Portada » Psicología y Sociología » Desarrollo Psíquico y Corporal en la Infancia: Procesos Fundamentales
Los diques se definen como barreras psíquicas que consisten en el cambio de signo del afecto ante la posibilidad de descarga pulsional, relacionada con la sexualidad infantil. La falta de constitución de los diques es indicadora de trastornos en los procesos de constitución psíquica.
Al declinar el complejo de Edipo, los diques se configuran con la fuerza de las contrainvestiduras respecto de la sexualidad infantil. Esto se evidencia en conductas observables:
Existen dos tipos de pensamiento:
Se produce un cambio en la actividad lúdica por la inscripción subjetiva de la ley: al jugar, los niños inventan reglas o se apropian de otras transmitidas de generación en generación. En estos juegos se ejercen roles, se juega cooperativa y competitivamente, y las habilidades (mentales, motrices, de coordinación visomotora, etc.) se combinan con el azar.
Hoy, el juego se encuentra mediado por la tecnología. Los juegos electrónicos en red o videojuegos ocupan el interés de niños desde edades tempranas. El juego se desarrolla inmerso en una trama argumental en la cual se sienten protagonistas, despliegan capacidades de análisis, abstracción y generalización, construyendo hipótesis e inferencias en acción.
El desarrollo incluye hitos como el garabateo (3-4 años), el manejo de botones (3-4 años), el uso de tijeras (4-5 años), la escritura (5-6 años) y el control de esfínteres (2-3 años). Progresivamente se establece la asimetría funcional del cuerpo en torno a la dominancia lateral (derecha-izquierda), estabilizándose entre los 3 y los 6 años.
Es la representación del propio cuerpo, sus segmentos, posibilidades y limitaciones, construida mediante la experiencia. Un esquema corporal bien establecido permite conocer la imagen del propio cuerpo y percibir cada parte sin perder la sensación de unidad.
