Portada » Química » Bioquímica de Carbohidratos y Nucleótidos: Estructuras, Enlaces y Funciones
Cuando un alcohol reacciona con un aldehído en un carbohidrato, se forman estructuras cíclicas denominadas anillos hemiacetales. En el caso de los aldehídos, el primer carbono es un carbonilo primario, mientras que el resto de la estructura presenta grupos hidroxilo (-OH) e hidrógenos.
Durante la formación del anillo, se rompe el doble enlace del oxígeno, dejando una valencia libre en el carbono y otra en el oxígeno. El hidroxilo del último carbono reacciona y se desplaza hacia el carbono primario.
Debido a la valencia libre del carbono, este se une al oxígeno mediante el enlace hemiacetal. En esta configuración, el último carbono suele quedar fuera del anillo. Este cambio bioquímico permite representar la molécula de forma que se pueda identificar la orientación espacial de cada átomo y sus grupos funcionales (hidroxilos e hidrógenos).
Esta representación utiliza un pentágono o hexágono para visualizar la estructura. En el extremo se ubica el carbono 1, seguido por los carbonos 2 y 3. El carbono 4 sostiene un hidrógeno por debajo del plano y se conecta al carbono 5.
La proyección de Haworth es fundamental para determinar la ubicación de los grupos oxidrilos (-OH):
El proceso es análogo al hemiacetal, pero ocurre con un carbonilo secundario. La diferencia principal radica en que, al involucrar un carbonilo secundario, ambos extremos de la cadena suelen quedar fuera de la estructura anular.
Dependiendo de la cantidad de carbonos y la forma del anillo, podemos encontrar:
Los enlaces 1,4 permiten la formación de cadenas largas y lineales.
Un nucleósido se forma cuando una base nitrogenada (adenina, timina, citosina, uracilo o guanina) se une a una pentosa (ribosa o desoxirribosa) a través del carbono 1 en posición beta. Esta unión se denomina enlace nucleosídico.
Cuando el grupo alcohol del carbono 5 de la pentosa reacciona con un ácido fosfórico, se produce una reacción de esterificación (alcohol + ácido = éster), liberando moléculas de agua.
Un nucleótido monofosfato es inestable. Para estabilizarse, se añaden más grupos fosfato mediante enlaces anhídrido, creando nucleótidos difosfato (ADP) o trifosfato (ATP).
El enlace anhídrido es altamente energético. La naturaleza purifica la energía proveniente de proteínas, carbohidratos y lípidos, almacenándola en estos enlaces de fosfato. El cuerpo no utiliza la energía de los alimentos directamente; debe transformarla en ATP mediante procesos como el Ciclo de Krebs y la cadena oxidativa.
Los nucleótidos se unen entre sí mediante enlaces fosfodiéster. Este puente de fósforo conecta el carbono 5′ de un nucleótido con el carbono 3′ del siguiente, formando largas cadenas.
