La Segunda República y la Guerra Civil (1931-1975)
Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936: Sublevación militar dirigida contra el gobierno legítimo de la Segunda República, iniciada en el Marruecos español y extendida de inmediato a la Península.
Bando Nacional: Coalición formada por militares sublevados, falangistas, carlistas, monárquicos alfonsinos y la jerarquía de la Iglesia católica. Recibió ayuda decisiva de la Alemania nazi y la Italia fascista en forma militar.
Bando Republicano: Conjunto heterogéneo de fuerzas leales a la República: socialistas, comunistas, anarquistas, republicanos de centro-izquierda, y nacionalistas vascos y catalanes.
Brigadas Internacionales: Voluntarios extranjeros que acudieron a luchar en defensa de la República. Organizadas por el Komintern, combatieron en batallas claves como la defensa de Madrid (1936) o el Jarama (1937).
Política de No Intervención: Acuerdo promovido por Francia y el Reino Unido en 1936 mediante el cual las potencias europeas se comprometían a no suministrar armas a ninguno de los bandos. En la práctica resultó un fracaso.
Bombardeo de Guernica (abril de 1937): Ataque aéreo perpetrado por la Legión Cóndor alemana y la Aviazione Legionaria italiana sobre la ciudad vasca de Guernica, símbolo histórico de las libertades del pueblo vasco.
Caudillismo: Forma de poder personalista y totalitario en la que Francisco Franco acumulaba en su sola persona todos los poderes del Estado.
El Movimiento Nacional: Partido único del régimen, nacido en 1937 al fusionar por decreto Falange Española y las JONS. Fue el instrumento de encuadramiento político, social y sindical de la dictadura.
Autarquía: Política económica de autosuficiencia nacional aplicada durante la posguerra (1939–1959), que pretendía reducir al mínimo la dependencia del exterior mediante un fuerte intervencionismo estatal.
Plan de Estabilización de 1959: Conjunto de medidas de liberalización y apertura económica impulsadas por los tecnócratas vinculados al Opus Dei que sustituyeron a los falangistas en los ministerios económicos.
Leyes Fundamentales del Reino: Conjunto de siete normas orgánicas que hacían las veces de constitución en el régimen franquista.
Represión Franquista: Política sistemática de persecución de los vencidos que el régimen aplicó desde el primer momento mediante fusilamientos sumarios, cárceles masificadas, campos de concentración, trabajos forzados y el exilio (100.000-130.000 muertos).
Constitución de 1931: Carta magna de carácter democrático, progresista y marcadamente laico aprobada en diciembre de 1931. Reconocía la soberanía popular, el sufragio universal, la separación Iglesia-Estado, el derecho al divorcio, la autonomía de las regiones y un amplio catálogo de derechos sociales y laborales.
Sufragio Femenino: Derecho al voto reconocido a las mujeres españolas mayores de 23 años en la Constitución de 1931, gracias en gran medida a la defensa apasionada de la diputada radical Clara Campoamor.
Reformas y Evolución Política (1931-1936)
Reforma Agraria de 1932: Ley mediante la cual el gobierno republicano-socialista pretendía redistribuir los grandes latifundios del sur de España entre los jornaleros sin tierra.
Bienio Reformista (1931–1933): Primera etapa de la República, gobernada por la coalición liderada por Manuel Azaña. Se aprobaron ciertas reformas: la reducción del Ejército, la mejora de la enseñanza o la Ley del Divorcio.
Estatuto de Autonomía de Cataluña (1932): Primera norma de autogobierno regional aprobada bajo la República, que reconocía a Cataluña como región autónoma con su propio parlamento y gobierno y la cooficialidad del catalán.
Frente Popular: Coalición electoral formada por republicanos de izquierda, socialistas y comunistas que ganó las elecciones generales de febrero de 1936.
Crisis y Transformaciones del Siglo XIX y principios del XX
Caciquismo: Práctica de control político local ejercida por los caciques que garantizaban los resultados electorales deseados mediante el favor, la amenaza, la compra de votos y el fraude directo. Era el mecanismo cotidiano que hacía funcionar el turno de partidos y que el regeneracionismo, encabezado por figuras como Joaquín Costa, denunció sin descanso como el principal obstáculo al progreso de España.
Desastre del 98: Derrota militar frente a Estados Unidos que culminó con la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en el Tratado de París. Supuso el fin definitivo del Imperio colonial español y desencadenó una crisis de identidad nacional de gran profundidad.
Semana Trágica de Barcelona (1909): Revuelta popular espontánea que estalló en Barcelona en julio de 1909 como protesta contra el envío de reservistas a la guerra de Marruecos, muchos de ellos cabezas de familia de los barrios obreros. Durante una semana se levantaron barricadas, se quemaron conventos e iglesias y el orden público se disolvió.
Dictadura de Primo de Rivera (1923–1930): Régimen dictatorial instaurado por el capitán general Miguel Primo de Rivera mediante un golpe de Estado que contó con el consentimiento tácito de Alfonso XIII. Suspendió la Constitución de 1876, disolvió las Cortes y gobernó por decreto durante casi siete años.
Desamortización de Mendizábal (1836–1837): Primera gran desamortización eclesiástica española, impulsada por el ministro liberal Juan Álvarez Mendizábal bajo la regencia de María Cristina. Se suprimieron los conventos y monasterios masculinos con menos de doce religiosos y sus bienes pasaron a ser vendidos en subasta pública.
Desamortización de Madoz (1855): Desamortización de carácter general impulsada por el ministro progresista Pascual Madoz, que amplió el proceso a los bienes del clero secular, las propiedades municipales y los del propio Estado. Su consecuencia más dramática fue la liquidación de los bienes comunales, que arrebató a las comunidades campesinas sus recursos tradicionales de subsistencia, empujándolas a la proletarización y sembrando el conflicto agrario que marcaría la historia social del siglo siguiente.
Manos Muertas: Denominación con que los economistas y políticos liberales designaban a las instituciones, principalmente la Iglesia y la nobleza a través del mayorazgo, que poseían grandes extensiones de tierra vinculada, es decir, tierra que por razones jurídicas o religiosas no podía ser vendida, dividida ni incorporada al mercado.