emplea en sus relatos la técnica de la literatura dentro de la literatura y confiere a lo cotidiano una mirada original al descubrir aspectos que resultan fantásticos. El distanciamiento irónico es una de sus principales características. Entre sus novelas citamos: Cerbero son las sombras (1975), Visión del ahogado (1977), El jardín vacío (1981), El desorden de tu nombre (1987), El orden alfabético (1998).
Corresponsal de guerra durante un periodo, escribe relatos en los que la trama es la base de la narración. Otros aspectos relevantes de su narrativa son: la intriga, la aventura, las referencias históricas y culturales, el misterio y el empleo de una documentación exhaustiva. En su larga lista de publicaciones destacan: El húsar (1986), El maestro de esgrima (1988), La tabla de Flandes (1990), El club Dumas (1993) —que mezcla aventuras, historia y novela policiaca al presentar a Lucas Corso como investigador de asuntos relacionados con los libros: debe corroborar la autenticidad de un capítulo de Los tres mosqueteros de Dumas y descifrar el enigma de un libro del siglo XVII impreso en Venecia, del que solo quedan tres ejemplares y por el que su autor fue condenado a la hoguera—, Territorio comanche (1994) que se enmarca en la guerra de Yugoslavia, La piel del tambor (1995), la serie El capitán Alatriste (1996-2011) que se desarrolla en el siglo XVII, La carta esférica (2000), La reina del sur (2002), El tango de la guardia vieja (2012), Hombres buenos (2015).
Publicó Juegos de la edad tardía (1989), una novela en la que sus mediocres protagonistas le sirven para construir una acción que mezcla fantasía, lirismo y realidad. De 1994 data su obra Caballeros de fortuna, relato de cinco vidas de cinco personajes. Son destacables títulos como: El mágico aprendiz (1999) presenta los cambios súbitos en la vida tranquila de un hombre debidos al destino, El guitarrista (2002) en primera persona y con tono autobiográfico, Retrato de un hombre inmaduro (2012), El balcón del invierno (2014).
Las novelas de Mateo Díez recogen características propias de lo oral. En ellas mezcla diversas acciones; muchas se enmarcan en un ámbito provinciano en desintegración en el que los personajes son incapaces de ver alcanzados sus sueños. Las estaciones provinciales (1982) es su primera novela y recoge la dureza de los tiempos del franquismo, le siguen: La fuente de la edad (1986) donde se plantea la búsqueda de la eterna juventud, Las horas completas (1990) con la pintura de caracteres y el empleo del diálogo como técnicas destacadas. Camino de perdición (1995) es un ejemplo del relato “itinerante”, La ruina del cielo (1999) en la que un médico rural reconstruye las vidas en Celama (símbolo del páramo de León) de personajes ya fallecidos, El animal piadoso (2009), La cabeza en llamas (2012).
Analiza la vida y la condición humanas a través de la existencia de sus personajes. Se inicia con una novela de intriga: El bandido doblemente armado (1979), Burdeos (1986) desarrolla el tema de la soledad, Queda la noche (1989), Una vida inesperada (1997) de tono intimista y con una expresión más elaborada, Historia de un abrigo (2005), Cielo nocturno (2010) la protagonista en forma autobiográfica evoca su adolescencia y juventud hasta el fallecimiento de un antiguo novio, Mi amor en vano (2012), El fin (2015).
Muestra la condición femenina en varias novelas. Las mujeres protagonistas pertenecen a la burguesía urbana y manifiestan sus preocupaciones y conflictos en obras que coinciden en una excelente construcción. Malena es un nombre de tango (1994) presenta los enfrentamientos de mujeres de varias generaciones de una misma familia que responden a dos caracteres reiterados: “mujeres brujas” y “mujeres hadas”. En Atlas de geografía humana (1998) cuatro mujeres desvelan sus sueños y su soledad. Otras novelas son: Los aires difíciles (2002), El corazón helado (2007) y la serie Episodios de una guerra interminable, iniciada en 2010, que sigue el modelo de Pérez Galdós con sus Episodios Nacionales, y se sitúa en distintos periodos de la Guerra Civil española y el franquismo.
En 1979 publica su primera novela, Crónica del desamor, de tipo testimonial sobre el periodo de la Transición y protagonizada por una mujer periodista. Otras obras son: Te trataré como a una reina (1983), Bella y oscura (1993) que contiene elementos fantásticos, La hija del caníbal (1997), de intriga, aborda la desaparición de un personaje, Historia del rey transparente (2005), Las lágrimas en la lluvia (2011), La ridícula idea de no volver a verte (2013).
Sus personajes expresan sus sentimientos y temores a partir de sus vivencias cotidianas. La relación que se establece entre ellos está condicionada por el sistema económico capitalista, al cual se critica abiertamente. La escala de los mapas (1993) recoge las diversas relaciones entre los personajes: amor, familia, amistad, etc. Otras novelas de la autora son: Tocarnos la cara (1995), La conquista del aire (1998). Deseo de ser punk (2009) desarrolla el tema del inconformismo adolescente y la música actual. Con El lado frío de la almohada (2004), El padre de Blancanieves (2007) y El comité de la noche (2014) se incrementa el análisis político.
Desarrolla una literatura de carácter social realizando una crítica de los desequilibrios en la sociedad contemporánea y proponiendo alternativas a los cambios históricos. Mimoun (1988) se sitúa en Marruecos, La buena letra (1992), Los disparos del cazador (1994) se enmarca en la posguerra española, Larga marcha (1996) representa a los derrotados en la Guerra Civil que se enfrentan al franquismo, La caída de Madrid (2000), Crematorio (2007), En la otra orilla (2013) son algunas de sus novelas más representativas. En la penúltima citada, desarrolla el tema de la burbuja inmobiliaria y en la última, los protagonistas son el reflejo de la crisis actual, pues se muestran sus frustraciones y fracasos.
En los inicios del siglo XXI no se observan grandes cambios. Definitivamente el experimentalismo no ha resurgido, aunque sí se observan influencias de las nuevas tecnologías en los tipos de discurso o en los relatos colectivos abiertos a la intervención de los propios lectores. Existe una clara fusión de géneros: ensayo, biografía, etc. El marco es preferentemente urbano, con excepciones que recuperan el ambiente rural. Las novelas de contenido histórico gozan del favor de los lectores desde perspectivas muy diversas que no excluyen los aspectos comerciales. Los temas desarrollados reiteran los de décadas anteriores: la búsqueda del yo y la dificultad para situarse en el mundo; las contradicciones de la sociedad moderna y los problemas sociales, económicos y personales que trae aparejados.
El relato itinerante caracteriza su primera novela Carreteras Secundarias (1996) que muestra la relación entre un padre y un hijo a través de un viaje. El tiempo de las mujeres (2003) plantea las diversas perspectivas de tres mujeres. Enterrar a los muertos (2005) se ambienta durante la Guerra Civil. El día de mañana (2011) relata la historia de un joven confidente de la policía en los años sesenta y setenta.
Refleja la hipocresía humana a través de sus personajes y las relaciones que mantienen entre ellos. Sus novelas se enmarcan en la época actual o en el pasado inmediato. Sus primeras obras eran de carácter policiaco, después publicó entre otras: Daniela Astor y la caja negra (2013), Farándula (2015).
Su novela Intemperie (2013) recoge una ambientación rural hostil en la que un niño debe valerse y superarse. La capacidad de sugerir, ocultando hábilmente parte de lo que se narra, confiere a la narración cierta intriga. La tierra que pisamos (2016) es su novela más reciente.
Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es un escritor bilingüe en castellano y catalán. Licenciado en Filología inglesa por la Universidad de Barcelona y máster en Poesía por el New College de San Francisco, es traductor literario, profesor en talleres de escritura creativa, colaborador en diferentes medios de comunicación y autor de novelas con la temática común de los problemas de incomunicación y dificultades familiares. Escribe también poesía. Ha obtenido en 2018 el Premio Nadal por la obra Un amor. Dos años antes había publicado en ediciones Destino Las dos orillas. Sus publicaciones anteriores son múltiples, entre otras: El secreto de los Hoffman (Plaza & Janés, 2008), Agua cerrada (Siruela, 2012), Un hijo (2016), que recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil. Un perro (Destino, 2016).
La lista de autores es extensísima; a los citados en este apartado o en el tercero cabría añadir muchos más, entre otros: Eduardo Alonso, Juan Pedro Aparicio, Fernando Aramburu, Juan José Armas Marcelo, María Dueñas, Espido Freire, Lucía Etxebarría, José A. Garriga Vela, J. Leyva, Marina Mayoral, Lourdes Ortiz, Germán Sánchez Espeso, Javier Tomeo, etc.
