Portada » Historia » El Periodo de Entreguerras y el Desarrollo de la Segunda Guerra Mundial
Tras la Primera Guerra Mundial, Europa quedó destruida y endeudada, mientras se creó un nuevo orden mundial. Estados Unidos se convirtió en la principal potencia mundial porque no sufrió daños y obtuvo grandes beneficios vendiendo productos a Europa. Alemania tuvo que afrontar las reparaciones del Tratado de Versalles, lo que provocó inflación, paro y pobreza, afectando gravemente la riqueza de países como el Reino Unido, Francia, Italia y Alemania.
En Estados Unidos crecieron la industria y el consumo gracias al taylorismo, el fordismo, la publicidad, los créditos y las compras a plazos. El dólar se consolidó como una moneda clave. Sin embargo, persistían problemas económicos como la sobreproducción, el endeudamiento y los bajos salarios, lo que limitaba la capacidad de consumo. Entre 1918 y 1929 se desarrolló el “American Way of Life”, basado en el consumo, el éxito personal y el ocio (cine, jazz y deportes). También surgió la “New Woman”, con mayor acceso a la educación, el trabajo y la independencia, impulsando el avance del voto femenino.
En los años 20 se creó una burbuja bursátil debido a la especulación con préstamos. El 24 de octubre de 1929, el “Jueves Negro”, la Bolsa de Nueva York se hundió. La crisis se extendió globalmente, provocando el cierre de bancos y fábricas, y un aumento drástico del paro. En 1932, Franklin D. Roosevelt aplicó el New Deal, basado en la intervención del Estado en la economía, el control bancario y la creación de empleo mediante obras públicas.
Los fascismos surgieron como respuesta a la crisis económica y al miedo al comunismo y a la democracia liberal, defendiendo un Estado fuerte, el nacionalismo y la limitación de derechos.
Mussolini creó el partido fascista y, con apoyo de las clases altas, la Iglesia y el rey, llegó al poder en 1922 tras la Marcha sobre Roma. En 1924 estableció una dictadura, prohibió partidos y sindicatos, y promovió un nacionalismo agresivo y la expansión territorial, invadiendo Etiopía en 1935.
La crisis del Tratado de Versalles y la Gran Depresión favorecieron el ascenso del Partido Nazi. Adolf Hitler, nombrado canciller en 1933, estableció una dictadura totalitaria basada en el antisemitismo, el rechazo a la democracia y la búsqueda del “espacio vital”. El régimen utilizó a la Gestapo para el control social, impulsó la autarquía y el rearme, y persiguió a judíos y minorías en campos de concentración.
Tras la Revolución de Octubre y la muerte de Lenin, Stalin se impuso en la lucha por el poder. Estableció una dictadura totalitaria con control estatal absoluto, culto al líder y uso de los gulags (campos de trabajo). La economía fue colectivizada, eliminando la propiedad privada e impulsando la industrialización pesada mediante purgas sistemáticas.
La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más destructivo del siglo XX. Sus causas principales fueron el resentimiento por el Tratado de Versalles, la crisis de 1929 y la debilidad de la Sociedad de Naciones. Se formaron dos bloques:
El conflicto dejó millones de muertos y un nuevo mapa mundial. El mundo quedó dividido en dos bloques: Estados Unidos (capitalismo) y la URSS (comunismo), dando inicio a la Guerra Fría. Se crearon organismos internacionales como la ONU para la cooperación y la OTAN para la defensa militar.
