Portada » Formación y Orientación Laboral » Estrategias de Liderazgo y Técnicas de Negociación Efectiva
Existen dos enfoques principales para comprender el liderazgo: considerarlo como una cualidad permanente (teoría de los rasgos de la personalidad) o considerarlo como una conducta que varía según las personas y las situaciones (teoría del liderazgo situacional).
Esta teoría se basa en las cualidades de la personalidad que debe poseer un líder para garantizar una adecuada dirección. Según este enfoque, solo algunas personas que poseen ciertas cualidades podrán ser líderes, tales como:
No obstante, el liderazgo supone un conjunto de habilidades que también se pueden aprender; por lo tanto, se afirma que el líder no nace, se hace.
En este enfoque, existen dos tipos de comportamiento fundamentales:
Existen varios estilos para abordar los conflictos:
La negociación es un medio más de resolución de un conflicto. Puede definirse como un proceso en el que se toma una decisión conjunta por dos o más partes, las cuales primero expresan sus demandas contradictorias tratando de llegar a un acuerdo. Con la negociación, lo que se pretende es llegar al mejor acuerdo, no a cualquier acuerdo.
Las características principales son:
Consiste en recopilar información a través de una hoja de preparación táctica, establecer los objetivos asignándoles una prioridad, determinar el MAPAN (Mejor Alternativa Posible a un Acuerdo Negociado) propio y de la otra parte, elegir el estilo negociador y definir nuestra gama en cada asunto.
Implica establecer nuestra posición inicial, tantear a la otra parte para averiguar sus intenciones, emplear técnicas de comunicación oral para convencer y persuadir, y buscar acuerdos que sean percibidos como beneficiosos por ambas partes.
Es una fase breve e intensa donde el factor tiempo es crucial. Se debe evitar el bloqueo, realizar concesiones, presentar una oferta no rechazable y cerrar el acuerdo a través de un documento escrito, evitando tensiones innecesarias.
Características del proceso negociador: Existencia de un conflicto de intereses que se resolverá a través de la interacción verbal entre las partes implicadas. Se da una batalla de ingenio, se desarrolla a través de una serie de fases y el objetivo mutuo es lograr un acuerdo. En toda negociación existen cuatro reglas básicas: separar a las personas del problema; defender intereses, no posiciones; generar el mayor número de opciones posibles y basar el resultado en criterios objetivos.
Los elementos fundamentales de todo proceso negociador son:
Tres fases fundamentales del negociador:
