Portada » Historia » Evolución y Transformación del Régimen Franquista: De la Autarquía a la Transición
El franquismo es el nombre que recibe en la historia el régimen instaurado por el general Franco a raíz de su victoria en la Guerra Civil.
La represión y la propaganda fueron fundamentales, pero el régimen se sostuvo gracias a tres pilares: la Falange, la Iglesia y el Ejército.
Otros apoyos incluyeron a la oligarquía (grandes terratenientes, empresarios industriales y financieros), la pequeña burguesía y el campesinado católico.
La represión fue una constante, marcada por el hambre, la Ley de Responsabilidades Políticas y la labor del Tribunal de Orden Público, que perseguía cualquier disidencia.
Tras la Segunda Guerra Mundial, España sufrió un bloqueo diplomático y económico (resolución de la ONU en 1946). Sin embargo, el inicio de la Guerra Fría cambió la situación: el anticomunismo de Franco facilitó el acercamiento a EE. UU. (acuerdos de 1953) y la firma del Concordato con el Vaticano.
La autarquía (autosuficiencia económica) provocó los «años del hambre» y el auge del mercado negro. La creación del Instituto Nacional de Industria (INI) en 1941 fue el eje del sector público. A finales de los años 50, el Plan de Estabilización marcó el fin de la autarquía, dando paso a la década del desarrollo (años 60), caracterizada por altas tasas de crecimiento, el auge del turismo y la emigración.
El final del régimen estuvo marcado por:
El régimen terminó en un clima de aislamiento internacional tras las ejecuciones de 1975 y la Marcha Verde sobre el Sahara, culminando con la muerte del dictador y el inicio de una nueva etapa histórica.
