Portada » Lengua y literatura » Vanguardias artísticas y literarias del siglo XX: movimientos, autores e influencia en España y Hispanoamérica
Las vanguardias artísticas y literarias surgen en las primeras décadas del siglo XX en un contexto de profunda crisis histórica, social y cultural. En Europa, este periodo está marcado por la Primera Guerra Mundial, que provoca la quiebra de los valores tradicionales y una fuerte sensación de desorientación y pesimismo. En España, a esta crisis se añade el Desastre del 98, con la pérdida de las últimas colonias, la crisis económica y la inestabilidad política durante el reinado de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República y la Guerra Civil (1936-1939). Todo ello influirá decisivamente en la evolución de la literatura.
En este contexto surge el movimiento de las vanguardias. Con el término vanguardias se designa a un conjunto de corrientes artísticas y literarias que se caracterizan por su oposición radical al arte del pasado y por la búsqueda de nuevas formas de expresión. El término, de origen militar, subraya su carácter combativo. A diferencia del novecentismo, que proponía una renovación moderada, las vanguardias suponen una ruptura total con la tradición.
El periodo de mayor auge de las vanguardias finaliza tras la crisis de 1929, con la excepción del surrealismo.
Futurismo: fundado por Filippo Tommaso Marinetti, quien publica el Manifiesto futurista en 1909. Este movimiento exalta la velocidad, la técnica, la máquina, la industria y la violencia, y rechaza el pasado. En Rusia sobresale la figura del poeta Vladimir Maiakovski.
Cubismo: nace como movimiento pictórico con Picasso, Braque y Juan Gris y se basa en la descomposición de la realidad en múltiples perspectivas. En literatura, Guillaume Apollinaire adapta estos principios y crea los caligramas, poemas visuales en los que la tipografía forma parte del significado.
Dadaísmo: surge en 1916 con Tristán Tzara y se caracteriza por la negación del sentido, la lógica y la tradición cultural. Defiende lo absurdo y lo incoherente como forma de protesta contra la sociedad burguesa.
Expresionismo: aparece en Alemania y, aunque no reniega del pasado ni glorifica la modernidad, se incluye entre las vanguardias por su deformación de la realidad para expresar la angustia interior del artista. Sus temas principales son el pesimismo, la desesperanza, la guerra y la locura. Destaca la figura de Bertolt Brecht.
Surrealismo: es el movimiento vanguardista más sólido y duradero. Se da a conocer con el Manifiesto surrealista de André Breton en 1924 y se basa en las teorías del inconsciente de Freud. En literatura destaca el uso de la escritura automática y de imágenes sorprendentes.
Las vanguardias llegan a España gracias a la labor de intelectuales y revistas como Prometeo y la Revista de Occidente. Destacan Ortega y Gasset, Rafael Cansinos Assens y Ramón Gómez de la Serna, conocido por sus greguerías, breves textos que combinan humor y metáfora. En España surgen movimientos propios como el ultraísmo, de carácter sincrético, que integra rasgos del futurismo, cubismo y dadaísmo, y el creacionismo, introducido por Vicente Huidobro, que defiende la creación de una realidad poética autónoma. En este movimiento destacan Gerardo Diego y Juan Larrea. El surrealismo influirá especialmente en los autores de la Generación del 27.
En Hispanoamérica, la poesía vanguardista alcanza un gran desarrollo con autores como Vicente Huidobro, fundador del creacionismo y autor de Altazor; César Vallejo, que en Trilce distorsiona el lenguaje para expresar la angustia existencial y evoluciona hacia una poesía comprometida; y Pablo Neruda, cuya obra abarca desde el neorromanticismo de Veinte poemas de amor y una canción desesperada hasta la poesía social y épica de Canto General, pasando por la influencia surrealista de Residencia en la tierra.
En conclusión, las vanguardias supusieron una profunda revolución estética basada en la ruptura con la tradición, la experimentación formal y la búsqueda de nuevas formas de expresión, cuya influencia fue decisiva en la literatura europea, española e hispanoamericana.
