Portada » Historia » El ascenso de los regímenes totalitarios en Europa: Fascismo, Nazismo y Estalinismo
Algunos países europeos con poca tradición parlamentaria pasaron de tener regímenes democráticos a otros totalitarios y antidemocráticos. Un régimen totalitario es aquel que rechaza los principios de la democracia y pretende controlar totalmente a la sociedad. Suele caracterizarse por la figura de un líder o jefe, la existencia de un partido único y el uso de la violencia y el terror para controlar a la oposición política y a la sociedad civil.
El ascenso de estos regímenes fue impulsado por diversos factores:
En 1921, Benito Mussolini creó el Partido Nacional Fascista. Tras la Marcha sobre Roma en 1922, el rey nombró a Mussolini jefe de gobierno. El nuevo régimen comenzó a recortar derechos y a perseguir a los opositores.
Adolf Hitler, tras participar en el fallido Putsch de Múnich, ingresó en el Partido Nazi (NSDAP) en 1920. En su obra Mein Kampf (Mi lucha), expuso sus ideas fundamentales: desprecio por la democracia parlamentaria, antisemitismo, odio al comunismo, superioridad de la raza aria y la necesidad de crear un gran imperio (Reich).
En 1933, tras el incendio del Parlamento (que Hitler atribuyó a los comunistas), obtuvo plenos poderes. En 1934 se proclamó líder del Tercer Reich.
Tras la Revolución de 1917 y la muerte de Lenin, Stalin tomó el poder en la URSS, transformando el sistema socialista en una dictadura alejada de los principios originales de libertad e igualdad.
