Portada » Lengua y literatura » La Poesía de la Edad de Plata Española: Modernismo, 98, Novecentismo y Vanguardias
En la última década del siglo XIX aparece un grupo de jóvenes escritores que conformarían la Generación del 98 y el Modernismo, e inaugurarían en España la Edad de Plata: uno de los períodos más brillantes de nuestra literatura. Dichos escritores nacieron aproximadamente entre 1864 y 1875.
El movimiento modernista tiene su origen en Hispanoamérica y en el poeta nicaragüense Rubén Darío, quien consolidó su estética a partir de Prosas profanas. Los rasgos fundamentales de dicho movimiento son los siguientes:
Los poetas y las obras más destacadas de este movimiento son el nicaragüense Rubén Darío con su obra Azul (1888); y los sevillanos Manuel Machado con su obra Alma (1900) y Antonio Machado con Soledades.
A los jóvenes del 98 los animaba un espíritu de libertad y de reforma, y un inconformismo ante la realidad que les rodeaba, pero su postura fue diferente a la de los modernistas. Si bien los primeros optaron por evadirse de la realidad, los del 98 quisieron cambiarla con una actitud más combativa, que se sirvió sobre todo del ensayo, de la novela y del teatro. Este último género fue también un vehículo para dar rienda suelta a las preocupaciones e inquietudes de los noventayochistas.
Esto lo vemos en Campos de Castilla (1912) de Antonio Machado, donde el poeta se muestra regeneracionista, patriótico y defensor del espíritu de la Institución Libre de Enseñanza.
La preocupación que los autores del 98 muestran por España hace que en su poesía tengan mucha presencia los siguientes elementos:
A partir de 1914, la Generación del 98 y el Modernismo empiezan a dejar paso a una nueva tendencia literaria, que se denominará Generación del 14 o Novecentismo. No puede hablarse de un grupo literario homogéneo, sino de unas inquietudes intelectuales comunes a una serie de escritores que se declaran antidecimonónicos y antirrománticos.
Los novecentistas anteponen la razón a la pasión, la objetividad a la subjetividad, y la serenidad al apasionamiento. Estéticamente buscan un arte puro, dirigido a minorías con alta capacidad intelectual. Los escritores que se incluyen destacaron sobre todo en el ensayo y en la novela.
Dentro de este género, el autor más destacado es el onubense Juan Ramón Jiménez, autor que se inició en el Modernismo, pero que derivó en este período hacia una nueva forma de entender la poesía al encaminarse hacia la poesía pura. En esta etapa, la poesía se convierte en una forma de conocimiento, y en un medio para alcanzar la belleza y la perfección, y así mismo para analizar la realidad.
Podemos destacar la obra Diario de un poeta recién casado (1916), perteneciente a la etapa sensitiva, donde el poeta se inicia hacia una evolución espiritual que lo lleva a la búsqueda de la trascendencia, suprimiendo toda la musicalidad, los argumentos poéticos y la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, en lo bello, en lo puro y en lo esencial.
Finalmente, acabamos este período con la irrupción de los movimientos de vanguardia en el panorama artístico europeo y americano. Los movimientos de vanguardia surgen en el preámbulo de la Primera Guerra Mundial y tienen su período de esplendor entre la finalización de la Primera Guerra Mundial y el comienzo de la Segunda. Dichos movimientos rompen de manera radical con la estética anterior, proponiendo concepciones novedosas del arte.
En la literatura española, el introductor fue Ramón Gómez de la Serna con la publicación en 1909 del ensayo-manifiesto El concepto de la nueva literatura. Los vehículos de difusión fueron la Revista de Occidente y La Gaceta literaria, y las tertulias de intelectuales y artistas del Café de Pombo y del Café Colonial. Destaca en los movimientos de vanguardia la separación de la literatura de la vida.
Los movimientos de vanguardia que tuvieron más repercusión en la literatura española fueron el Futurismo (creado por Marinetti), el Surrealismo (creado por André Bretón), el Ultraísmo y el Creacionismo (ideado por el escritor Vicente Huidobro).
A continuación, se detallan los rasgos más destacados:
