Portada » Lengua y literatura » Obras Maestras de la Literatura Española: Del Renacimiento al Barroco
Este fragmento pertenece a El Lazarillo de Tormes, una novela publicada en 1554. Es la primera novela picaresca española, y se llama así porque narra la vida de un pícaro con todas sus venturas y desventuras. La obra se incluye en el movimiento artístico del siglo XVI; es de género narrativo, tiene autor anónimo y el personaje es un antihéroe.
El fragmento da cuenta de la primera experiencia de Lázaro con el ciego, su primer amo. Este lo convence para que arrime su cabeza a una estatua de piedra y, seguidamente, le da un golpe contra ella. Con esta violenta acción, el ciego pretende hacer de él una persona menos confiada. Lázaro aprende la lección y, a costa de su inocencia perdida, aprende a conducirse pícaramente en la vida.
El tema del texto es la pérdida de la inocencia infantil. Es un texto en prosa donde el diálogo se establece entre el ciego y Lázaro; hablan en castellano antiguo, el narrador es el propio protagonista y la acción se desarrolla en Salamanca.
La acción se estructura en tres partes:
Las figuras literarias utilizadas en este fragmento son la metáfora y la antítesis en la frase: «el ciego le enseñó el camino».
En conclusión, este es un fragmento característico de la primera novela picaresca. En él descubrimos la rapidez con la que se pierde la inocencia infantil en un mundo donde hay que tener mucha astucia y ser listo. Es un mundo creíble, realista, totalmente opuesto a la literatura renacentista, que omitía cualquier aspecto vulgar de la realidad.
Este texto está contextualizado en la época del Renacimiento religioso, concretamente en la segunda mitad del siglo XVI. El género del texto pertenece a la poesía lírica mística, que consiste en narrar el proceso del alma hacia Dios. Esta obra pertenece a Noche oscura del alma y sus características principales son: es una poesía mística y amorosa, pero a su vez religiosa; es decir, se trata de una poesía amorosa porque muestra el amor del alma (en figura de mujer) con Dios.
Otra de sus características es que está compuesta por tres vías:
Argumento: La amada (el alma), una vez que ha dejado sosegada su casa (mediante la purificación de las posesiones y pecados), se dirige hacia Dios en medio de la noche de los sentidos y recibe una luz especial que le facilita el camino hasta llegar a la unión íntima con el amado (Dios). El tema principal es la unión mística del alma con Cristo.
En la primera estrofa, la palabra noche simboliza los diversos sacrificios y purgaciones que ha de llevar a cabo el alma para alcanzar la perfección. A través del epíteto «oscura», el poeta insiste en la idea de la oscuridad de los sentidos previa a la ascensión. Por otra parte, la oscuridad favorece la idea de secreto, que se repite en las tres primeras estrofas.
Su forma métrica consta de ocho liras (versos de 7 y 11 sílabas) con rima consonante. Entre los recursos destacan:
Este texto es de género lírico escrito en verso. El soneto pertenece al movimiento literario Barroco, durante los siglos XVI y XVII. Su autor es Francisco de Quevedo.
Este soneto pertenece a los poemas amorosos de Quevedo, tratando el concepto del amor cortés y petrarquista; presenta el amor como vencedor de la angustia y como un ideal inalcanzable. El tema es una descripción del amor desde el punto de vista del autor, hablándonos de sus efectos contradictorios como fuente de sufrimiento.
Se trata de un soneto de rima consonante (ABBA), compuesto por cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos. Quevedo hace un uso magistral de:
En conclusión, el amor en Quevedo se representa de una forma contradictoria; por un lado vence la angustia del tiempo, ya que perdura más allá de la muerte, pero por otro es una frustración constante. Es un ejemplo perfecto de la poesía conceptista.
Este texto es un famoso soneto de Góngora, uno de los mayores renovadores de la lengua poética que dio lugar al gongorismo o culteranismo. Pertenece al Barroco (siglo XVII), tratando asuntos heredados del Renacimiento con un lenguaje complejo y un uso exagerado de recursos literarios.
El tema está relacionado con el tópico del Carpe Diem: invita a las jóvenes a aprovechar su juventud antes de que el tiempo las convierta en «nada», advirtiendo que la vida pasa rápido y la muerte llega inevitablemente.
Aparecen recursos como epítetos (blanca frente), metáforas (cristal luciente), hipérbole (el sol relumbra en vano) y enumeraciones (cuello, cabello, labio y frente). Es un soneto de 14 versos endecasílabos con rima consonante (ABBA ABBA CDC DCD).
Este es uno de los sonetos más destacados de Garcilaso de la Vega, perteneciente al Renacimiento de influencia italiana. Garcilaso introdujo el soneto en España con un estilo sencillo y natural. El poema recrea el mito clásico de la transformación de la ninfa Dafne en laurel.
El poeta contempla la metamorfosis desde el dolor de Apolo para identificarse con el sufrimiento del dios. La estructura se divide en:
Compuesto por versos endecasílabos (ABBA ABBA CDE CDE), destaca el uso de metáforas (cabello de oro) e hipérbaton (los bellos pies en la tierra hincaban). Es una obra representativa por su elegancia y contención emocional.
Este poema pertenece al Renacimiento cristiano y a la literatura ascética de la segunda mitad del siglo XVI. Se titula Oda a la vida retirada y es un poema de influencia petrarquista que trata temas religiosos y el contacto con la naturaleza.
El tema principal es el deseo de soledad y tranquilidad, lejos de las preocupaciones mundanas. Se estructura en liras (versos endecasílabos y heptasílabos) y se divide en tres partes:
Usa recursos como el hipérbaton y el paralelismo. En conclusión, es un ejemplo de ascética donde el poeta busca el encuentro con Dios a través de la meditación.
Este texto es el principio de la Égloga II de Garcilaso de la Vega (primera mitad del siglo XVI). Las églogas son composiciones protagonizadas por pastores idealizados. Presenta características renacentistas: sencillez, naturalidad y petrarquismo.
El tema es el amor no correspondido. Un pastor se lamenta por no poder olvidar a una joven y decide mudarse a un lugar donde consumir su alma dolorida. Está compuesto por versos endecasílabos en tercetos encadenados con rima consonante. Incluye figuras como la metáfora (cabellos de oro), el hipérbaton (yo solo en tanto bien morir me siento) y el epíteto (blanca mano).
Retomando la obra de San Juan de la Cruz, en la séptima estrofa se produce el éxtasis místico («y todos mis sentidos suspendía»). El autor se explica mediante la alegoría, utilizando textos con sentido figurado para transmitir realidades espirituales.
En conclusión, este tipo de poemas son típicos de la poesía mística. Mediante elementos simbólicos y repeticiones, el poeta logra transmitir las sensaciones que el alma experimenta en su camino ascendente hasta alcanzar la unión mística con Dios.
