Portada » Educación Artística » Evolución del Diseño y Estilos Artísticos: Del Renacimiento al Barroco y Rococó
El Renacimiento en Inglaterra marca el inicio de la Edad Moderna. Culturalmente se divide en el Renacimiento (siglos XV y XVI) y el Barroco (siglos XVII y XVIII). Este periodo estuvo marcado por grandes descubrimientos geográficos y la consolidación de una nueva sociedad fundamentada en el auge de los estados centralizados, grandes ejércitos y administraciones burocráticas. Fue el inicio del autoritarismo monárquico y de una economía centrada en la burguesía, poniendo los cimientos del capitalismo, la economía mercantil y el progreso técnico-científico.
En el arte isabelino, la posesión de objetos reafirmaba la condición social y el linaje. La pintura se centró en el retrato y la miniatura. En arquitectura, se mantuvo el estilo Tudor (gótico tardío), destacando el uso de madera de roble, yeso blanco, regularidad, simetría y una espléndida decoración de interiores.
En esta época surge la figura del artista y creador frente al anonimato medieval. El ascenso de una élite económica propició el patrocinio de la cultura como instrumento de propaganda estatal. El pensamiento humanístico enfatizó el valor del ser humano, convirtiendo al artista en un intelectual con formación científica.
El mobiliario renacentista evolucionó desde rasgos medievales hacia formas más refinadas. Se utilizaron maderas como nogal, pino, cedro, ébano y palo santo. Destacan técnicas como la certosina, intarsie y el uso de pastiglia.
El Barroco surge tras la pérdida del antropocentrismo renacentista. El hombre barroco busca la expresión de lo imaginario, el drama y el movimiento. Se caracteriza por el uso del claroscuro, la distorsión de las formas y la búsqueda de efectos ópticos.
La arquitectura barroca, influenciada por figuras como Borromini, se define por la síntesis, la teatralidad y el uso de líneas curvas, elipses y espirales. Los interiores se diseñaron como escenarios sociales, utilizando técnicas como la cuadratura y el quadro riportato para decorar bóvedas.
El periodo de Regencia y el estilo Luis XV se caracterizan por el horror a la línea recta y la pasión por lo orgánico. La rocaille (rocalla) inspira formas sinuosas. El mobiliario se vuelve más cómodo y especializado, introduciendo piezas como la chaise-longue, la chauffeuse y la voyeuse.
Hoy en día, arquitectos como Luigi Sammarro y estudios como Gori & Yoon reinterpretan la tradición clásica y barroca, combinando la funcionalidad moderna con la elegancia histórica. Por su parte, el estilo Carbondale de Eric Carlson aplica la dramaturgia barroca al diseño de espacios comerciales de lujo, capturando la identidad de marca a través de la arquitectura y el juego de luces.
El Barroco francés, simbolizado por el Palacio de Versalles, representa la plenitud del absolutismo. Se distingue por el uso de marquetería, bronces dorados y una ornamentación exuberante basada en motivos romanos, figuras alegóricas y una estética dinámica que rompe la rigidez de la línea recta.
