Portada » Historia » La Dictadura Franquista (1939-1975): Características, Pilares y Crisis Final del Régimen
El franquismo nació como una dictadura que confirmó el carácter antidemocrático de las instituciones y continuó la represión practicada en la Guerra Civil.
Se caracterizó por el autoritarismo extremo. Sus rasgos más relevantes fueron:
Los tres grandes pilares del régimen franquista fueron:
Desde 1957, la política exterior franquista se fijó como objetivo el acercamiento a la Europa comunitaria, mantener la relación con EE. UU. y recuperar Gibraltar. España alcanzó en este tiempo la mayor aceptación internacional. En 1957 se creó la CEE y en 1962 España solicitó el ingreso, pero fue denegado debido a que sus estatutos precisaban que solo podían ser admitidos los regímenes democráticos.
Las relaciones con los Estados Unidos estuvieron marcadas por los pactos bilaterales y las prórrogas. España basó su política exterior en estos acuerdos y, aunque pedía más colaboración internacional, no lo consiguió.
Después del escándalo originado por el caso Matesa, Franco separó a los ministros responsables y a Fraga, que dio publicidad al delito. En 1969, Carrero Blanco se hizo cargo del nuevo gobierno y trazó un amplio programa:
El malestar laboral aumentó entre 1970 y 1974, y ETA se mostró especialmente activa. La respuesta del gobierno fue endurecer en 1971 la Ley de Orden Público de 1959.
A principios de 1973, en el seno del franquismo, los enfrentamientos entre aperturistas y ultraconservadores provocaron una crisis de gobierno, la cual Franco resolvió separando la Jefatura del Estado y la del Gobierno.
Carrero murió en diciembre de 1973, víctima de un atentado de ETA.
Franco nombró presidente (y notario de Madrid) a Carlos Arias Navarro para hacer frente a la crisis económica que se había anunciado tras la subida del petróleo. Ante la convicción de que el fin biológico del dictador se encontraba cerca, Arias presentó ante las Cortes una reforma del régimen, lo que llamó el Espíritu del 12 de Febrero. Arias prometió una ley municipal que permitiera las elecciones y anunció reformas sindicales y una nueva Ley de Asociaciones Políticas.
Los ultraderechistas denunciaron el peligro que corría el régimen y forzaron una nueva dinámica. Franco enfermó gravemente y Arias Navarro se decantó hacia el inmovilismo. El franquismo era incapaz de democratizarse desde dentro.
En el terreno económico, durante los años sesenta, la economía española experimentó un extraordinario crecimiento que coincidió con los Planes de Desarrollo.
En 1962 se creó la Comisaría del Plan de Desarrollo, dirigida por Laureano López Rodó hasta 1973, con el objetivo de programar el crecimiento de los subsectores de la economía e impulsar el desarrollo de determinadas zonas geográficas.
El aumento de los intercambios con Europa impulsó al gobierno a iniciar conversaciones exploratorias con la CEE. En junio de 1970, España y la CEE firmaron un Acuerdo Preferencial que estuvo en vigor hasta 1986.
En octubre de 1973 se desencadenó la Crisis del Petróleo. Dos meses después, moría Carrero Blanco debido a un atentado, dos hechos que abrieron paso al declive del régimen. La política económica de finales del franquismo, a pesar de la crisis económica mundial, se caracterizó por su permisividad, debido a la creencia de que la crisis era transitoria. Los efectos fueron el hundimiento del crecimiento del P.I.B., el incremento de la inflación y los resultados negativos de la balanza corriente.
La crisis reflejaba las contradicciones del crecimiento de la década anterior. Estas fragilidades fueron:
A partir de 1973, tuvo lugar un aumento de la conflictividad social y la contestación política. La protesta obrera y estudiantil aumentó, y los grupos de oposición crearon un organismo unitario que promovía la democratización e impedía la continuidad del franquismo.
Fue también en esa época cuando se configuraron en la clandestinidad el PCE y el PSOE, liderados por Santiago Carrillo y Felipe González, respectivamente.
La oposición, creada a iniciativa del PCE, y la Plataforma de Convergencia Democrática, aglutinada en torno al PSOE, pusieron de manifiesto que la alianza antifranquista unía diversas clases sociales. Sin abandonar las movilizaciones, la sociedad esperaba la muerte del dictador para planear alternativas políticas.
La incapacidad del franquismo para adaptarse a las necesidades sociales y al contexto internacional precipitaron la crisis del régimen, que se manifestó abiertamente tras la muerte de Franco en 1975.
