Portada » Lengua y literatura » Tres Sombreros de Copa de Miguel Mihura: Simbolismo, Estructura y la Subversión Lírica del Absurdo
Tres sombreros de copa fue escrita en 1932, pero su humor revolucionario impidió su estreno en aquel momento. Tras la Guerra Civil, la obra fue publicada en 1947 y se convirtió en un éxito editorial y en un modelo de teatro del humor. Como Miguel Mihura ya había triunfado como guionista de cine, no hubo problemas para su puesta en escena, pero, para entonces, Eugène Ionesco ya había popularizado el teatro del absurdo.
La obra presenta una serie de simbolismos que deben ser tenidos en cuenta. El tema central es la Felicidad Imposible, al que confluyen cuatro canales temáticos principales:
Casi todos los demás personajes presentan una relación con el amor (salvo Don Sacramento y Doña Rosario, cuya relación es indirecta y opuesta: Don Sacramento impone el matrimonio; Doña Rosario posibilita el amor entre Dionisio y Paula). Se relacionan dos tipos de personajes:
La obra juega con el absurdo de los elementos puestos en escena (relación entre personajes, situaciones, diálogos y los propios personajes) y el valor simbólico de todos ellos.
El valor simbólico empieza por el propio título de la obra, y los tres sombreros aparecen como un símbolo en escena. Dionisio inaugura el primer acto portando los tres: uno para la boda (regalo de Don Sacramento) y los otros dos que lleva en una caja (el que le viene grande y el que le da cara de salamandra). Cada uno es un símbolo en sí mismo:
Los sombreros de copa ligan a ambos mundos: para Dionisio, es parte del traje de etiqueta burgués, símbolo de la vida respetable y de los compromisos que atan. Para Paula, forma parte del vestuario de las bailarinas de music hall y es el símbolo de una vida más libre y espontánea. Dionisio usa su sombrero para hacer juegos malabares, simbolizando la imaginación, la fantasía, pero también la trampa y el engaño que él mismo le hace a Paula al decir que es prestidigitador.
Los nombres de los personajes también forman parte de los símbolos:
Los personajes invitados a la fiesta, salidos del mundo convencional de Dionisio, tienen nombres alusivos: el Odioso Señor que busca sexo, el Anciano Militar que representa la dignidad jubilada en busca de ilusión, el Cazador Astuto en busca de presas, etc.
Algunos objetos tienen valor simbólico, como la carraca, que simboliza la fiesta y se estropea en manos de Paula y Don Sacramento.
Los personajes aparecen encuadrados en tres marcos:
Tanto Don Rosario como los pertenecientes al mundo de Dionisio o al de Paula son designados nominalmente. En cambio, los personajes invitados carecen de nombre propio; son personajes por antonomasia, figurantes sin voz (no hablan) que sirven para crear el marco y el clímax de fiesta, y son nombrados por una cualidad suya.
La acción se desarrolla en una sola noche (desde las 22:30 hasta las 7:30 de la mañana). El espacio está dividido en dos:
La acción desdobla la acción principal, llevada por Dionisio y Paula, y la del marco, hecha de acciones secundarias no desarrolladas, pero sí mencionadas y aludidas.
La obra se constituye de tres actos (Presentación, Nudo y Desenlace):
La obra busca una unidad conseguida por la concentración espacial, la concentración temporal y la concentración activa (de acción). Presenta una estructura clásica en la que una serie de repeticiones ayudan a concebirla como unidad:
