Portada » Biología » Fisiología Orofacial: Funciones del Gusto, Saliva y Masticación
El sentido del gusto cumple funciones vitales para el organismo:
En los seres humanos, solo dos aminoácidos evocan la sensación conocida como umami, cuya traducción del japonés sería «sabor delicioso»: el glutamato monosódico y el aspartato monosódico.
Se encuentran fuera de la cavidad bucal. Existen tres pares grandes: parótidas, submandibulares y sublinguales. Producen la mayor parte de la saliva (entre el 90% y el 95%).
Son pequeñas y se encuentran en el interior de la boca (hay labiales, bucales, linguales, sublinguales, glosopalatinas y palatinas). Su función es mantener la boca lubricada constantemente. Son irrigadas por arteriolas de sus respectivas regiones.
La función digestiva de la saliva se debe a la amilasa salival (ptialina) y la lipasa lingual. La ptialina hidroliza los enlaces α-1,4 del almidón en la boca, y este proceso continúa en el intestino con la amilasa pancreática. Las lesiones en las glándulas salivales pueden aumentar la concentración plasmática de amilasa, que pasa a la sangre.
La saliva contiene mucinas, que son proteínas con muchos carbohidratos. Estas mucinas actúan como lubricante, cubriendo y protegiendo los tejidos de la boca para que estén hidratados y no se lastimen al hablar, masticar o tragar.
La saliva tiene una importante función protectora y antibacteriana gracias a diversas propiedades y componentes:
El acto masticatorio es considerado actualmente no meramente una actividad funcional basada solo en movimientos mandibulares simples, sino que, contrariamente, involucra una compleja interacción e interrelación de funciones que compromete varios órganos de la región orofacial.
El ciclo masticatorio se describe con base en tres fases fundamentales:
Su medición ha sido objeto de diversas investigaciones. Hoy en día, la fuerza masticatoria se mide mediante técnicas intraorales o extraorales.
El proceso de tragar o deglutir se divide en las siguientes fases:
En odontología, se utilizan diferentes registros para analizar la mordida del paciente:
El articulador es un dispositivo mecánico empleado en odontología para:
La fonoarticulación y la respiración son procesos esenciales y complementarios en la producción del habla humana, constituyendo la base de una comunicación efectiva.
Los fonemas son las unidades mínimas de sonido que componen y distinguen las palabras en un idioma.
El sonido producido en la laringe es modificado y amplificado en las siguientes cavidades:
El paladar blando o velo del paladar juega un papel crucial en la articulación de los sonidos:
El sonido generado en la laringe tiene tres características principales:
La enorme cantidad de receptores que se encuentran en el pabellón faringo-bucal reciben el impacto de los distintos rangos de presión aerodinámica y acústica. La consecuencia de su estimulación es el reflejo trigémino recurrencial, exhaustivamente estudiado por Husson. El área anterior del paladar duro es muy rica en terminaciones sensitivas del trigémino y en ella se produce el impacto de armónicos de aproximadamente 2.500 c.p.s., que, por su especial longitud de onda, producen una compresión.
Las aferencias propioceptivas musculares y articulares ejercen influencias sobre la formación reticular. Cuando un sujeto se encuentra en posición supina, estas aferencias disminuyen, determinándose una activación de la formación reticular inhibitoria, la cual desencadena una disminución del tono de las cuerdas vocales.
Se ha comprobado que la estimulación auditiva, especialmente cuando se hace a una frecuencia homorrítmica con la de la voz, determina un aumento del tono del esfínter glótico. Por vía de un reflejo bulbar, la estimulación aferente proveniente del VIII par craneal determina conexiones reflejas con los núcleos bulbares (V, VII, IX, X, XI, XII pares craneales y espinales), permitiendo el autocontrol de la voz.
El dolor periodontal se caracteriza por ser un dolor proporcional a la intensidad del estímulo y, como se mencionó anteriormente, este puede originarse por una inflamación pulpar que se extiende a los tejidos circundantes.
La palpación es una técnica de examen físico que se utiliza para evaluar la sensibilidad, inflamación o tensión en los músculos y estructuras de la ATM y áreas circundantes. La palpación proporciona información importante sobre el estado de los músculos y las articulaciones.
