Portada » Biología » Proceso de Elaboración del Vino Tinto: Técnicas y Fases de Cata
Para elaborar un vino tinto, los pasos a realizar son los siguientes:
Se utilizaba por el amplio contacto del mosto con el aire que permitía una buena fermentación y disminución del calentamiento. Sin embargo, con este tipo de cubas hay pérdida de alcohol y riesgos de sufrir quiebra oxidásica en vendimias putrefactas. Es necesario hundir regularmente el sombrero y realizar bazuqueos que permiten la extracción de sustancias (taninos), airear el mosto y homogeneizar la temperatura.
Sin entrada de aire, lo que permite prolongar el encubado el tiempo que se desee. Presenta el inconveniente de un calentamiento importante y la ausencia de contacto con el oxígeno; por tanto, la fermentación era lenta y difícil. Además, este dispositivo evita la pérdida de alcohol por evaporación y permite tener vinos prensa de buena calidad.
Con los remontados favorecemos las fermentaciones con el aireamiento del mosto, es decir, de las levaduras en su fase de crecimiento, ayudándolas a resistir mejor las temperaturas elevadas.
Los remontados deben hacerse al inicio de la fermentación, cuando las levaduras se encuentran en fase de crecimiento y necesitan oxígeno para mejorar su desarrollo y supervivencia. La aireación más eficaz es la que se realiza al segundo día de la fermentación, permitiendo una mejor asimilación nitrogenada que les permite restablecer completamente su actividad fermentativa, así como homogeneizar la temperatura, el azúcar, la población de levaduras y la extracción de los constituyentes del mosto (polifenoles).
Los remontados que se suelen efectuar son dos cada 24 horas. Es recomendable hacer el remontado de un volumen de mosto correspondiente a la tercera parte o la mitad de la cuba, porque un exceso puede conducir a obtener sustancias muy tánicas.
Se analiza el color, la limpidez (transparencia), el lagrimeo (viscosidad; depende del contenido alcohólico: a mayor lentitud, más alcohol), la intensidad (color sobre fondo blanco; da una idea del cuerpo del vino), el matiz (color que indica la vejez), el ribete y la capa (alta, media, baja).
Consiste en sorber un poco de vino y pasarlo por toda la boca para percibir todos los sabores a través de la lengua (ácido, dulce y amargo). Se evalúa la textura, la astringencia y el retrogusto (tiempo que permanecen las sensaciones en la boca).
Son vinos menos astringentes (extraen pocos taninos), pero con mucho color. Este proceso mejora las características organolépticas, siendo vinos más suaves al disminuir la acidez y tener menor extracción de taninos de los hollejos y de las pepitas, además de tener un desarrollo de un aroma característico y complejo (plátano, fresa, frambuesa, chicles bazooka, etc.). Tienen un paso de boca no muy largo, con estructura-cuerpo medio y una graduación de unos 12-12.5% vol.
La decisión de descubar el mosto depende de las características del producto que queramos obtener, es decir, del tipo de vino que queramos elaborar. Lo hacemos midiendo la densidad cuando se encuentra a 1010-1015, teniendo en cuenta la pérdida de CO2, el color, la cata (evaluando el amargor de los raspones), así como la disminución de la temperatura.
