Portada » Historia » El Antiguo Régimen: Sociedad, Economía y Pensamiento en el Siglo XVIII
El Antiguo Régimen fue el sistema político, social y económico vigente en Europa durante el siglo XVIII. Se caracterizó por una sociedad estamental, una economía agraria y la monarquía absoluta como forma de gobierno.
La sociedad se organizaba en tres grupos llamados estamentos o estados: la nobleza, el clero y el pueblo llano (o tercer estado). Sus rasgos fundamentales eran:
La agricultura y la ganadería eran las actividades principales, marcadas por una agricultura de subsistencia. La propiedad de la tierra estaba concentrada en manos de la nobleza y el clero mediante el sistema de mayorazgos.
El comercio exterior creció gracias a las rutas con América y Asia, destacando el comercio triangular y la creación de compañías privilegiadas.
El rey concentraba los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, considerándose representante de Dios en la Tierra. En lo económico, aplicaron el mercantilismo, priorizando la acumulación de metales preciosos.
Inglaterra estableció una monarquía parlamentaria tras las revoluciones del siglo XVII, limitando el poder real mediante la Declaración de Derechos de 1689. Por su parte, las Provincias Unidas se consolidaron como una república burguesa.
Corriente intelectual que cuestionó el Antiguo Régimen basándose en la razón, la libertad individual y el progreso. Sus principales pensadores fueron:
Monarcas como Federico II de Prusia o Carlos III de España aplicaron reformas ilustradas para modernizar la administración y la economía sin renunciar a su poder absoluto.
Tras la Guerra de Sucesión (1701-1713), Felipe V instauró la dinastía Borbón. Con los Decretos de Nueva Planta, se centralizó el Estado. Posteriormente, Carlos III impulsó reformas modernizadoras, enfrentándose a los grupos privilegiados en eventos como el Motín de Esquilache (1766).
