Portada » Historia » El Siglo XX en España: De la Guerra Civil a la Dictadura de Franco
La historiografía sobre la Guerra Civil Española ha experimentado diferentes corrientes y enfoques a lo largo del tiempo. En las décadas posteriores al conflicto, la visión del régimen franquista dominó, presentando la guerra como una lucha contra el comunismo. En las décadas de 1960 y 1970, con la transición democrática, surgieron nuevas interpretaciones. La nueva historia se centró en aspectos económicos y sociales. Historiadores como Gabriel Jackson y Hugh Thomas analizaron las complejidades de las causas y eventos. A partir de los 80, se destacó la llamada historiografía crítica, explorando aspectos ideológicos y sociales. Paul Preston, con «La Guerra Civil Española», examinó la violencia política y la represión durante la contienda. Desde el ámbito conservador surgió, en los años 2000, una corriente revisionista con autores como Stanley Payne, con una visión más dura del bando republicano. Autoras como Angela Cenarro y Mary Nash han explorado la participación de las mujeres en la guerra.
La Guerra Civil (1936-1939) se inició con la sublevación general de Yagüe en Melilla el 17 de julio. Desde el 20 de julio, el país quedó dividido en dos zonas: la zona sublevada y la zona republicana.
La Guerra Civil tuvo un balance con una serie de consecuencias trascendentales:
En el bando republicano, al comenzar la guerra, se produce la dimisión del gobierno de Casares Quiroga, al que siguieron los de Martínez Barrio y José Giral. En septiembre de 1936 se nombra a Largo Caballero jefe de gobierno, se aprobó el estatuto de autonomía de Euskadi y, en noviembre, el gobierno se traslada a Valencia. En mayo de 1937, Negrín formó un nuevo gobierno. Negrín pidió resistir, provocando conflictos internos que desembocaron en un golpe liderado por Casado y Besteiro en marzo de 1939. Económicamente, la República comenzó a controlar zonas industriales como CAMPSA y compañías ferroviarias, controlando bancos y colectivizando empresas y tierras. Conforme la guerra avanzaba, la estrategia de Negrín derivó en resistir para intentar enlazar con una guerra mundial que se preveía inminente.
La evolución política en el bando franquista estuvo marcada por la muerte de Sanjurjo y Mola, y el liderazgo de Franco. El 26 de julio de 1936 se crea la Junta de Defensa Nacional en Burgos y Franco es nombrado Generalísimo y Jefe de Estado el 26 de septiembre de 1936. En abril de 1937 decretó la unión de falangistas y carlistas en FET y de las JONS. Formó el primer gobierno en enero del 38, siendo Franco el presidente y jefe de gobierno. Económicamente, disponían de la mayor parte de las tierras de cultivo. El control de la producción fue estricto, contando con la colaboración de propietarios, la banca y los grandes financieros.
A nivel internacional, la Guerra Civil Española estalló en un contexto de peligrosa tensión entre las democracias europeas y los regímenes fascistas y nazis. La Sociedad de Naciones constituyó un Pacto de No Intervención propuesto por Francia, firmado inicialmente con Gran Bretaña y al que se acabaron añadiendo 25 países, entre ellos Alemania e Italia. El acuerdo resultó ineficaz, pues la ayuda que recibió el ejército franquista vino de Alemania (con la Legión Cóndor) e Italia (Cuerpo de Tropas Voluntarias). Estos países ayudaron a España como ensayo para una posible guerra mundial. También recibió ayuda, en menor medida, por parte de Portugal e Irlanda.
El gobierno republicano contó con el apoyo de las Brigadas Internacionales (50.000 combatientes de hasta 70 países) y de la URSS, que entregó armamento pagado con las reservas de oro del Banco de España. México prestó una pequeña ayuda con municiones y acogiendo exiliados. Gran Bretaña renunció a apoyar al bando republicano, promoviendo una política de apaciguamiento hacia los fascismos. Francia alentó la adhesión al gobierno republicano, pero sin pronunciamiento oficial para no causar conflicto. Estados Unidos se mantuvo neutral.
La Guerra Civil se convirtió en la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Así lo comprendió Negrín, pero el Pacto de Múnich (30-09-1938), en el que Francia y Gran Bretaña permitían a Alemania arrebatarle los Sudetes a Checoslovaquia, retrasó el conflicto europeo y la II República no pudo aguantar lo suficiente.
En 1936, el general Francisco Franco había sido designado jefe de gobierno de la Nación. Llamamos franquismo al sistema político, económico, social y cultural que se estableció en España desde 1939 hasta 1975, caracterizado por la concentración de poderes en la persona del dictador. Franco personificaba la soberanía nacional y reunía todos los poderes: Jefe de Estado, Jefe de Gobierno, Jefe de las FF. AA. y Jefe de FET y de las JONS.
Para consolidar el régimen, la dictadura asentó unos fundamentos ideológicos iniciados en la guerra civil:
El régimen prohibió los partidos políticos, salvo la Falange, pero colaboraron diversos grupos denominados «familias políticas»:
Las Leyes Fundamentales del Reino fueron un conjunto de ocho leyes que organizaban los poderes del Estado durante la dictadura:
El desarrollo económico de 1957 impulsó cambios demográficos: aumento de la población (baby boom) y descenso de la mortalidad. Más de un millón y medio de españoles emigraron a Europa entre 1960 y 1973. Surgió una clase media urbana, aumentó la escolarización con la Ley General de Educación de 1970 y la mujer comenzó a incorporarse al mundo laboral.
Tras la guerra, se implantó la autarquía (autosuficiencia e intervencionismo), creando el INI y RENFE. Esto provocó inflación y escasez. En 1959, el Plan de Estabilización puso fin a la autarquía, iniciando una apertura que permitió el crecimiento de los años 60, la industrialización y el éxodo rural hacia Madrid, Cataluña y el País Vasco.
La oposición al régimen fue creciente y diversa:
Existió una cultura oficial (Pemán) y una de oposición (Buero Vallejo). En el exilio destacaron figuras como Juan Ramón Jiménez y Picasso. La Ley de Prensa e Imprenta de 1966 permitió una ligera apertura y mayor libertad de expresión en las décadas finales.
