Portada » Latín » El Legado de Augusto: Dinastías, Sociedad y Mitología de la Roma Imperial
Tras la muerte de César y la lucha por asumir el poder, el Senado nombró a Octavio emperador. Este, conocido como Augusto, decidió restaurar el ideal romano que las guerras civiles habían deteriorado. Para ello, desarrolló durante su reinado una política de recuperación dirigida hacia:
Tras su muerte, el Panteón fue finalizado.
Augusto estableció que fuera el propio emperador quien designara a su sucesor, normalmente un miembro de su propia familia. De este modo fundó la dinastía Julio-Claudia (14-68 d. C.). Estos fueron sus miembros más destacados:
Calígula y Claudio murieron a causa de conspiraciones, mientras que Nerón se suicidó.
Tras la muerte de Nerón se sucedieron en un mismo año cuatro emperadores. El último de ellos, el general Vespasiano, fue el fundador de la dinastía Flavia (69-96 d. C.). Durante esta dinastía tuvo lugar la erupción del Vesubio, que enterró bajo sus cenizas las ciudades de Pompeya y Herculano. La dinastía Flavia terminó con Domiciano, quien, a pesar de asegurar las fronteras y mejorar la economía del Imperio, fue asesinado por sus despóticos métodos de gobierno.
Tras la muerte de Domiciano se produjo en Roma un periodo de gran prosperidad y expansión, bajo la dinastía Antonina (96-192 d. C.). Los primeros emperadores de esta dinastía fueron llamados “los cinco buenos emperadores”:
Fue durante la dinastía de los Severos cuando el Imperio entró en una crisis causada en parte por su continua expansión territorial. Sus grandes dimensiones hacían difícil el control de las provincias más periféricas. En el siglo III, el Imperio entró en una grave crisis social y económica.
Debido a esta inestabilidad, en el siglo IV, bajo otras dinastías, se produjo una serie de cambios que, junto con las invasiones bárbaras del siglo siguiente, provocaron la caída del Imperio romano de Occidente.
El Imperio de Oriente sobrevivió con el nombre de Imperio Bizantino hasta 1453. Era un imperio griego por lengua y tradición cultural, cristiano por religión y romano en cuanto a leyes e instituciones.
Las diferencias sociales existían desde el nacimiento.
El sistema de nombres de personas, llamado onomástica, deriva del sistema romano conocido como tria nomina. Los varones adultos libres de la clase aristocrática recibían un triple nombre:
La institución básica de la sociedad romana era la familia. Pero el concepto romano de familia era mucho más amplio que el actual.
El pater familias era el padre o cabeza de familia. Sus funciones principales eran asegurar el bienestar familiar y celebrar el culto doméstico a los dioses del hogar. Su autoridad se denominaba patria potestas.
La expresión pater familias se sigue empleando todavía. Significa ‘cabeza de familia’, pero también se usa con el sentido amplio de ‘jefe’ o ‘líder de un grupo’.
Las mujeres estaban sometidas a los hombres y tenían un papel secundario, aunque con el tiempo fueron ganando derechos y libertades. Las leyes obligaban a todas las mujeres a estar bajo la tutela del hombre, que podía ser el pater familias, el marido u otro tutor designado por el pater.
El matrimonio y la maternidad eran la única posibilidad para las mujeres libres y de clase alta. El matrimonio era un acto privado en el que no intervenía ninguna autoridad civil o religiosa.
La mujer casada, llamada matrona, desempeñaba un papel importante en la familia:
La educación en Roma no era igualitaria, ya que solo accedían a ella los hijos de los más ricos.
En un principio, la educación de los romanos se desarrollaba dentro de la familia, donde, aparte de aprender a leer, escribir y contar, los niños adquirían conocimientos prácticos sobre agricultura y el oficio de sus padres. Además, aprendían el manejo de las armas y los valores cívicos y morales que se esperaban de un buen ciudadano.
En la época de la República se crearon las primeras escuelas, que recibían el nombre de ludus (plural, ludi).
Al frente del ludus se encontraba el ludi magister (‘maestro’), que cobraba dinero por las lecciones y que solía ser un esclavo o un liberto. Los esclavos griegos eran los más solicitados por los ricos que querían dar a sus hijos una buena educación. El prestigio cultural de Grecia hizo que el sistema educativo romano tomara como modelo el griego.
Fue una divinidad griega de la caza y de los parajes silvestres. Hija de Zeus y de Leto, y hermana melliza de Apolo. Se le identifica con la Luna.
Apolo se atrevió a desafiar a Cupido. Cupido cogió dos flechas: una tenía la punta de oro e infundía amor; la otra tenía la punta de plomo e inspiraba indiferencia. Cupido lanzó la primera a Apolo y la segunda a Dafne. Apolo sentía una inmensa pasión por la ninfa Dafne, pero ella, en cambio, sentía desprecio y huyó. Apolo corrió en su busca, pero ella solicitó la ayuda de su padre (el río Peneo) y él la convirtió en un laurel. Abatido, Apolo abrazó al árbol y se echó a llorar, diciendo que sus hojas serían siempre verdes y servirían para coronar a los hombres más célebres. (Nota: Las ninfas eran divinidades jóvenes que acompañaban a una diosa).
Sísifo fue testigo del secuestro de una ninfa por parte de Zeus y decidió contárselo a su padre. Zeus, al enterarse, le castigó empujando cuesta arriba una piedra por una montaña, que cuando llegaba a la cima volvía a rodar hacia abajo. La expresión es usada para describir el trabajo duro que debe hacerse una y otra vez, un esfuerzo inútil y repetitivo.
Tántalo, para honrar a los dioses olímpicos, mató a sus hijos y los sirvió de estofado. Zeus condenó a Tántalo a estar en un lago con el agua hasta la barbilla y bajo un árbol lleno de frutas, pero cada vez que intentaba beber o comer, el agua y las ramas se retiraban (de ahí el término ‘tantalizar’).
Prometeo era un titán que otorgó a los humanos el don de hacer fuego. Júpiter (Zeus) se enfadó ya que les había dado un elemento divino. Zeus ordenó crear una mujer de arcilla para Prometeo. Este la rechazó y se la otorgó a su hermano. Ella le regaló una caja, la cual trajo al mundo todos los males (Pandora). En venganza, Prometeo sacrificó dos bueyes: dejó en una pila las partes comestibles cubiertas y en la otra los huesos cubiertos con piel de animal. Zeus eligió esta última. En venganza, Zeus ordenó encadenar a Prometeo en una cueva del Cáucaso, donde un águila le devoraría las entrañas durante 30.000 años, pero sin llegar a provocarle la muerte. (Documento elaborado por Amelia Ramírez Sánchez-Cañete).
Representa a los gemelos Cástor y Pólux, conocidos como dioscuros. Solo Pólux era hijo de Júpiter; Cástor era hijo de Tíndaro y Leda, reina de Esparta. Ambos raptaron dos mujeres y se casaron con ellas. Por esto mataron a Cástor. Pólux, como tenía el don de la inmortalidad, convenció a su padre para que se lo concediera a Cástor. Así se alternaban como dioses del Olimpo. Zeus colocó a ambos en el cielo, donde permanecen inseparables como constelación.
Simboliza a un vellocino de oro que protegió a dos niños, Hele y Frixo. Los niños huyeron montados en el carnero sobre el mar, pero Hele cayó y se ahogó. Frixo sacrificó al carnero y colgó su lana en un roble, en honor a Júpiter. Júpiter inmortalizó al carnero por su coraje en una constelación.
