Portada » Lengua y literatura » Evolución de la Literatura Española: Del Mester de Juglaría al Teatro Barroco
Durante la Edad Media era frecuente en los espacios públicos la presencia de juglares que recorrían los pueblos entreteniendo al público. El conjunto de las composiciones que cantaban y recitaban se conoce con el nombre de Mester de Juglaría (oficio de juglar). La palabra mester significa oficio.
Muchas de esas composiciones recitadas por juglares eran cantares de gesta; se trataba de largos poemas narrativos que relataban las hazañas bélicas de algún héroe. Los cantares de gesta se caracterizan principalmente por tres rasgos:
En el siglo XIII surgió en la literatura una corriente de carácter culto que se manifestó en una serie de poemas narrativos escritos por autores conocidos. La mayoría tiene un contenido religioso y moralizante, además de un marcado carácter didáctico. Eran textos que se leían o recitaban en público para transmitir, a través de estos, enseñanzas y modelos de comportamiento a la gente iletrada (vidas de santos, personajes ejemplares o actos de devoción).
Esta nueva escuela poética recibe el nombre de Mester de Clerecía (oficio de clérigos). El término aparece en el comienzo de una obra de la época en la que se narra la vida de Alejandro Magno.
A diferencia de los cantares de gesta del Mester de Juglaría, caracterizados por la irregularidad métrica, las obras del Mester de Clerecía presentan una versificación regular. La cuaderna vía, que se menciona en los versos del comienzo del Libro de Alexandre, es la forma métrica empleada por esta escuela.
Se trata de una estrofa de cuatro versos de 14 sílabas (versos alejandrinos) que riman entre sí en consonante (AAAA), divididos en dos partes o hemistiquios de siete sílabas cada uno.
Militar y poeta, representa el ideal cortesano renacentista del hombre dedicado a las armas y las letras. De origen noble, entró pronto al servicio de Carlos I, cuyos intereses defendió en numerosas batallas hasta su muerte en el asalto de una fortaleza.
Se casó con Elena de Zúñiga, pero su gran amor fue Isabel Freyre, dama portuguesa que inspiró muchos de sus versos. Fue un amor no correspondido y trágico, pues ella murió siendo joven. Garcilaso se convirtió pronto en el modelo de los autores renacentistas.
Los rasgos principales de su estilo poético son la cuidada selección léxica y la expresión atormentada de los sentimientos. Sus poemas se caracterizan por el uso de la naturalidad, el equilibrio y la elegancia de la lengua, acorde con los paisajes que describe.
El amor no correspondido es el tema principal de los sonetos garcilasianos. Bajo la influencia del Cancionero de Petrarca, el poeta muestra el conflicto ante la ausencia, el olvido y el desinterés de su amada con un tono desesperado. También usa juegos de ingenio verbal y metáforas. La obra cumbre de Garcilaso son sus tres Églogas.
Fraile agustino y profesor de la Universidad de Salamanca. Aunque escribió en prosa y en verso, debe su fama a su obra lírica, en la que destacan las siguientes características:
Él nunca publicó sus poemas en vida; fue otro gran poeta, Francisco de Quevedo, quien los editó y los dio a la imprenta en el siglo XVII. La mayor parte de sus poemas son obras en las que el autor medita sobre temas filosóficos como la fama, la soledad y la vida. Entre sus obras más conocidas destacan: Vida retirada, Noche serena y Oda a Salinas.
El teatro experimenta una revolución en el Barroco, pasando a ser un espectáculo público al que pueden acudir personas de todas las clases sociales. Esta revolución se produce por tres cambios fundamentales:
Aunque se seguían representando obras en otros lugares (palacios, iglesias o plazas), surge un espacio específico para la función teatral: el corral de comedias.
En los corrales podía haber taquillas y se cobraban entradas. El espacio destinado a los espectadores se organizaba según las clases sociales:
