Portada » Historia » Transformaciones Territoriales y Administrativas en Al-Ándalus y el Siglo XVIII Español
La conquista musulmana de la península se produjo en un contexto de expansión del califato Omeya de Damasco y la crisis del reino visigodo. Esta situación fue aprovechada por los musulmanes, que derrotaron a las tropas del rey Rodrigo en la batalla de Guadalete (711). En solo cinco años se completó la conquista y la desintegración del reino de Toledo. Durante el Emirato Dependiente (711-756), la península se convirtió en una provincia más del califato Omeya, con capital en Córdoba, aunque sufrió una gran inestabilidad a causa de las revueltas bereberes.
Sin embargo, la minoría de edad del califa Hisham II y el poder de Almanzor provocaron la desintegración del califato y su división en reinos de taifas independientes (1031), que pagaron parias (tributos) a los reinos cristianos a cambio de la paz.
La debilidad de las taifas les hizo ir cayendo en manos cristianas y, tras la conquista de Toledo (1085) por Alfonso VI de Castilla, las taifas pidieron ayuda a los almorávides del norte de África, que derrotaron a los cristianos en Sagrajas (1086) y reunificaron el territorio.
Tras la caída del poder almorávide tiene lugar un segundo periodo de taifas, seguido por la llegada de otro grupo norteafricano, los almohades, que derrotaron a los cristianos en la batalla de Alarcos (1195). Finalmente, los almohades fueron derrotados en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), por una coalición cristiana liderada por Alfonso VIII.
El siglo XIII culminaría con la desintegración del poder andalusí ante el avance cristiano, perviviendo únicamente el Reino Nazarí de Granada, que permanecerá hasta el año 1492.
La crisis sucesoria tras la muerte de Carlos II en 1700 provocó el estallido de la Guerra de Sucesión Española. Esta enfrentó al nieto de Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou (nombrado sucesor por Carlos II y apoyado por Francia y Castilla) con el archiduque Carlos de Habsburgo (apoyado por Austria, Inglaterra, Portugal y Saboya, que querían evitar una posible unión dinástica entre Francia y España, así como por la Corona de Aragón, que temía el centralismo borbónico).
La firma de la Paz de Utrecht (1713 – 1715) puso fin a la guerra y Felipe V fue reconocido rey, a cambio de:
Inglaterra, además, recibió el Navío de Permiso anual a las colonias americanas y el asiento de negros que le permitió vender esclavos en ese territorio.
Con la llegada de los Borbones, España quedó vinculada a Francia a través de los Pactos de Familia, alianzas puntuales en las que España apoyó a Francia en distintos conflictos con el fin de recuperar territorios perdidos en Utrecht (sobre todo en Italia) o de frenar el avance inglés en América. En total se firmaron tres acuerdos: dos durante el reinado de Felipe V y uno en el de Carlos III.
Los reyes borbónicos españoles del siglo XVIII impusieron una serie de reformas que, a imitación de los Borbones franceses, buscó incrementar la autoridad real y centralizar y homogeneizar la administración.
Carlos III se convirtió en el principal referente de la Ilustración y el despotismo ilustrado en España. Con el fin de fortalecer el poder de la Corona se emprendieron medidas orientadas a la modernización económica, tales como:
Su alcance, sin embargo, se vio limitado por la timidez de las reformas, pues se buscaba modernizar sin trastocar las bases del Antiguo Régimen y la sociedad estamental.
Durante el siglo XVIII, los Borbones españoles plantearon una serie de reformas en los territorios americanos que tenían como objetivo:
Para ello, durante los reinados de Felipe V, Fernando VI y, sobre todo, Carlos III, se llevaron a cabo las siguientes acciones:
El resultado de estas reformas fue un mayor control de la Corona sobre América, pero también un mayor resentimiento de las élites locales, que perdieron gran parte de la libertad de acción de la que habían gozado con los Habsburgo. Durante el siglo XIX, el descontento provocado por estas reformas constituyó una de las causas de la independencia de las colonias americanas.
