Portada » Filosofía » Metafísica y Racionalismo: Fundamentos de la Filosofía Platónica y su Contraste con Descartes
La filosofía de Platón se basa en la división de la realidad en dos niveles:
Esta distinción fundamenta su idealismo y su intención de superar el relativismo sofista. La verdadera realidad está formada por las Ideas, entidades eternas, perfectas e inmutables que sirven de modelo a las cosas sensibles y poseen universalidad y necesidad, propias del conocimiento científico.
Platón justifica la existencia de las Ideas afirmando varios puntos:
Surge así su dualismo ontológico: el mundo sensible, imperfecto y cambiante, y el inteligible, eterno y perfecto. El mundo sensible es una imitación del inteligible, ordenado por el Demiurgo tomando como modelo las Ideas, entre las que destaca la Idea de Bien como principio supremo.
Este dualismo se refleja en el conocimiento. Platón distingue entre doxa (opinión) y episteme (ciencia).
En el símil de la línea aparecen cuatro grados:
Siendo esta última (noesis) el conocimiento directo de las Ideas y del Bien. El acceso al conocimiento se realiza mediante la dialéctica, el amor —que eleva desde la belleza sensible a la Belleza misma— y la reminiscencia, según la cual aprender es recordar las Ideas conocidas por el alma antes de unirse al cuerpo.
En su antropología, el ser humano está formado por cuerpo y alma inmortal. El alma tiene tres partes:
Esta estructura se representa mediante la alegoría del carro alado.
De ello deriva su ética objetiva: la felicidad consiste en conocer la Idea de Bien y actuar conforme a ella. Cada parte del alma posee una virtud:
La justicia surge cuando todas actúan en armonía bajo el gobierno de la razón.
Platón aplica esta idea a la política. Tras la crisis de la democracia ateniense, defiende que deben gobernar los filósofos, únicos capaces de conocer el Bien. La polis reproduce la estructura del alma:
Para evitar la corrupción propone el comunismo platónico y explica la degeneración política desde la aristocracia hasta la tiranía. En Las leyes concluye que, si no gobiernan filósofos, la mejor opción es una ciudad sometida a la ley.
Platón y Descartes pertenecen a épocas distintas, pero coinciden en su racionalismo, ya que ambos consideran que la razón es la única fuente segura de conocimiento.
Descartes desconfía de los sentidos porque pueden engañarnos, y Platón afirma que solo proporcionan doxa u opinión sobre el mundo sensible, copia imperfecta del mundo de las Ideas donde se alcanza la episteme.
Ambos defienden la primacía de las ideas, aunque con significado diferente:
Los dos autores defienden el innatismo:
También comparten la importancia de las matemáticas:
En antropología ambos defienden un dualismo:
En el ámbito teológico existen diferencias:
Finalmente, Platón desarrolla una filosofía política orientada a construir una ciudad justa gobernada por filósofos, mientras que Descartes centra su proyecto en reformar el conocimiento mediante un nuevo método filosófico.
«El hombre está condenado a ser libre.” — Jean‑Paul Sartre
“La felicidad es el significado y propósito de la vida.” — Aristóteles
«El hombre es bueno por naturaleza; es la sociedad la que lo corrompe.” — Jean‑Jacques Rousseau
“El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente.” — Lord Acton
“Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo; de lo que se trata es de transformarlo.” — Karl Marx
“Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.” — Friedrich Nietzsche
“La vida no examinada no merece ser vivida.” — Sócrates
“La libertad consiste en poder hacer lo que se debe querer.” — Montesquieu
