Portada » Historia » Historia Contemporánea de España: Conceptos Clave del Siglo XIX y XX
–
La Constitución española de 1812, popularmente conocida como «La Pepa», fue el primer texto constitucional de España y uno de los más liberales de su época. Promulgada por las Cortes de Cádiz el 19 de Marzo de 1812 en plena Guerra de la Independencia, representó el paso del Antiguo Régimen a un sistema parlamentario moderno. Su contenido rompíó con el absolutismo al establecer la soberanía nacional, definiendo que el poder reside en la nacíón y no exclusivamente en el monarca. Introdujo la división de poderes, la monarquía constitucional y el sufragio universal masculino indirecto. Además, reconocíó derechos fundamentales como la libertad de imprenta y la inviolabilidad del domicilio, aunque mantuvo la confesionalidad católica del Estado. A pesar de su corta vigencia debido al retorno de Fernando VII, se convirtió en un símbolo universal de libertad que influyó profundamente en las futuras constituciones europeas y americanas.
–Ley Sálica: La Ley Sálica es una disposición legal de origen germánico que, en su interpretación más estricta, excluye totalmente a las mujeres de la sucesión al trono. El objetivo era evitar que la corona pasara a manos de otras dinastías extranjeras por matrimonios reales.Su importancia histórica alcanzó el punto álgido a finales del reinado de Fernando VII, quien promulgó la Pragmática Sanción para anularla y permitir que su hija, Isabel II, pudiera reinar. Esta decisión provocó un conflicto dinástico profundo, ya que el hermano del rey, el infante Carlos María Isidro, se negó a aceptar la legitimidad de su sobrina basándose en la antigua ley. Este choque no solo fue legal, sino que desencadenó las Guerras Carlistas, enfrentando durante gran parte del Siglo XIX a los defensores del absolutismo (carlistas) contra los partidarios del liberalismo (isabelinos).
–
Conjunto de medidas legales por las que el Estado puso a subasta lotes de tierra pertenecientes a comunidades rurales, a la Iglesia o a instituciones públicas, con el objetivo, entre otros, de aumentar los ingresos de la Hacienda pública.Este proceso supuso la ruptura definitiva de las estructuras feudales en el campo español, consolidando el paso a una economía capitalista. Sin embargo, su ejecución no supuso una redistribución de la riqueza, sino que las tierras fueron adquiridas por la alta burguésía y la aristocracia, convirtiéndose en un reforzamiento del latifundismo. A nivel cultural, la desamortización eclesiástica provocó una pérdida irreparable de patrimonio artístico y bibliográfico tras el abandono de numerosos monasterios. Finalmente, la Hacienda no logró sanearse por completo, ya que los ingresos se destinaron principalmente a sufragar los gastos de las Guerras Carlistas.
Así se designaba a quiénes seguían la moda y la cultura francesas y a los ilustrados. En el contexto de la guerra, adquiríó un significado peyorativo de colaboracionista. Los afrancesados eran personas de ideas conservadoras, partidarios del despotismo ilustrado, pero que consideraban a Francia como un modelo de progreso y veían la ocupación como una oportunidad para reformar las estructuras españolas del Antiguo Régimen.
Término empleado en el Imperio español para designar a los hijos de europeos nacidos en América que, aunque formaban parte de las élites coloniales, estaban excluidos de los cargos políticos más altos reservados a los peninsulares. Esta discriminación jurídica y administrativa generó un profundo malestar que se convirtió en uno de los motores principales de los movimientos emancipadores. Cuando la crisis de 1808 provocó el vacío de poder en la metrópoli, los criollos lideraron las juntas locales y, posteriormente, los ejércitos independentistas, siendo figuras como Simón Bolívar o José de San Martín los máximos exponentes de este protagonismo criollo en la ruptura definitiva con España.
Sistema de gobierno en el que el monarca concentra todo el poder político sin limitación jurídica ni representativa, legitimado por el derecho divino y sin ningún organismo con capacidad real de control. En España, su expresión más clara se da bajo Fernando VII, quien en 1814 anuló la Constitución de 1812 mediante el Manifiesto de los Persas, inaugurando el Sexenio Absolutista, y quien en 1823, gracias a la intervención militar francesa de los Cien Mil Hijos de San Luis, volvíó a abolir el régimen constitucional del Trienio Liberal e impuso la Década Ominosa, con una brutal represión de los liberales que marcó los últimos años de su reinado.
Variante del absolutismo en la que el monarca, impregnado de los ideales ilustrados, impulsa reformas en la administración, la economía, la educación o la Iglesia para modernizar el Estado, pero sin ceder el poder ni permitir la participación política del pueblo, resumíéndose en la fórmula «todo para el pueblo, pero sin el pueblo». En España, Carlos III (1759–1788) representa el modelo más acabado de este sistema: sus ministros ilustrados —Aranda, Floridablanca, Campomanes— promovieron la expulsión de los jesuitas en 1767, la reforma de los gremios, el fomento de la agricultura y la colonización de Sierra Morena, todo ello con el fin de reforzar el Estado borbónico sin cuestionar en ningún momento la autoridad real ni la estructura estamental.
Denominación con la que los revolucionarios franceses calificaron al sistema político, social y económico anterior a 1789, caracterizado por la monarquía absoluta, la sociedad estamental dividida en nobleza, clero y estado llano, el privilegio jurídico como base del orden social y una economía agraria con trabas señoriales y gremiales. En España, este sistema sobrevivíó hasta bien entrado el Siglo XIX: la Constitución de 1812 intentó liquidarlo, pero Fernando VII lo restauró en 1814 y de nuevo en 1823, y su desmantelamiento definitivo no llegó hasta las reformas liberales de la regencia de María Cristina (1833–1840), con la abolición del régimen señorial y la desamortización de Mendizábal.
Institución representativa de los reinos peninsulares integrada por los tres estamentos —nobleza, clero y estado llano— que asesoraba al monarca, aprobaba impuestos extraordinarios y presentaba peticiones, aunque con un poder real muy limitado bajo el absolutismo. Las Cortes de Cádiz (1810–1814) suponen una ruptura radical con esa tradición: reunidas en ausencia del rey legítimo y bajo ocupación francesa, adoptaron un carácter constituyente y soberano, aprobaron la Constitución de 1812 —«La Pepa»— y transformaron las antiguas Cortes estamentales en un parlamento moderno basado en la soberanía nacional, la separación de poderes y la representación por provincias.
Proceso por el cual un territorio dependiente o sometido a una potencia colonial alcanza la independencia política, implicando la construcción de nuevas estructuras estatales, constituciones propias e identidades nacionales diferenciadas. La emancipación de las colonias americanas de España se desarrolló entre 1810 y 1824, impulsada por la debilidad de la metrópoli tras 1808, la influencia de la Ilustración y el descontento criollo ante las restricciones comerciales y administrativas; culminó con la victoria de Bolívar en Ayacucho en 1824 y la independencia de casi todo el continente, permaneciendo únicamente Cuba y Puerto Rico bajo soberanía española hasta 1898.
Organismos de gobierno colegiado que surgen en situaciones de vacío de poder o crisis institucional, asumiendo funciones ejecutivas, de defensa o de coordinación política a escala local, regional o nacional, con carácter generalmente provisional. Tras las abdicaciones de Bayona en 1808 y la imposición de José I, el vacío de poder generó espontáneamente una red de juntas provinciales que asumieron la soberanía en nombre de Fernando VII y coordinaron la resistencia armada; en Septiembre de 1808 se creó la Junta Central Suprema para unificarlas y, ante el avance francés, convocó las Cortes de Cádiz en 1810, convirtiéndose así en el puente entre la crisis del Antiguo Régimen y el proceso constituyente liberal.
Corriente ideológica surgida en la Ilustración que defiende la soberanía nacional frente al poder absoluto, la separación de poderes, los derechos individuales y el gobierno representativo basado en una constitución, oponiéndose al Antiguo Régimen y al principio de legitimidad dinástica. En España se articuló por primera vez en las Cortes de Cádiz con la Constitución de 1812 y a lo largo del Siglo XIX se dividíó en dos grandes corrientes —el liberalismo moderado, partidario del sufragio censitario y el Senado no electivo, y el progresista, defensor de un sufragio más amplio y mayores libertades—, división que marcó toda la política española del período isabelino y la Restauración.
-Sometent: Institución armada de autodefensa propia de Cataluña formada por miembros de diferentes poblaciones o particulares.Aunque nacíó con fines de protección civil y persecución de bandoleros, el Sometent evoluciónó hacia una fuerza de apoyo al orden establecido y a las clases conservadoras. Durante el Siglo XIX y principios del XX, fue utilizado para combatir el carlismo y, más tarde, para reprimir movimientos obreros y anarquistas en el ámbito rural y urbano.
Estrategia militar que proliferó en la guerra de la Independencia basada en el conocimiento del terreno por parte de sus miembros y la colaboración de la población civil.Esta táctica convirtió el territorio español en una trampa constante para el ejército napoleónico, que, a pesar de su superioridad técnica, nunca logró controlar las zonas rurales. Los guerrilleros evitaban las batallas campales, prefiriendo ataques sorpresa rápidos contra convoyes de suministros, correos y destacamentos aislados para minar la moral enemiga.Además, la guerrilla funciónó como un canal de información vital para el ejército regular anglo-español. No obstante, este fenómeno también derivó en una violencia extrema y en el surgimiento de caudillos locales que tendrían un gran peso político en el Siglo XIX.
Corriente filosófica de origen alemán, desarrollada por Karl Christian Friedrich Krause, que defiende un ideal de armónía entre el individuo, la sociedad y Dios a través de la razón y la educación como vías de perfeccionamiento moral y social. En España penetró a mediados del Siglo XIX de la mano de Julián Sanz del Río y tuvo una influencia decisiva en la vida intelectual y educativa del país: sus seguidores, los krausistas, impulsaron en 1876 la Institución Libre de Enseñanza, un proyecto pedagógico laico y renovador que buscaba modernizar la sociedad española al margen del dogma religioso y de la tutela del Estado, convirtiéndose en uno de los focos de pensamiento liberal más influyentes de la Restauración.
Forma de intervención política del ejército consistente en que un grupo de militares de alto rango declara públicamente su rebeldía contra el gobierno establecido con el fin de forzar un cambio político, contando habitualmente con apoyos civiles y esperando que otras unidades se sumen al alzamiento. En la España del Siglo XIX el pronunciamiento fue el mecanismo de cambio político por excelencia: desde el de Riego en 1820, que restablecíó la Constitución de 1812, hasta los de O’Donnell (1854) o Martínez Campos (1874), que restauró la monarquía borbónica, los generales actuaron sistemáticamente como árbitros de la vida política, reflejando la debilidad de las instituciones civiles y la dependencia del liberalismo español respecto al ejército.
Institución por la que una persona o un consejo ejerce provisionalmente las funciones del monarca cuando este es menor de edad, está incapacitado o ha fallecido sin sucesor inmediato en condiciones de gobernar. En España, la minoría de edad de Isabel II (1833–1843) dio lugar a dos regencias de enorme trascendencia: la de María Cristina (1833–1840), durante la cual se inició el desmantelamiento del Antiguo Régimen y estalló la Primera Guerra Carlista, y la del general Espartero (1840–1843), de carácter más progresista, que terminó con un pronunciamiento que adelantó la mayoría de edad de la reina. Ambas regencias fueron el escenario en el que se construyeron las bases del Estado liberal español.
Reforma educativa impulsada en 1845 por Pedro José Pidal, ministro de Gobernación del gobierno moderado de Narváez, que establecíó por primera vez un sistema de instrucción pública centralizado y uniforme en España. El plan reguló los distintos niveles de enseñanza —primaria, secundaria y universitaria—, fijó los planes de estudio, unificó los títulos académicos y sometíó la educación al control directo del Estado, sentando las bases de la universidad liberal española. Su importancia radica en que, junto con la Ley Moyano de 1857, constituyó el fundamento del sistema educativo público español durante gran parte del Siglo XIX.
Movimiento político radical que propugna la organización del Estado a partir de cantones o unidades territoriales soberanas que se autogobiernan con plena autonomía, inspirado en el federalismo más extremo y en el internacionalismo obrero. En España el cantonalismo estalló durante la Primera República en el verano de 1873, cuando diversas ciudades del levante y el sur —Cartagena, Málaga, Murcia, Alcoy— se proclamaron cantones independientes al margen del gobierno republicano de Madrid. La revuelta fue sofocada militarmente por el general Pavía y el propio Castelar, pero el episodio desprestigió profundamente a la República federal y aceleró el Golpe de Estado de Enero de 1874 que abríó el camino a la Restauración borbónica.
Proceso jurídico y económico por el cual los bienes en manos muertas —es decir, propiedades de la Iglesia, las órdenes religiosas, los municipios o la nobleza que no podían venderse ni dividirse— son declarados en venta por el Estado y sacados al mercado libre. En España las desamortizaciones más relevantes fueron la de Mendizábal (1836), que afectó principalmente a los bienes del clero regular con el objetivo de financiar la guerra carlista y captar apoyos burgueses para el liberalismo, y la de Madoz (1855), de carácter más amplio, que incluyó también los bienes municipales. Aunque modernizaron el mercado de la tierra, no resolvieron el problema agrario al concentrar la propiedad en manos de la burguésía y los grandes propietarios, sin beneficiar a los campesinos pobres.
Término peyorativo empleado en la España del Siglo XIX para referirse a los generales que, aprovechando su prestigio militar y su control sobre el ejército, intervénían de forma decisiva en la política civil, actuando como árbitros del sistema y ejerciendo el poder ejecutivo al margen de los cauces constitucionales. Los tres grandes espadones del período isabelino fueron Espartero, Narváez y O’Donnell, cada uno vinculado a una tendencia liberal distinta —progresista, moderada y unionista respectivamente—. Su protagonismo revela la fragilidad de las instituciones civiles del liberalismo español y la dependencia de los partidos políticos respecto al respaldo militar para acceder al poder.
Modelo de organización política surgido de las revoluciones burguesas que sustituye al absolutismo y al Antiguo Régimen por un sistema basado en la soberanía nacional, la separación de poderes, el reconocimiento de derechos individuales, la igualdad jurídica de los ciudadanos y el gobierno representativo mediante una constitución. En España, la construcción del Estado liberal fue un proceso lento y conflictivo que se desarrolló a lo largo del Siglo XIX, entre la resistencia absolutista y carlista y las disputas internas entre moderados y progresistas; sus pilares fundamentales —código civil, administración provincial uniforme, sistema fiscal y educativo centralizado— fueron consolidándose durante los gobiernos moderados de la década de 1840 y la Restauración, aunque con un liberalismo oligárquico y de base social muy restringida.
Cuerpo armado de ciudadanos voluntarios, organizado y sostenido por los municipios, que actuaba como fuerza auxiliar de orden público y defensa del régimen constitucional frente a amenazas tanto externas como internas. En España fue una institución carácterística del liberalismo progresista: creada durante el Trienio Liberal (1820–1823) y reactivada en distintos momentos del Siglo XIX, era vista por los progresistas como garantía popular del sistema constitucional y contrapeso frente al ejército regular, mientras que los moderados la suprimieron sistemáticamente por considerarla un foco de radicalismo; su disolución definitiva en 1844, sustituida por la Guardia Civil, marcó el triunfo del modelo moderado de orden público centralizado.
Principio político ilustrado y liberal que establece que el poder supremo del Estado reside en la nacíón en su conjunto —y no en el monarca por derecho divino—, de modo que toda autoridad legítima emana del pueblo y debe ejercerse en su nombre a través de representantes elegidos y de una constitución. En España fue proclamada por primera vez en la Constitución de 1812, que la consagró frente al absolutismo fernandino; a lo largo del Siglo XIX su interpretación fue objeto de disputa constante entre progresistas —que defendían una soberanía nacional plena— y moderados —que la limitaban con la doctrina de la soberanía compartida entre el rey y las Cortes—, diferencia que se plasmó en la oposición entre la Constitución de 1837 y la de 1845.
Sistema político basado en la existencia de dos partidos principales que se alternan en el poder. En la Restauración borbónica fueron el Partido Conservador y el Partido Liberal. Ambos representaban a las élites políticas y sociales del país. Este sistema pretendía dar estabilidad al régimen tras el Sexenio Democrático. La alternancia no era totalmente libre ni democrática. El poder se repartía de forma pactada entre ambos partidos. Se excluía a otros partidos y movimientos políticos. Se apoyaba en el control electoral y el caciquismo. Fue una de las bases del sistema político de la Restauración.
Sistema de alternancia pactada en el gobierno entre conservadores y liberales. En la Restauración borbónica se organizaba de forma acordada entre las élites políticas. El rey tenía un papel clave al nombrar al nuevo gobierno. Después se “fabricaban” elecciones para asegurar su victoria. Se utilizaba el fraude electoral y la manipulación del voto. También intervénían los caciques en los resultados. Permitía evitar conflictos entre los partidos dominantes. Garantizaba la continuidad del sistema político. Fue fundamental para el funcionamiento del régimen.
Periodo de Cortes o legislatura que se prolonga durante un tiempo extenso. En la Restauración borbónica reflejaba la estabilidad del sistema político. Sin embargo, esa estabilidad era artificial y controlada. Las elecciones no eran plenamente democráticas. La representación política estaba limitada por el fraude electoral. El Parlamento respondía a los intereses de las élites. Había poca renovación real de diputados. Se manténía el control de los partidos del turno. Era una muestra de la falta de democracia real del sistema.
Conflicto colonial entre España y los independentistas cubanos. Se desarrolló principalmente en la última etapa de la Restauración borbónica. Cuba buscaba la independencia del dominio español. España intentó mantener su Imperio colonial. Estados Unidos intervino en el conflicto en 1898. La guerra terminó con la derrota española. Supuso la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Este hecho se conoce como el “Desastre del 98”. Provocó una profunda crisis política y moral en España.
Corriente política de carácter ultracatólico y antiliberal. En la Restauración borbónica defendía una sociedad basada en la religión católica. Rechazaba el liberalismo, la democracia y la modernidad. Propónía una uníón fuerte entre Iglesia y Estado. Defendía la monarquía tradicional y autoritaria. Tuvo influencia en sectores conservadores y clericales. Se opónía a las reformas políticas del sistema. Criticaba la libertad de cultos y pensamiento. Fue una corriente minoritaria pero presente en la época.
Ideología que defiende la existencia de una nacíón con identidad propia. En la Restauración borbónica surgieron nacionalismos periféricos. Destacaron el catalán y el vasco. Rechazaban el centralismo del Estado español. Reivindicaban autonomía política y cultural. Se basaban en lengua, historia y tradiciones propias. Criticaban el sistema de la Restauración por su uniformidad. Fueron movimientos en crecimiento a finales del Siglo XIX. Supusieron un desafío para la unidad del Estado liberal.
Fue el sistema político establecido en España tras la Restauración borbónica en 1874, diseñado por Cánovas del Castillo. Se basaba en la alternancia en el poder entre el Partido Conservador y el Liberal mediante el llamado “turno pacífico”, que se aseguraba a través de elecciones manipuladas. Este sistema funciónó en todo el país, garantizando estabilidad política aparente, pero sin una verdadera democracia. A finales del Siglo XIX y principios del XX comenzó a entrar en crisis debido al creciente descontento social, la aparición de nuevos movimientos políticos (obreros, republicanos y nacionalistas) y la incapacidad de dar respuesta a los problemas del país. Su desprestigio aumentó tras el Desastre del 98 y las sucesivas crisis sociales y políticas.
El caciquismo fue una práctica política carácterística de la Restauración que consistía en el control de la vida política local por parte de personas influyentes, los caciques. Estos manipulaban las elecciones mediante presiones, compra de votos o favores, asegurando los resultados que interesaban al gobierno. Este sistema se desarrolló principalmente en zonas rurales de España desde finales del Siglo XIX hasta principios del XX. Permitía mantener el turno de partidos y falsear la representación política, lo que impedía una verdadera democracia. Generó un fuerte descontento social y fue uno de los principales factores de la crisis del sistema, ya que evidenciaba su corrupción y falta de legitimidad.
El Desastre del 98 fue la derrota de España frente a Estados Unidos en 1898, que supuso la pérdida de las últimas colonias importantes: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. El conflicto se desarrolló en el Caribe y el Pacífico, y evidenció la debilidad militar y política del país. Este hecho provocó una profunda crisis en España, tanto a nivel político como económico y moral. Se cuestiónó el sistema de la Restauración y surgíó un sentimiento de decadencia nacional. Además, dio lugar a movimientos intelectuales y políticos como el regeneracionismo, que buscaban modernizar el país y superar el atraso.
El regeneracionismo fue un movimiento intelectual y político que surgíó en España tras el Desastre del 98. Su objetivo era analizar las causas del atraso del país y proponer soluciones para modernizarlo. Criticaba duramente el sistema de la Restauración, especialmente el caciquismo y la corrupción política. Se desarrolló a comienzos del Siglo XX y tuvo influencia en toda España. Propónía reformas en la educación, la economía y la política para mejorar la situación del país. Aunque influyó en algunos gobiernos, no logró transformar completamente el sistema, que siguió deteriorándose.
La Semana Trágica fue una revuelta popular que tuvo lugar en Barcelona en 1909, provocada por el envío de reservistas a la guerra de Marruecos. La protesta derivó en una insurrección con huelgas, barricadas y ataques a edificios religiosos, reflejando el fuerte anticlericalismo. El gobierno respondíó con una dura represión militar, con numerosos detenidos y ejecuciones. Este episodio mostró el profundo malestar social existente en España y evidenció la debilidad del sistema político. Además, tuvo consecuencias políticas importantes, como la caída del gobierno, y agravó la crisis de la Restauración.
Militares del ejército español destinados en el norte de África, especialmente en Marruecos. En la Restauración borbónica ganaron gran protagonismo por la guerra colonial. Se distinguían por su experiencia en combate y su ideología militarista. Defendían una carrera rápida basada en méritos de guerra. Se opónían en parte a los llamados “peninsulares” dentro del ejército. Su influencia crecíó tras los conflictos en Marruecos. Tuvieron un papel importante en la política militar posterior. Algunos de sus miembros protagonizaron el Golpe de Estado de 1923. Representan la militarización de la crisis del sistema de la Restauración.
Derrota militar española frente a las tropas rifeñas en Marruecos en 1921. Ocurríó durante la Guerra del Rif en el contexto de la Restauración borbónica. Supuso la muerte de miles de soldados españoles. Fue causado por una mala organización militar y errores de mando. Generó una gran crisis política en España. Aumentó el rechazo popular a la guerra de Marruecos. Provocó investigaciones como el Expediente Picasso. Debilitó gravemente al sistema político de la Restauración. Fue clave en el desprestigio del ejército y del gobierno.
Violencia social protagonizada por grupos armados de obreros y empresarios. Se desarrolló especialmente en Cataluña durante la Restauración borbónica. Los sindicatos y patronales contrataban pistoleros para enfrentarse entre sí. Hubo asesinatos de líderes obreros y empresarios. Se relaciona con la fuerte conflictividad laboral de la época. El Estado tenía dificultades para controlar la situación. La CNT tuvo un papel importante en el conflicto. También actuaron grupos como la patronal armada. Generó una gran inestabilidad social en los años finales del régimen.
Intento de modernizar el sistema de la Restauración desde dentro. Fue impulsado por políticos conservadores y liberales del sistema. Buscaba evitar la crisis del régimen mediante reformas controladas. Destacan figuras como Maura y Canalejas. Se pretendía mejorar el sistema electoral y administrativo. También se intentó reducir el caciquismo. Se aprobaron algunas leyes sociales y laborales. Sin embargo, las reformas fueron limitadas e insuficientes. No lograron salvar la crisis del sistema de la Restauración.
La crisis de 1917 fue un momento clave en el deterioro del sistema de la Restauración en España. Se trató de una triple crisis: militar, política y social. Por un lado, los militares crearon las Juntas de Defensa para protestar por sus condiciones. Por otro, se reuníó una Asamblea de Parlamentarios en Barcelona que cuestionaba el sistema político. Además, se produjo una huelga general revolucionaria impulsada por sindicatos. Todo esto ocurríó en un contexto de crisis económica derivada de la Primera Guerra Mundial. Aunque el gobierno logró mantenerse, el sistema quedó muy debilitado y perdíó gran parte de su legitimidad.
El Golpe de Estado de 1923 fue un pronunciamiento militar encabezado por Miguel Primo de Rivera en Septiembre de ese año. Se produjo en un contexto de crisis política, social y militar en España, especialmente por la guerra de Marruecos. Contó con el apoyo del rey y de sectores del ejército y la burguésía. Supuso la suspensión de la Constitución, la disolución de las Cortes y el fin del sistema parlamentario. Se instauró una dictadura que pretendía restaurar el orden y acabar con la inestabilidad. El golpe se extendíó rápidamente por todo el país sin apenas resistencia.
El Directorio Militar fue la primera etapa de la dictadura de Primo de Rivera, entre 1923 y 1925. Durante este periodo, el poder estuvo en manos exclusivamente de militares, que gobernaron sin Parlamento ni Constitución. Se tomaron medidas autoritarias, como la censura de prensa, la prohibición de partidos políticos y la represión del movimiento obrero. El objetivo principal era restablecer el orden social y político en España. También se intentó solucionar el problema de Marruecos. Esta etapa consolidó el poder del dictador, aunque no soluciónó los problemas estructurales del país.
El Directorio Civil fue la segunda etapa de la dictadura, entre 1925 y 1930. En ella, Miguel Primo de Rivera incorporó a civiles al gobierno con el objetivo de institucionalizar el régimen y darle mayor estabilidad. Se intentaron impulsar reformas económicas y modernizar el país mediante obras públicas. También se creó una Asamblea Nacional Consultiva. Sin embargo, el régimen seguía siendo autoritario y carecía de apoyo democrático. Con el tiempo, aumentó la oposición y el descontento, lo que debilitó la dictadura.
La Uníón Patriótica fue el partido único creado por Primo de Rivera en 1924 para apoyar su régimen. No era un partido político tradicional, sino una organización destinada a agrupar a los partidarios de la dictadura. Su función era sustituir a los partidos del sistema liberal y servir como instrumento de control político. Se extendíó por toda España, pero carecía de ideología definida y de participación real. No logró movilizar a la población ni consolidar un sistema político estable.
El final de la guerra de Marruecos se produjo en 1925 con el desembarco de Alhucemas, una operación militar conjunta entre España y Francia. Tuvo lugar en el norte de África y supuso una victoria decisiva frente a las fuerzas rifeñas. Este éxito reforzó temporalmente la popularidad de la dictadura de Primo de Rivera. Además, permitíó reducir el gasto militar y mejorar la situación política en España. Sin embargo, este logro no fue suficiente para asegurar la continuidad del régimen a largo plazo.
La caída de la dictadura de Primo de Rivera se produjo en 1930 debido a la pérdida progresiva de apoyos. El régimen fue debilitándose por la crisis económica, el descontento social y la oposición de intelectuales, estudiantes y militares. Incluso el rey dejó de apoyarlo. Ante esta situación, Miguel Primo de Rivera dimitíó y se exilió. Este hecho marcó el inicio del fin de la monarquía y abríó el camino hacia la proclamación de la Segunda República en 1931.
La Segunda República fue proclamada el 14 de Abril de 1931 en España tras el triunfo de las candidaturas republicanas en las elecciones municipales celebradas dos días antes. Este resultado se interpretó como un rechazo a la monarquía, lo que llevó al exilio del rey Alfonso XIII. La proclamación se produjo de forma pacífica en la mayoría de ciudades, comenzando en lugares como Eibar y extendíéndose rápidamente por todo el país. Se establecíó un gobierno provisional que inició una serie de reformas para modernizar España. Este acontecimiento marcó el inicio de un régimen democrático con amplias expectativas de cambio político, social y económico.
La Constitución de 1931 fue la base legal de la Segunda República española. Se aprobó ese mismo año por las Cortes Constituyentes y establecíó un sistema democrático, laico y descentralizado. Reconocía amplios derechos y libertades, como el sufragio universal (incluyendo por primera vez a las mujeres), la libertad de expresión y la educación pública. También establecía la separación entre Iglesia y Estado. Se aplicó en todo el territorio español y pretendía modernizar el país. Sin embargo, generó rechazo en sectores conservadores, especialmente por sus medidas laicistas y sociales.
La Sanjurjada fue un intento de Golpe de Estado contra el gobierno de la Segunda República Española que tuvo lugar el 10 de Agosto de 1932. Fue dirigido por el general José Sanjurjo, quien se opónía a las reformas políticas y sociales impulsadas por el nuevo régimen republicano.
El golpe se produjo en un contexto de gran tensión política y social, debido a las reformas que estaba llevando a cabo el gobierno, como la reforma militar, la reforma agraria o las medidas que limitaban la influencia de la Iglesia. Algunos sectores conservadores, monárquicos y parte del ejército consideraban que estas reformas amenazaban el orden tradicional.La sublevación tuvo su principal apoyo en Sevilla, donde las tropas dirigidas por Sanjurjo intentaron hacerse con el control de la ciudad. Sin embargo, el golpe fracasó rápidamente porque no consiguió el apoyo suficiente del ejército ni de otras regiones del país.Tras el fracaso de la sublevación, el gobierno actuó con rapidez para restablecer el orden. José Sanjurjo fue detenido y condenado, aunque más tarde sería amnistiado. La Sanjurjada mostró la debilidad y la fuerte oposición que enfrentaba la Segunda República desde algunos sectores del ejército y de la sociedad.
Durante el Bienio Reformista (1931-1933), los gobiernos republicanos impulsaron una serie de reformas para transformar España. Estas incluyeron la reforma agraria para redistribuir la tierra, la reforma militar para reducir el poder del ejército, la reforma educativa para fomentar la enseñanza pública y laica, y medidas contra la influencia de la Iglesia. Se aplicaron en todo el país, con resultados desiguales. Aunque pretendían modernizar la sociedad, provocaron una fuerte oposición de terratenientes, militares y sectores conservadores. Esto generó tensiones políticas y sociales.
El Bienio Conservador comenzó tras las elecciones de 1933, en las que triunfaron partidos de derechas. Durante este periodo, se paralizaron o modificaron muchas de las reformas anteriores. Se devolvíó poder a la Iglesia y al ejército, y se frenó la reforma agraria. Esto provocó un aumento de la conflictividad social, especialmente entre obreros y campesinos. Destacan hechos como la Revolución de Asturias de 1934. Este periodo mostró la fuerte polarización política en España y contribuyó a aumentar la tensión entre izquierda y derecha.
El Frente Popular fue una coalición de partidos de izquierda que ganó las elecciones en Febrero de 1936 en España. Su objetivo era retomar las reformas iniciadas en el primer bienio y conceder amnistía a los presos políticos. Su victoria fue ajustada, pero generó gran preocupación en los sectores conservadores. Tras su llegada al poder, se reactivaron las reformas y aumentó la movilización social. Sin embargo, también crecíó la tensión política y la violencia en las calles, lo que contribuyó a la inestabilidad del país.
La radicalización política fue un proceso que se intensificó durante los últimos meses de la Segunda República, especialmente en 1936. Se caracterizó por el aumento de la violencia, los enfrentamientos entre grupos de izquierda y derecha y la pérdida de confianza en el sistema democrático. Hubo huelgas, atentados y choques callejeros en muchas zonas de España. Tanto sectores revolucionarios como grupos de extrema derecha contribuyeron a esta situación. Este clima de tensión favorecíó la conspiración militar y preparó el camino hacia el estallido de la Guerra Civil.
medida política que consiste en perdonar delitos y sancionar la no persecución de ciertos hechos. En la Restauración borbónica se utilizaba en momentos de cambio de gobierno o crisis política. Permitía la liberación de presos políticos o el regreso de exiliados. Buscaba rebajar tensiones sociales y políticas. Era una herramienta de conciliación dentro del sistema. También servía para integrar a opositores en el régimen. Su aplicación dependía del gobierno del turno. No resolvía los conflictos de fondo del sistema. Fue frecuente en contextos de inestabilidad política.
práctica ilegal de comercio basada en el fraude y el mercado negro. Se hizo muy importante en España durante la crisis económica posterior a la Restauración. Consistía en vender productos básicos fuera del control del Estado. Surgíó especialmente durante periodos de escasez y control de precios. Generaba corrupción y enriquecimiento ilegal. El término se popularizó en los años 30 tras un escándalo político. Refleja la debilidad económica del sistema tras la Restauración. Aumentó la desigualdad social. Fue un símbolo de la crisis económica del periodo.
Conjunto de medidas para redistribuir la tierra y mejorar la situación del campesinado. Se planteó como solución al problema del latifundismo en España. En la etapa final de la Restauración ya era una demanda social importante. Buscaba mejorar la productividad agrícola y reducir la pobreza rural. Pretendía acabar con la concentración de tierras en pocas manos. Fue una de las grandes reivindicaciones del movimiento obrero y campesino. Se aplicó de forma limitada en la Restauración y más tarde en la Segunda República. Su ausencia generó fuerte conflictividad social en el campo. Fue clave en la crisis del sistema político.
El Golpe de Estado de Julio de 1936 fue una sublevación militar contra el gobierno de la Segunda República. Se inició en el norte de África y se extendíó rápidamente a la península. Fue organizado por un grupo de militares que buscaban acabar con el régimen republicano. Aunque triunfó en algunas zonas, fracasó en otras, lo que dio lugar a una Guerra Civil.
Este acontecimiento marcó el inicio de un conflicto que se prolongó durante tres años y afectó a toda España.
El bando republicano estaba formado por los partidarios de la República durante la Guerra Civil. Incluía a partidos de izquierda, sindicatos, obreros, campesinos y sectores progresistas. Controlaba importantes zonas como Madrid, Cataluña y Valencia. Defendía la legalidad republicana y buscaba frenar el avance de los sublevados. Sin embargo, sufríó divisiones internas entre distintos grupos políticos, lo que dificultó su organización y eficacia militar durante la guerra.
El bando sublevado, también llamado nacional, estaba compuesto por militares, sectores conservadores, monárquicos y grupos de derechas. Fue liderado por Francisco Franco, quien asumíó el mando único del ejército. Controlaba zonas como Castilla, Galicia y parte de Andalucía. Su objetivo era derrocar la República e instaurar un régimen autoritario. Contó con una mayor unidad política y militar que el bando republicano.
La Guerra Civil española tuvo una dimensión internacional, ya que varias potencias extranjeras intervinieron. Alemania e Italia apoyaron al bando sublevado con tropas y armamento, mientras que la Uníón Soviética apoyó a la República. También participaron voluntarios extranjeros en las Brigadas Internacionales. Este apoyo fue clave en el desarrollo del conflicto. La guerra se convirtió en un antecedente de la Segunda Guerra Mundial por el enfrentamiento entre ideologías.
La Guerra Civil fue un ejemplo de guerra total, ya que implicó a toda la población y no solo a los ejércitos. Se utilizaron bombardeos sobre ciudades, como el de Guernica, y hubo una gran movilización de recursos humanos y económicos. La violencia afectó tanto al frente como a la retaguardia. Se produjeron represiones y persecuciones en ambos bandos. Este tipo de guerra tuvo consecuencias muy duras para la población civil.
La Guerra Civil terminó en 1939 con la victoria del bando sublevado dirigido por Francisco Franco. La caída de Madrid marcó el final del conflicto. Como consecuencia, se instauró una dictadura que duraría varias décadas en España. El final de la guerra supuso una fuerte represión contra los vencidos, así como una grave crisis económica y social. Este hecho marcó profundamente la historia de España en el Siglo XX.
Proceso por el cual la propiedad privada pasa a ser gestionada colectivamente por trabajadores o el Estado. En la Guerra Civil española se aplicó especialmente en la zona republicana. Se organizaban fábricas y tierras en manos de comités obreros. Buscaba una economía más igualitaria y controlada por los trabajadores. Se inspiraba en ideas anarquistas y socialistas. En la práctica generó desorganización económica en muchos casos. Fue más fuerte en Cataluña y Aragón. Se realizó de forma espontánea y también organizada. Representa la radicalización social del periodo.
Organismo creado en Cataluña en 1936 tras el inicio de la Guerra Civil. Coordinaba las milicias obreras que defendían a la República. Estaba formado por sindicatos y partidos de izquierda. Sustituyó parcialmente al poder del Estado en los primeros meses de guerra. Organizaba la defensa militar y el orden público. Controlaba la producción y el abastecimiento en la retaguardia. Refleja el colapso inicial del Estado republicano. Fue clave en la revolución social de 1936. Posteriormente fue disuelto por la reorganización del gobierno.
Fuerza militar española destacada en el protectorado de Marruecos. Estaba formado por tropas profesionales y la Legión. Era considerado el cuerpo más eficaz del ejército español. Fue decisivo al inicio de la Guerra Civil en 1936. Muchos de sus oficiales apoyaron el Golpe de Estado. Destaca la figura de Franco como uno de sus líderes. Su experiencia en combate les dio ventaja militar. Fue trasladado a la península mediante el puente aéreo alemán. Jugó un papel clave en la victoria franquista.
Órgano creado en 1936 por los sublevados tras el Golpe de Estado. Coordinaba el bando nacional en los primeros meses de la Guerra Civil. Estaba formada por generales del ejército sublevado. Asumía funciones políticas y militares. Sustituyó al gobierno republicano en las zonas controladas por los sublevados. Establecíó las bases del nuevo poder militar. Fue un gobierno provisional del bando franquista. Posteriormente dio paso al mando único de Franco. Consolidó la estructura del bando nacional.
Sistema de comercio ilegal de productos fuera del control oficial. Se desarrolló especialmente durante la Guerra Civil y la posguerra. Surgíó por la escasez de alimentos y bienes básicos. Se vendían productos a precios muy elevados. Era conocido como “estraperlo” en España. Beneficiaba a intermediarios y personas con recursos. Perjudicaba a la población más pobre. Estaba ligado al racionamiento y al control estatal de la economía. Fue una carácterística clave de la economía de guerra y posguerra.
Durante los primeros años del franquismo (1939-1945), la censura fue un pilar fundamental del régimen para anular cualquier propaganda republicana. Se basó en la Ley de Prensa de 1938, que establecía un control absoluto del Estado sobre los medios, eliminando la libertad de expresión. Bajo el rigor del nacionalcatolicismo, las personas encargadas de censurar, supervisaban cada libro, guión cinematográfico o artículo periodístico antes de su publicación. No solo se perseguía la ideología marxista o liberal, sino también cualquier contenido considerado inmoral o contrario a los valores de la Iglesia. Esta vigilancia extrema impuso el uso de las «consignas» obligatorias en prensa y forzó a los autores a una autocensura asfixiante. El resultado fue un aislamiento cultural profundo, donde el exilio de intelectuales y la prohibición de obras extranjeras crearon una sociedad inculta en la España de la posguerra.
La figura del caudillo en España representa una evolución del liderazgo militar hacia el control político absoluto, consolidado principalmente durante el Siglo XX. Históricamente, el término remite a los líderes de la Reconquista, pero su definición moderna se vincula indisolublemente a la dictadura de Francisco Franco. Tras el triunfo en la Guerra Civil, el término fue adoptado oficialmente para rodear al dictador de un aura de «salvador providencial» y héroe histórico. A diferencia de los líderes democráticos, el caudillo español concentraba en su persona la jefatura del Estado, del Gobierno y de las Fuerzas Armadas, operando bajo una legitimidad basada en la victoria bélica y el nacional-catolicismo. El régimen utilizó una intensa propaganda para presentar la «caudillaje» como una institución orgánica superior a los partidos políticos. Este fenómeno supuso la anulación de las libertades civiles y la imposición de un orden jerárquico y centralista. En esencia, el caudillo en España simboliza la sustitución de la soberanía popular por la voluntad incuestionable de un solo hombre durante casi cuatro décadas.
La propaganda laudatoria durante el franquismo fue la herramienta clave para la legitimación del régimen y la construcción del mito del Caudillo. Se basaba en el elogio desmedido y la exaltación constante de la figura de Francisco Franco, presentándolo como el «salvador providencial» de España tras la Guerra Civil.A través de la prensa censurada, los noticiarios, documentales y la radio, se difundía una imagen de unidad nacional y paz bajo una retórica triunfalista. Los mensajes se centraban en glorificar los éxitos del Estado, las inauguraciones de obras públicas y la supuesta prosperidad del modelo, ocultando la represión y la miseria de la posguerra.Esta propaganda utilizaba un lenguaje místico-religioso, vinculando la victoria militar con una divinidad. Su objetivo era anular el pensamiento crítico y generar una adhesión emocional e incondicional mediante el halago sistemático de las instituciones del régimen y sus líderes.
El nacionalsindicalismo fue la ideología oficial del régimen franquista en sus inicios, nacida de la fusión entre el pensamiento de Falange Española y el tradicionalismo. Se definía por un nacionalismo radical y la superación de la lucha de clases a través de un modelo corporativista, rechazando tanto el capitalismo liberal como el comunismo marxista. Bajo este concepto, el Estado se articulaba mediante el Sindicato Vertical, que agrupaba a patrones y obreros en una misma organización para eliminar el conflicto laboral en nombre del destino común de la patria. El nacionalsindicalismo defendía que la nacíón era una «unidad de destino en lo universal» y que el trabajo era el principal título de ciudadanía, sometiendo los intereses individuales a la voluntad del Estado totalitario. En la práctica, esta doctrina sirvió para desmantelar el movimiento obrero libre y justificar el control estatal sobre la economía y la sociedad.
El estraperlo fue el mercado negro o comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado, que alcanzó su máxima expresión en España durante la posguerra franquista (años 40 y 50). El término tiene su origen en un escándalo de corrupción política durante la Segunda República relacionado con una ruleta eléctrica fraudulenta (inventada por Strauss y Perlow), pero tras la Guerra Civil pasó a designar el tráfico clandestino de productos básicos. Debido a la escasez y al sistema de racionamiento, el Estado fijaba precios oficiales muy bajos, lo que empujaba a productores y comerciantes a ocultar mercancías para venderlas fuera del control oficial a precios desorbitados.
Este fenómeno fue una consecuencia directa de la política de autarquía y el aislamiento internacional. El estraperlo afectaba a productos de primera necesidad como el pan, el aceite, el azúcar o el tabaco, y aunque permitíó la supervivencia de muchas familias, también generó grandes fortunas entre quienes tenían influencias para burlar los controles de la Fiscalía de Tasas. La práctica del estraperlo profundizó la fractura social de la época, creando una marcada diferencia entre una mayoría que sufría cartillas de racionamiento insuficientes y una minoría que podía acceder a cualquier bien en el mercado libre ilegal.
Concordato de la Santa Sede
El Concordato de la Santa Sede es un acuerdo formal entre el Vaticano y un Estado soberano. Regula las relaciones entre la Iglesia católica y el gobierno de ese país. Tiene carácter jurídico internacional y obliga a ambas partes a cumplir lo pactado. Suele abordar temas como la libertad religiosa y el reconocimiento de la Iglesia.También puede incluir disposiciones sobre educación, matrimonio y asistencia espiritual.Define el estatus legal de la Iglesia dentro del territorio del Estado firmante. Establece derechos y deberes tanto para las autoridades civiles como eclesiásticas. Su contenido varía según el contexto histórico y político de cada país. Busca garantizar la cooperación y evitar conflictos entre Iglesia y Estado. Es un instrumento importante en la diplomacia del Vaticano con otras naciones.
Opus Dei El Opus Dei (Obra de Dios) es una institución perteneciente a la Iglesia católica, fundada en 1928 por el sacerdote español Josemaría Escrivá de Balaguer. Su carácterística principal es la difusión de la «llamada universal a la santidad», defendiendo que cualquier persona puede alcanzar la plenitud cristiana a través de su trabajo profesional y sus deberes cotidianos, sin necesidad de ser religioso consagrado. Jurídicamente, funciona como una prelatura personal, lo que le otorga una estructura jerárquica propia bajo la autoridad de un prelado y la supervisión del Papa.
Durante el Siglo XX, especialmente durante el franquismo, el Opus Dei adquiríó una gran relevancia política y económica en España a través de los llamados «tecnócratas». Estos miembros ocuparon ministerios clave desde finales de los años 50, impulsando el Plan de Estabilización y la apertura económica del país. La institución pone un fuerte énfasis en la formación doctrinal, la práctica de la mortificación y el apostolado en sectores influyentes de la sociedad, como la educación universitaria (ej. Universidad de Navarra). A pesar de las controversias sobre su supuesto carácter secreto o elitista, la organización cuenta hoy con unos 90.000 miembros en todo el mundo y es una de las realidades eclesiales más influyentes del catolicismo contemporáneo.
El intervencionismo en España es una política económica en la que el Estado participa activamente en la economía. Se manifiesta mediante la regulación de mercados, precios y actividades productivas. Ha sido especialmente relevante en periodos como el franquismo, con fuerte control estatal. Incluye la creación de empresas públicas y la planificación económica. También implica subvenciones, impuestos y políticas para influir en la producción y el consumo.
Busca corregir fallos del mercado y proteger sectores estratégicos.En algunos casos, pretende garantizar el bienestar social y reducir desigualdades. Su intensidad ha variado según el gobierno y el contexto histórico. En la actualidad, se combina con una economía de mercado dentro de la Uníón Europea. Es un elemento clave para entender la evolución económica y política de España.
El nacionalpatriotismo fue el eje ideológico del sector militar durante la primera etapa del franquismo, centrando la identidad de España en la unidad absoluta y la disciplina militar. Se definía por un nacionalismo radical que presentaba la Guerra Civil como una «Reconquista» frente a enemigos internos, como el separatismo y el comunismo.
Este concepto elevaba a la Patria a una categoría sagrada e incuestionable, exigiendo la sumisión total del individuo al Estado bajo el lema «¡Una, Grande y Libre!». A diferencia del nacionalsindicalismo falangista, más enfocado en lo social, el nacionalpatriotismo priorizaba el orden, la jerarquía y el centralismo, rechazando cualquier posibilidad de diversidad regional.
En la práctica, se manifestó en una militarización de la vida cotidiana, donde los valores del ejército se trasladaron a la educación y la administración pública. Su objetivo era reconstruir el orgullo nacional mediante la exaltación del pasado imperial y la defensa de la soberanía frente a una supuesta conspiración exterior. Fue la herramienta de cohesión que permitíó al régimen presentarse como el único garante de la supervivencia de la nacíón española.
El nacionalcatolicismo fue el pilar ideológico y social dominante de la primera etapa del franquismo, basado en la identificación absoluta entre la Iglesia católica y el Estado español.
Tras la Guerra Civil, el régimen fue legitimado como una divinidad, lo que otorgó a la jerarquía eclesiástica un control casi total sobre la moral, las costumbres y la educación del país.Bajo este concepto, ser español era inseparable de ser católico, convirtiendo el dogma religioso en ley civil y política de Estado. La Iglesia recuperó privilegios históricos, como la financiación pública y la supervisión de la censura, mientras impónía un modelo de vida basado en la familia tradicional, la castidad y la obediencia.En la práctica, el nacionalcatolicismo sirvió para disciplinar a la población y purificar a la nacíón de las «influencias laicas» de la República. Instituciones como el Auxilio Social o la Acción Católica estructuraron la sociedad, mientras el Estado utilizaba la liturgia y los símbolos religiosos para bendecir la figura de Franco y consolidar su autoridad indiscutible sobre la vida pública y privada de los ciudadanos
Estructura laboral basada en la igualdad numérica de representantes de patronos y trabajadores, pero bajo el control absoluto del Estado autoritario.Integrado dentro del sindicato vertical (la Organización Sindical Española), este sistema sustituyó a los sindicatos de clase prohibidos.
Se buscaba la «paz social» mediante una falsa paridad, donde los jurados de empresa o comités, a pesar de tener miembros de ambas partes, respondían a la ideología falangista y a los intereses de la patronal, bajo la supervisión de las Magistraturas de Trabajo.
Este modelo corporativo permitía al régimen controlar la conflictividad laboral y evitar la huelga, al tiempo que intentaba ofrecer una cara social o «paritaria» en sus instituciones, desmantelando cualquier tipo de oposición obrera real.
En la práctica, la paridad era una herramienta de dominación y control ideológico.
Sistema económico que busca la autosuficiencia de un país, reduciendo al mínimo el comercio exterior. En la España franquista de posguerra se aplicó como modelo económico. El Estado controlaba la producción y distribución de bienes. Se pretendía evitar la dependencia del exterior tras la Guerra Civil. Provocó escasez de productos y baja productividad. Generó racionamiento y mercado negro. Fue propia de la primera etapa del franquismo. Fracasó en su objetivo de modernizar la economía. Condujo a la necesidad de apertura posterior.
Sistema político del franquismo que rechazaba la democracia liberal. Defendía que la representación debía basarse en “organismos naturales” como la familia, el municipio y el sindicato. No existían partidos políticos ni elecciones libres. Todo el poder estaba concentrado en Franco. Se justificaba como una forma de participación sin conflicto político. Controlaba estrictamente la vida política y social. Eliminaba la soberanía popular. Era un sistema autoritario disfrazado de representación. Fue la base ideológica del régimen franquista.
Etapa económica de crecimiento en España durante los años 60 bajo el franquismo. Se basó en la industrialización y la apertura económica. Se abandonó parcialmente la autarquía. Aumentaron la producción y las exportaciones. Hubo gran crecimiento del turismo y la emigración. Se impulsaron planes económicos del Estado. Mejoró el nivel de vida de parte de la población. Provocó cambios sociales profundos como el éxodo rural. Fue clave en la modernización económica del país.
Conjunto de medidas económicas aprobadas en 1959 durante el franquismo. Su objetivo era poner fin a la autarquía y estabilizar la economía. Liberalizó parcialmente el mercado y redujo el intervencionismo estatal. Favorecíó la entrada de inversiones extranjeras. Provocó inicialmente paro y ajuste económico. Sentó las bases del desarrollismo de los años 60. Fue impulsado por tecnócratas del régimen. Supuso la apertura de España a la economía internacional. Marcó un cambio clave en la política económica franquista.
Grupo de políticos e intelectuales que buscaban modernizar el sistema franquista desde dentro. Propónían cambios limitados sin romper con el régimen. Defendían cierta apertura política y económica. Surgieron especialmente en la etapa final del franquismo. Algunos estaban vinculados al gobierno y otros a la oposición moderada. Intentaban adaptar el sistema a la sociedad cambiante. No cuestionaban directamente la autoridad de Franco. Sus propuestas fueron muy limitadas. Prepararon parcialmente la transición posterior.
Grupo de ministros y economistas vinculados en gran parte al Opus Dei. Entraron en el gobierno franquista en los años 50 y 60. Defendían una gestión económica basada en la eficiencia y la técnica. Sustituyeron a los sectores más ideológicos del régimen. Fueron clave en el Plan de Estabilización. Impulsaron el desarrollismo económico. Priorizaron el crecimiento sobre la política. Modernizaron la administración económica del Estado. Su influencia fue decisiva en la transformación económica de España.
Fue un levantamiento militar y popular que puso fin al reinado de Isabel II. Se inició por el descontento político, económico y social. Participaron progresistas, demócratas y parte del ejército. Triunfó rápidamente y obligó a la reina a exiliarse. Dio inicio al Sexenio Democrático (1868–1874). Se formaron juntas revolucionarias en muchas ciudades. Su objetivo era instaurar un sistema más democrático. Abríó una etapa de grandes cambios políticos. Fue el origen del intento de democratización en España.
Fue la primera constitución democrática de la historia de España. Se elaboró tras la Revolución de 1868. Establecía la soberanía nacional y la división de poderes. Reconocía amplios derechos y libertades individuales. Implantaba el sufragio universal masculino. Manténía la monarquía como forma de Estado. Era de carácter progresista y liberal. Representaba un gran avance político respecto al sistema anterior. Fue la base del nuevo régimen del Sexenio.
Sistema electoral en el que podían votar todos los hombres mayores de edad. Se implantó en la Constitución de 1869. Sustituyó al sufragio censitario limitado a las élites. Permitíó una mayor participación política. Aunque seguía excluyendo a las mujeres. Fue una de las principales reformas democráticas del Sexenio. Aumentó la movilización política de la población. Supuso un avance hacia la democracia moderna. Fue clave en la legitimación del nuevo sistema político.
Fue el rey elegido tras la Constitución de 1869. Procedía de la familia real italiana de los Saboyá. Su reinado comenzó en 1871. Encontró una gran inestabilidad política en España. No contaba con apoyos suficientes de los partidos. Hubo conflictos militares, sociales y políticos constantes. Se enfrentó a la oposición de republicanos, carlistas y alfonsinos. Terminó abdicando en 1873. Su fracaso llevó a la proclamación de la Primera República.
Fue la renuncia al trono del rey Amadeo I en 1873. Se produjo por la inestabilidad política del país. El rey no tenía apoyo suficiente de las élites ni del pueblo. Existían continuos conflictos sociales y militares. La situación era prácticamente ingobernable. Su principal apoyo político, Prim, había sido asesinado. Decidíó abandonar España voluntariamente. Su salida provocó una crisis institucional. Dio paso inmediato a la Primera República.
Fue el régimen político instaurado en 1873 tras la abdicación de Amadeo I. Fue el primer intento de sistema republicano en España. Se caracterizó por una gran inestabilidad política. Hubo cuatro presidentes en un corto periodo de tiempo. Se enfrentó a guerras y conflictos internos. Destacó la división entre republicanos federales y unitarios. No logró consolidar un sistema estable. Fue débil y de corta duración. Terminó con el Golpe de Estado de Pavía.
Movimiento radical que surgíó durante la Primera República en 1873. Defendía la creación de cantones independientes dentro de España. Era impulsado por sectores republicanos federales radicales. Se extendíó principalmente por el levante y el sur. El caso más importante fue el Cantón de Cartagena. Supuso una fragmentación del poder del Estado. El gobierno tuvo que recurrir al ejército para reprimirlo. Aumentó la inestabilidad del régimen republicano. Contribuyó al fracaso de la Primera República.
Conflicto entre carlistas y el Estado liberal durante el Sexenio Democrático. Comenzó en 1872 y se prolongó varios años. Los carlistas defendían una monarquía tradicional y absolutista. Se opónían al liberalismo y a la monarquía democrática. Tuvo especial fuerza en el norte de España. Fue un conflicto armado muy violento. Debilitó aún más la estabilidad del Sexenio. Coincidíó con otros conflictos internos como el cantonalismo. Terminó con la derrota carlista en esta etapa.
Carácterística principal del Sexenio Democrático. Se reflejó en constantes cambios de gobierno y régimen. Hubo monarquía, república y múltiples crisis en pocos años. Existían divisiones entre los grupos políticos. Se sucedieron guerras civiles y levantamientos. El ejército tuvo un papel clave en la política. No se logró consolidar un sistema estable. La economía y la sociedad también estaban en crisis. Fue una etapa de fuerte desorden político en España.
