Portada » Arte » El Legado de Goya: Del Neoclasicismo a la Modernidad
Goya vive en un entorno histórico muy significativo: la España del siglo XVIII, cuyas características más destacables son las siguientes:
Goya irrumpe en el arte español cuando el neoclasicismo está a punto de ceder ante el romanticismo. Su creatividad se adelanta al romanticismo y al realismo. Apenas hubo género que no tocara. La obra de Goya es difícil de clasificar por varias razones:
Francisco de Goya y Lucientes nació en Fuendetodos (Zaragoza) en 1746. Tras intentar entrar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en dos ocasiones, realizó un viaje a Italia donde consiguió sus primeros encargos. Al casarse con Josefa Bayeu, se trasladó a Madrid, donde comenzó a pintar cartones para la Real Fábrica de Tapices. Estos trabajos le permitieron desarrollar su libertad formal, enriquecer su colorido y adoptar la influencia de Velázquez.
A partir de los 40 años, Goya alcanza su plenitud con retratos icónicos como La duquesa de Alba, La familia de Carlos IV y Las majas. Tras la Revolución Francesa y una crisis personal, su interés se desplaza hacia la multitud y la crítica social. Destacan sus aguafuertes, Los Caprichos, donde censura los vicios humanos con una visión irónica y profunda.
Este periodo está marcado por la Guerra de la Independencia, la violencia y la miseria humana. Obras fundamentales de esta etapa incluyen:
Los últimos años de Goya transcurren en Burdeos, donde muere el 16 de abril de 1828, dejando obras como La lechera de Burdeos. Su huella en la pintura posterior es inmensa:
