Portada » Lengua y literatura » Claves Literarias: Lorca, Machado y la Narrativa de Isabel Allende
Un mismo símbolo puede aludir a más de un campo: la luna (muerte, erotismo, fecundidad), el bastón (poder, autoridad), el abanico de flores y el vestido verde de Adela (rebeldía). El blanco representa alegría, amor y libertad, mientras que el negro simboliza tristeza.
La obra combina realidad y poesía con elementos como la noche estrellada y el lenguaje coloquial mezclado con figuras literarias: comparaciones, metáforas, hipérboles (“salía fuego de la tierra”) y paralelismos.
Su obra se enmarca en la novela fantástica y el realismo mágico, sintetizando la denuncia sociopolítica. Presenta rasgos del Boom de la narrativa hispanoamericana de 1960:
Se añade el testimonio realista (dictaduras, pobreza), la cultura popular (drogas, sexo, música) y un fuerte feminismo. Destaca el revisionismo histórico, el borrado de límites entre ficción y realidad, y la presencia del amor y el humor.
Machado prefería la rima pobre y la asonancia indefinida para marcar la continuidad temporal. Utiliza la personificación para humanizar objetos y paisajes (“limoneros lánguidos”). En cuanto a la métrica, combina tradición y modernidad: octosílabos, heptasílabos, endecasílabos y el alejandrino modernista.
